A víctimas como los desaparecidos, se les ha querido despojar de su condición de seres llorables: filósofa
*Ofrece la estadunidense Judith Butler charla en la Biblioteca Vasconcelos que finaliza con un conteo del 1 al 43
Francisco Morales / Agencia Reforma
Ciudad de México
“Muchos me conocen como una teórica del género”, reconoció Judith Butler, ante un auditorio lleno que, sin duda, lo sabía. Luego apuntó: “Mi trabajo, sin embargo, también reflexiona sobre quién vive y quién muere”.
Si en su primera actividad académica en México la filósofa se dedicó a disertar sobre el caso Ayotzinapa, en la siguiente, llevada a cabo ayer en la Biblioteca Vasconcelos, diseccionó recientes luchas y tragedias sociales a partir del cuerpo teórico por el que es estudiada.
“Considero que es un error pensar a la performatividad como algo puramente individual”, aseguró. Este concepto, que le ha granjeado reconocimiento, implica la refutación de que existe un género (masculino/femenino) esencial y estático.
Como ha ocurrido con aquellos discriminados por su orientación sexual, consideró, a las víctimas de todo tipo de exclusión se les ha despojado de su condición de seres “llorables” (grievable, originalmente). En el entendimiento de este hecho, está la búsqueda de transformación.
“No podemos hacerlo solos, necesitamos solidaridad expansiva”, juzgó en la discusión que tuvo con las académicas Susana Vargas y Leticia Sabsay. Se refirió a crímenes raciales, contra las mujeres, de violencia criminal y migratorios.
La solidaridad por la que se abogó en la charla culminó en un conteo del 1 al 43. Los estudiantes de Ayotzinapa, se dejó claro, son perfectamente llorables.




