Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Hubo en Tierra Colorada 5 muertos del FUSDEG y uno de la UPOEG

* Fue una emboscada, denuncian los de la Policía Comunitaria

* En la carretera y en los alrededores de San Juan del Reparo se hallaron cientos de casquillos incluso de fusiles AR-15 y de cuernos de chivo

* Dice el Frente que cinco desaparecidos fueron ejecutados “por la gente de Bruno Plácido”

Suman cinco muertos del FUSDEG y uno de la UPOEG en la emboscada en San Juan del Reparo

En la carretera y en los alrededores se hallaron cientos de cascajos percutidos 22 y 9 milímetros, de escopetas, de fusil M-1, de AR-15 y de cuernos de chivo. Las cuatro camionetas del Frente están llenas de hoyos. Reporta esa organización cinco desaparecidos; fueron ejecutados “por la gente de Bruno Plácido”, afirma. La Policía Federal no acudió en su ayuda, denuncia el coordinador Silvestre Plancarte

 

Lourdes Chávez

Tierra Colorada

Los integrantes del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) fueron emboscados por hombres armados que se ocultaron en los cerros y entre el monte en el crucero de San Juan del Reparo, alrededor de la carretera federal Ayutla-Tierra Colorada, y en el camino hacia esa comunidad del municipio de Juan R. Escudero, es lo que se concluye tras una observación directa en  el lugar de la balacera de la noche del lunes pasado.
La  Fiscalía General del Estado (FGE) informó que seis policías fueron asesinados y luego se supo que cinco son del FUSDEG y uno de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).
Además, el Frente reportó que tiene cinco desaparecidos, y denunció que éstos fueron ejecutados “por la gente de Bruno Plácido”,  el líder de la UPOEG.
Ayer a las 3 de la tarde policías ministeriales y peritos de la FGE fueron a recoger las evidencias del ataque a balazos ocurrido el lunes entre las 9 y las 10 de la noche.
En la carretera y en los alrededores se hallaron cientos de cascajos percutidos de diferentes calibres, según fuentes extraoficiales de 22 y 9 milímetros, de escopetas calibre 12 y 16 milímetros, de fusil M-1 calibre 2.23, de AR-15 calibre 7.62  y de Ak-47 o cuernos de chivo. Las cuatro camionetas del FUSDEG repletas de hoyos son muestra de que la agresión fue con armas de alto poder.
Se ven restos de cigarros alrededor de fogatas en el monte, que parecen indicar la presencia de muchas personas en un mismo lugar durante largo tiempo.
Además hay ropa ensangrentada, chamarras y gorras con la leyenda Policía Comunitaria sobre la carretera.
Las diligencias judiciales las encabezó el director de la Policía Ministerial, Pablo Alejandro Jasso Barrera y policías comunitarios que insistieron en participar.
La Policía Federal llegó después de medio día a la comandancia del FUSDEG en camionetas artilladas y se quedó a resguardar la comandancia de esa organización en Tierra Colorada.
Antes, uno de los coordinadores del FUSDEG en el valle de El Ocotito, Silvestre Plancarte denunció que los agentes federales no acudieron al llamado de los comunitarios la noche anterior, a pesar de que les solicitaron ayuda y existe un convenio de coordinación para la seguridad de los pueblos en este territorio comunitario.
Ayer la tensión debido a un posible enfrentamiento fue constante en el trayecto de Tierra Colorada a San Juan del Reparo, donde se mencionaba que el FUSDEG iba a rescatar a 18 personas que estaban retenidas en la comunidad de Chacapala, a poca distancia del crucero de San Juan del Reparo.
También iban a identificar dos cuerpos que les reportaron en esa población. Luego se confirmó que eran integrantes del FUSDEG y que los recogieron del otro lado de la carretera, por el acceso de Cruz Grande.
Debido a las diligencias, la FGE cerró el paso mientras tomaba muestras de la evidencia, en el crucero y a 400 metros adentro del camino, donde estaban las camionetas. Tampoco dejaron avanzar a los policías del FUSDEG hacia Chacalapa, quienes luego se integraron a la diligencia.

