Tlachinollan
Desde el corazón de nuestras luchas: XVIII aniversario de Tlachinollan
En esta difícil transición política que vivimos vemos cómo se impone la crueldad de la violencia y, lo más peligroso dentro del proceso electoral en puerta, es que avanzamos por un camino que está empapado de sangre a causa de una guerra inútil que ensombrece trágicamente nuestro futuro. Estamos al borde del colapso por la corrupción, la intransigencia y la intolerancia de los políticos que nos han sumergido en el mar de la violencia que ha causado más de 60 mil homicidios en el marco de la “guerra contra el narcotráfico”. Los actores armados, tanto del Estado como de la delincuencia organizada, nos han colocado contra el paredón para ser rehenes de este repulsivo y espeluznante espectáculo de barbarie delincuencial.
Ante el escenario sombrío ¿qué futuro nos depara como guerrerenses ante la decadencia y putrefacción de una clase política perdida en sus guerras intestinas y en el pantano de la corrupción? ¿Qué tipo de políticos ocuparán nuevos cargos cuando carecen de toda legitimidad y calidad política y moral? Este desastre de la vida pública obliga a que los ciudadanos y ciudadanas reconstruyan un Estado maltrecho, que está corroído por los intereses mafiosos de los políticos que se han erigido como una amenaza para el desarrollo democrático en nuestra entidad. La creciente inseguridad ha tomado por asalto los pocos espacios de convivencia, esparcimiento y diversión que existen en Guerrero.
Pese a la emergencia nacional, los derechos humanos no son tomados en cuenta en la coyuntura electoral; más bien, se enarbolan y exigen en las luchas de los de abajo.
Para mostrartlo, durante los días 15 y 16 de junio de 2012, comunidades y pueblos de la Montaña, de la Costa Chica, autoridades tradicionales, organismos civiles, organizaciones sociales, defensores y defensoras de derechos humanos, movimientos y resistencias que dan vida y fuerza a la tradición guerrerense de lucha, nos reunimos en el marco del XVIII Aniversario de Tlachinollan, para realizar el Foro “Desde el corazón de las luchas”.
Nos reunimos para constatar una vez más que no estamos solos en nuestras luchas y que es en esas luchas, diversas y múltiples pero similares en sus razones, donde nos encontramos y nos reconocemos como compañeros y compañeras. En esta ocasión nos reunimos para compartir nuestra palabra sobre la situación de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales en Guerrero.
Durante el foro, ejidatarios y vecinos de Carrizalillo, comunidad del municipio de Eduardo Neri, compartieron su palabra sobre el severo impacto en la salud que ya está teniendo la explotación minera que realiza la empresa canadiense Goldcorp en su territorio. También escuchamos el testimonio de Doroteo Espinoza, indígena me’phaa de la comunidad de Tlacoxochapa y padre de Juana Espinoza, quien denunció cómo su hija de 28 años murió por traer vida al mundo, en medio de la indiferencia y la negligencia de los médicos de las instituciones públicas de La Montaña, donde las muertes maternas no sólo no se han podido erradicar.
Sobre el derecho a una vivienda adecuada, escuchamos a compañeros de la comunidad Na Savi de Llano de León, quienes compartieron la lucha que sostienen por los daños causados a las viviendas de su comunidad durante la construcción de una carretera regional que, con el pretexto de traer desarrollo, avasalla los derechos de la gente. Asimismo, compartieron su palabra compañeros de Iguala, de la colonia Ampliación Ficus, quienes defienden el derecho a la vivienda frente a la pretensión de un desalojo forzado, facilitado por la protección que brindan las autoridades municipales a los caciques regionales.
