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Se prevé la repatriación de los restos de Julia Pastrana La Indescriptible este año

Silvia Isabel Gámez / Agencia Reforma

Ciudad de México

El regreso de Julia Pastrana a Sinaloa está previsto para este año. La embajadora de México en Dinamarca, Martha Bárcena, piensa que antes de terminar el 2012 podrá tener un “entierro digno y respetuoso” en su estado natal. “El camino político está allanado”, sostiene la diplomática, encargada de coordinar con el gobierno noruego y la Universidad de Oslo el traslado del cuerpo.
Las bases para proceder fueron establecidas por el Comité Nacional para la Evaluación de la Investigación de Restos Humanos en Noruega el pasado 8 de mayo. El organismo determinó que el entierro de La Indescriptible es “éticamente correcto”, y su retorno a México, coordinado a nivel gubernamental, garantiza el respeto de sus restos.
“Corresponde ahora a la parte mexicana”, dice Bárcena, “definir desde nuestra legislación qué hacer para que la repatriación tenga lugar a la brevedad posible. No es un caso fácil porque no es un cadáver ordinario, pero lo más importante es que el aspecto ético está resuelto”.
La diplomática, embajadora también en Noruega e Islandia, ya se ha reunido con el director del Instituto de Ciencias Médicas Básicas de la Universidad de Oslo, Jan G. Bjaalie, para revisar el caso. La embajada, afirma, levantará un acta sobre el estado de los restos de la indígena sinaloense y estará presente en el momento de la repatriación.
Antes de la entrega del cuerpo, precisa, las autoridades noruegas piden un documento que garantice y defina con claridad cuándo, dónde y cómo se llevará a cabo el entierro. Esta información debe proporcionarla el estado de Sinaloa, cuyo gobernador, Mario López Valdez, solicitó en marzo la devolución de Pastrana para sepultarla en su lugar de origen. A la entidad le corresponde también asumir los costos del traslado.
En un documento enviado a Reforma, Hallvard J. Fossheim, director del Comité Nacional para una Ética de la Investigación en las Ciencias Sociales y las Humanidades (NESH), y Anne Karin Hufthammer, presidenta del citado Comité Nacional para la Evaluación de la Investigación de Restos Humanos, esgrimen las razones éticas que aconsejan el entierro de Pastrana.
Un requisito ético fundamental, afirman, es el respeto a la persona, lo que implica obedecer su voluntad. “En el caso de Julia Pastrana, no sabemos con certeza cuáles eran sus deseos. Es entonces razonable, como parte de una sólida reflexión ética, pedir lo que se podría pensar que hubiera querido”.
Parece poco probable, plantean, que Pastrana hubiera querido convertirse en espécimen de una colección anatómica; por su origen, es posible que deseara un entierro católico. Nacida en 1834 con deformidades físicas que la convirtieron en una celebridad en las ferias y circos de Estados Unidos y Europa, La mujer mono fue embalsamada tras su muerte en 1860, y objeto de explotación durante más de un siglo.
En 1996, el gobierno noruego decidió conservar su cuerpo con propósitos científicos, siendo destinada a la Colección Schreiner de la Universidad de Oslo. Durante 15 años permaneció olvidada, sin que ninguna institución solicitara su estudio ni se promovieran investigaciones sobre sus restos (Reforma 31/10/2011). Aunque la comisión ética no considera decisivo este argumento para justificar su entierro, reconoce que su valoración y tal vez su conclusión podría ser distinta si hubiera sido objeto de investigación.
Pero esta falta de interés, argumenta, no tiene por qué implicar una ausencia de interés a largo plazo, pues no es posible saber qué resultará “importante, relevante o interesante” para los investigadores del futuro.
Hay tres aspectos, señala el Comité, que vuelven tal vez único el caso de Pastrana: el hecho de ser alguien conocido, una persona identificada; que su muerte sea cercana en el tiempo, y el tratamiento –la exhibición continua– de sus restos. “Una fascinación que ha sido no sólo éticamente inaceptable, sino en ocasiones grotesca”. Esos tres puntos, subraya, vuelven una conclusión relativamente obvia su entierro.
El Comité considera además éticamente justificado tomar muestras de tejido de Pastrana antes de la entrega del cuerpo a México. Este acto no significa una falta de respeto hacia sus restos si el objetivo es contribuir a la salud de personas que padezcan, como La Indescriptible, una combinación de hipertricosis generalizada congénita terminal con hiperplasia gingival. “La posibilidad de que estas muestras resulten importantes para una investigación específica es probablemente limitada, pero no se puede descartar”.
Pide la embajadora que se investigue si hay instituciones científicas mexicanas interesadas en analizar los restos

La embajadora de México en Dinamarca, solicitó a la SRE averiguar si existen instituciones científicas mexicanas interesadas en estudiar el desorden genético que afectó a Julia Pastrana, con el propósito de que realicen investigaciones conjuntas con la Universidad de Oslo.
“Le he pedido (a la SRE) también que pregunte al Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) si está interesado en tener muestras de tejido de la señora Pastrana, porque lo mejor sería hacer la secuencia de su genoma”, afirma. “En la Universidad de Oslo lo conversamos de manera informal y se mostraron muy interesados”.
En su informe, el Comité Nacional para la Evaluación de la Investigación de Restos Humanos en Noruega considera que tomar muestras de tejido de Pastrana resulta éticamente justificado si los grupos de investigación que a nivel internacional estudian su enfermedad son informados de su existencia y disponibilidad.
Si las instituciones del país reaccionan con rapidez, dice la embajadora, el siguiente paso será tomar las muestras en Oslo con la presencia de investigadores mexicanos, y después proceder a los trámites para la repatriación del cuerpo.

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