Los hechos

Según las primeras versiones y testimonios recabados en el lugar, fueron dos ataques, primero contra una camioneta del FUSDEG y luego contra otros tres vehículos que acudieron a darle auxilio.
Pero el antecedente inmediato son las reuniones que convocaron el FUSDEG y la UPOEG a la misma hora en San Juan del Reparo, con diferentes sedes, pero sólo se realizó la asamblea del Frente que se separó de la organización que encabeza Bruno Plácido Valerio, desde las 6 de la tarde.
La promotora Ruth Delgado denunció que desde las 4:30 de la tarde vio en el crucero de San Juan del Reparo, en la carretera federal, a la perredista Nelly Pastrana Santaella, aliada de la UPOEG en Tierra Colorada, con policías ciudadanos de es organización, haciendo llamadas a través de un teléfono celular.
En San Juan del Reparo una camioneta se averió y mandaron a traer una grúa. Más tarde, el chofer avisó que un grupo de hombres le impidió el paso.
“Entonces una camioneta fue a ver qué pasaba y fue a la primera que atacaron. Mientras nosotros estábamos en asamblea, uno se alcanzó a escapar herido y nos dijo: nos emboscaron”.
Uno de los comunitarios que se reservó su nombre relató que estaba con su grupo en la comunidad de Agua Zarca, la primera localidad del camino que lleva a San Juan del Reparo, cuando recibieron la noticia de que había una balacera en el crucero y le pidieron, “que fueran a reforzarlos”.
A unos 400 metros del crucero, en la carretera sin señalamientos viales ni luz eléctrica, sólo iluminado por la luna, a 8 kilómetros del pueblo, vio tirados en el piso a cuatro o cinco de sus compañeros, unos muertos, otros heridos.
Luego de unos 10 minutos de revisión a los caídos, un grupo de hombres desconocidos al frente de la carretera y otros entre “la zacatera alta” (pastizales) se identificaron como integrantes de la UPOEG.
Dijo que su reacción fue dispersarse para que no los acorralaran. Sabían que eran los agresores, y comenzó una nueva balacera.
“Dijeron que nos iban a partir la madre, que no podíamos estar en su territorio, unos tres o cinco minutos de enfrentamiento verbal y se soltaron los balazos, máximo como media hora”, expuso.
Dijo que sintió una bala pasar a su lado que lo tiró al piso, “del suelo me levanté, comencé a defenderme”.
Cuando se le acabaron las municiones se separó del grupo, “estaba en el fuego cruzado, pero las municiones se acabaron y ya cuando no tenía tiros me hice a un lado. No le quise hablar a los compañeros porque si les hablaba (se darían cuenta de su ubicación), me iban a tirar”.
Luego de media hora llegaron ambulancias por los heridos, y los que quedaron en al carretera huyeron a salto de mata porque no tenían municiones y se decía que bajaba más gente de El Amate, del municipio de San Marcos, para continuar la agresión contra los policías comunitarios.
Indicó que cinco caminaron por las barrancas toda la noche, del crucero hasta a la comunidad de La Palma, un pueblo de Tierra Colorada hacia Ayutla, concluyeron el trayecto a las 10 de la mañana y pidieron por teléfono que fueran por ellos.
En la mañana se enteró que cinco o seis camionetas de la UPOEG salieron de Chacalapa con las luces apagadas, pero nadie les pudo avisar porque no hay señal de celular en San Juan del Reparo.
En respuesta a la agresión, en San Juan del Reparo los grupos del FUSDEG salieron de la asamblea y a balazos sacaron de sus casas a unos 30 militantes de la UPOEG. No hubo bajas.

Los asesinados y heridos

Los policías comunitarios del FUSDEG asesinados son: Juan Barrientos Santos de la comunidad La Haciendita, Salomé Pérez Catalán de El Ocotito, y Jesús López Adame de Xaltianguis.
Hubo dos muertos que reportaron en Chacalapa, que son integrantes del FUSDEG según el promotor Crescenciano Ramírez, pero aclaró que no les permitieron verlos y que los del Servicio Médico Forense se los llevaron directamente hacia Acapulco.
De los heridos graves miembros del FUSDEG, el presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno indicó que uno tiene traumatismo craneoencefálico, y consideró que el número final de las víctimas se determinará después de que se devuelvan los detenidos de cada grupo, a través del organismo.
Del integrante de la UPOEG muerto se supo que es originario de Las Mesas y que cayó en la balacera desatada por la emboscada, dijeron fuentes de la Fiscalía.
El dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio, que el día anterior reportó cuatro muertos de su organización, ayer no dio información ni explicación alguna, y no atendió las peticiones de los reporteros para aclarar o rectificar lo que dijo el lunes.