También analizamos la situación del derecho a la educación. Una comisión de la CETEG presentó su defensa de la educación pública, ahondando en las razones de su rechazo a un modelo educativo de corte empresarial que impone pruebas estandarizadas a los niños y las niñas, sin considerar el contexto cultural en que viven. También participó en el foro una amplia comisión del Consejo Estudiantil de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, que compartió su testimonio sobre la lucha que año con año deben impulsar para defender su escuela, ante los embates permanentes de un modelo educativo burocrático. Los estudiantes presentaron testimonios sobre su lucha reciente, en la que sus demandas educativas fueron respondidas con balas por el gobierno de Ángel Aguirre Rivero, el día 12 de diciembre de 2011, siendo ejecutados extrajudicialmente Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, así como torturados y detenidos decenas de jóvenes. Los estudiantes de Ayotzinapa explicaron el proceso de defensa de la Normal y demandaron justicia por las graves violaciones a derechos humanos cometidas el 12 de diciembre de 2011, que aún hoy permanecen en la impunidad.
En el foro también se compartieron experiencias sobre la exigencia del derecho al agua. Campesinos de los cinco pueblos de Tecoanapa y comuneros Me’phaa de Ojo de Agua, municipio de Malinaltepec, dieron testimonio de cómo este derecho al agua es defendido y ejercido con la organización comunitaria.
Finalmente hablamos sobre el derecho a un medio ambiente sano. Presentaron su testimonio los familiares de Marcial Bautista y Eva Alarcón, integrantes de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán, desaparecidos desde el 7 de diciembre de 2011. El dolor por las y los desaparecidos fue compartido por los comuneros de Cherán K’eri, pueblo Purépecha del estado de Michoacán, quienes de manera ejemplar mostraron que la defensa del medio ambiente desde las comunidades significa defender con la vida el territorio y la autonomía.
Durante el foro también se presentó, el XVIII Informe de Tlachinollan, que hace un recuento de las luchas más emblemáticas que dan los pueblos y las comunidades indígenas y campesinas de Guerrero, sirviendo como primer corte de caja de los meses iniciales de un gobierno que ha quedado marcado para siempre por la desaparición de Eva y Marcial y con la sangre de los normalistas de Ayotzinapa. El informe, titulado “Desde el grito más hondo”, es dedicado a las víctimas de las violaciones a derechos humanos con quienes caminamos, pero también a Vidulfo Rosales Sierra, defensor del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, que ha tenido que dejar el país temporalmente tras recibir amenazas por su incansable labor como defensor de los desposeídos de Guerrero.
En el pronunciamiento final del foro, las organizaciones asistenes exigimos que se garantice la vida y la integridad física de todas las y los defensores de derechos humanos y luchadores sociales del estado de Guerrero, y que se esclarezcan los homicidios de Lorenzo Fernández Ortega, Raúl Lucas Lucía, Manuel Ponce Rosas y Fabiola Osorio; demandamos la inmediata presentación con vida de Eva Alarcón y Marcial Bautista y exigimos que sean sancionados los autores materiales e intelectuales de la ejecución extrajudicial de Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, así como los responsables de la tortura y la detención arbitraria de los compañeros estudiantes de Ayotzinapa. También denunciamos que las empresas y los políticos, sin importar su filiación partidista, tienen en la mira continuar con el proyecto de la presa hidroeléctrica La Parota, pues la alianza que ha establecido el Ejecutivo estatal para que se realicen grandes inversiones a efecto de recuperar el Acapulco tradicional, no es más que el pretexto para impulsar la construcción de los muelles de Puerto Marqués, de la bahía de Santa Lucía, de Revolcadero y de Caleta para dejar en manos de las grandes empresas turísticas la riqueza natural de nuestros territorios, lo que seguiría perpetuando el despojo, la explotación, la represión y el desprecio contra nuestros pueblos y comunidades.
También nos solidarizamos con los hermanos purépechas de Cherán, que de manera ejemplar construyen su autonomía defendiendo el territorio con la vida.
Finalmente, en el pronunciamiento final del Foro exigimos enérgicamente que se den garantías para que nuestro compañero Vidulfo Rosales Sierra pueda regresar inmediatamente a Guerrero en condiciones seguras. Responsabilizamos a los tres niveles de gobierno por las agresiones contra los defensores.
Así, en medio de ruido ensordecedor de las campañas de los poderosos que a mano armada pelean por ascender al poder, desde el corazón de las luchas alzamos la voz para decir una vez más seguiremos latiendo para que la justicia habite entre los pueblos indígenas y campesinos de Guerrero.