Tras la emboscada, tenían retenidos la UPOEG y el FUSDEG; los intercambian con mediación de Codehum

Fueron entregados 32 policías ciudadanos y 18 policías comunitarios durante la noche. Al medio día el grupo de Bruno Plácido liberó a otros 14

 

Luis Blancas, Alina Navarrete, Jacob Morales y Lourdes Chávez

Tierra Colorada, Chilpancingo, Acapulco y El Ocotito

El Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) liberó a 32 retenidos de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de  Guerrero  (UPOEG), a cambio de 18 de los suyos que tenía la segunda organización en la noche, pero a la 1 de la tarde ya habían sido liberados otros 14.
Ambas organizaciones retuvieron a los integrantes del grupo contrario luego de una emboscada de los de la UPOEG a los del FUSDEG, la noche del lunes en San Juan del Reparo, municipio de Juan R. Escudero (Tierra Colorada).
Ayer en la mañana ambas partes se reunieron con el presidente de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno.
En la noche en una asamblea en el cuartel de la Policía Comunitaria del FUSDEG en Tierra Colorada liberaron a los 32 retenidos de la UPOEG, mientras que una comisión de visitadores y trabajadores de la Codehum acudió a la comisaría de Las Mesas, en donde fueron entregados los 18 del FUSDEG y trasladados a Chilpancingo.

La UPOEG se llevó a 23 y ejecutó a cinco de los retenidos, denuncian

A las 8:10 de la noche en bloques de seis, fueron liberados en la comandancia del FUSDEG en Tierra Colorada los 32 policías ciudadanos de la UPOEG.
Los coordinadores del FUSDEG preguntaron a los retenidos qué hacían en San Juan del Reparo el lunes, y coincidieron en que fueron convocados por el líder de la UPOEG Bruno Plácido Valerio, por la perredista Nelly Pastrana, por el comandante Ernesto Gallardo Grande y el promotor Juan Quiñones para tener una reunión pero aseguraron que no dispararon en contra de los policías comunitarios.
Cuando cuestionaban a los retenidos llegaron cinco policías federales e intentaron suspender la actividad, pero la población impidió que se cancelara el interrogatorio.
En una intervención pública, el comisario de Mohoneras Leonel Rodríguez dijo que la UPOEG se llevó a 23 integrantes del FUSDEG, “separaron a cinco y los mataron, pero no tenemos más detalle”.
Tras la liberación se guardó un minuto de silencio por los  policías comunitarios de la organización que murieron en el ataque de la Policía Ciudadana de la UPOEG en San Juan del Reparo.
A la asamblea acudieron pobladores, agentes ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE) y policías federales.
Pidieron a las autoridades del gobierno federal y de estatal que respeten la vida de los policías comunitarios, quienes combaten la inseguridad.
Los 32 retenidos abordaron un autobús acompañados del presidente interino de la Codehum, y fueron trasladados a Acapulco para ser entregados a la UPOEG en la delegación del organismo en el puerto.
Los liberados son Cristino Santiago Zambrano, Carlos Álvarez Nava, Reynaldo Santiago Zambrano, Gumercindo Salmerón, Isabel Carbajal Álvarez, Juan Quiñonez Hernández, Roel Ponciano Ulloa,  Salustio Nava Ramírez, Lino Díaz Pérez, Jorge Nava Rodríguez, Enedino Nava Bedolla, Bernardo Carbajal Cruz, Atanasio Calvario Bedolla, Mario Cruz Flores, Rodolfo Carbajal Álvarez, Ruperto Álvarez Cruz, Felipe Salmerón Calvario y Modesto Ramírez Bernal.
Antonio Ulloa Hernández, Bulmaro García Nava, Reyes Rosendo Zúñiga, Mariano Carmona López, Mario Rodríguez, Margarita Salgado Salvador, Antonio Vázquez Nava, Adán Mayo, Misael Carmona Ponciano, Caritino Mora Navarrete, Ezequiel Carbajal Álvarez, Bernabé Mayo Arizmendi, Fulgencio Ulloa Nava y Daniel Cruz Flores.
A las 11:30 de la noche los 32 llegaron a las instalaciones de la delegación de la Codehum en Acapulco.
Fueron acompañados por tres patrullas de la Policía Federal con agentes fuertemente armados, llegó con ellos Navarrete Magdaleno.
A las 11 de la noche los miembros del FUSDEG llegaron a la Codehum a bordo de un autobús que fue escoltado por dos patrullas de la Policía Federal.
Los liberados fueron identificados por la Codehum como Alejandro Campos Pantaleón, Alejandro Mauricio García, Anselmo de la Cruz Alcaraz, Rafael Cilio Morales, Emilio Díaz Fiscal, Inocencio Morales Mauricio, Filomeno Hernández García, Sergio Mauricio García, José Carlos García Norberto, Valentín Melchor Guerrero, Brígido Morales Mauricio, Luis Enrique Arreola Hernández, Ángel Mauricio Xochitla, Hilario Nava García, Antonio Lorenzo Norberto, Isaac Trejo Barrientos, Guadalupe González Juárez y Ramiro, de quien no se precisaron los apellidos.
Todos los miembros del FUSDEG fueron entregados descalzados, y según información que proporcionaron a la Codehum, tres fueron golpeados. Al descender del autobús dos hombres estaban visiblemente lastimados y sus ropas tenían manchas de sangre.
En la Codehum los miembros del FUSDEG fueron revisados por una doctora que vio que ninguno tuviera lesiones de gravedad. Tras la inspección los 18 se reunieron con sus familiares, quienes llegaron a la Codehum aproximadamente a las 11:45 de la noche y se trasladaron hacia El Ocotito.
En declaraciones, el presidente de la Codehum informó que fueron entregados 32 policías ciudadanos. Dos fueron trasladados a hospitales de Chilpancingo por su condición de salud  y seis más seguían retenidos por los integrantes del FUSDEG, sin que se supieran las condiciones en las que están.
Los policías comunitarios que llegaron se veían visiblemente golpeados en sus rostros y caminaban a paso lento.
Desde las 9 de la noche, Bruno Plácido y otros integrantes de la UPOEG llegaron a las instalaciones de derechos humanos pero el dirigente no quiso dar declaraciones.
Gente cercana a Plácido Valerio dio a conocer los nombres de dos personas muertas en la emboscada de la noche del lunes: Gerardo Gutiérrez Flores, policía ciudadano de Las Mesas, San Marcos, y Chary Sánchez Márquez de la comunidad de Chacalapa, Juan R. Escudero.
También dieron los nombres de tres heridos: Cándido Márquez internado en el hospital general de Chilpancingo, Manuel Villasana Oyua y Octavio Oyua Nava.
En la mañana en El Ocotito, integrantes de la UPOEG y del FUSDEG bloquearon durante dos horas la carretera federal México-Acapulco, en la comunidad de Buena Vista, entre las 9 y las 11 de la mañana, mientras negociaban la entrega de 14 retenidos (además de los 18 arriba mencionados) en la comandancia de la UPOEG tras la emboscada de este lunes en el crucero de San Juan del Reparo.
Ahí, varios grupos de la Policía Ciudadana de la UPOEG y de la Policía Comunitaria del FUSDEG se apostaron uno frente al otro sobre la carretera, lo que generó un ambiente de tensión debido a la agresión del día anterior.
Luego de una reunión cerrada entre los representantes de las organizaciones en la comandancia de la UPOEG, los ciudadanos armados se replegaron de la carretera, y alrededor de la 1:00 de la tarde, los 14 retenidos por la UPOEG fueron puestos en libertad. No hubo más información de las negociaciones.
Antes del intercambio de los detenidos se supo que continuaba la negociación con otro bloque de la UPOEG, porque el FUSDEG aún tenía a 23 desaparecidos, pero la UPOEG sólo reportaba la retención de 18. Faltaba la ubicación de cinco, de quienes se temía por su vida.

 

Estaba dispueso a correr riesgos por las futuras generaciones, dice la viuda de un comunitario muerto

 

Lourdes Chávez

La Haciendita / Chilpancingo

La viuda de Juan Barrientos Santos, uno de los cinco policías asesinados a tiros en el crucero de San Juan del Reparo, Claudia Juárez de la Cruz, reconoció que su esposo era consciente de los riesgos de su servicio, pero estaba dispuesto a correrlos por las futuras generaciones.
En el patio de su domicilio, en la comunidad la Haciendita, la mujer indicó que su esposo, de 46 años, era campesino, y sus padres le pidieron que dejara de participar en el Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), porque sabían que habría enfrentamientos con grupos delictivos.
Sin embargo, quiso quedarse “se iba a Tierra Colorada, ya ve, llegaron hasta Petaquillas (en Chilpancingo). Tenía que echarle ganas para cuidar a los hijos”.
Dijo que su esposo se integró a la Policía Comunitaria en noviembre de 2013 en esta comunidad, “porque un grupo (delictivo) llegó a decir que quería quedarse (a operar) ahí, por la fuerza”.
Los vecinos se organizaron, los expulsaron y se integraron al movimiento de autodefensa, entonces promovido por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), en Tierra Colorada y El Ocotito.
Aclaró que confiaban en el gobierno, pero “desgraciadamente los mismos policías hacían estas cosas, por eso ellos (los vecinos), aquí en el pueblo tuvieron ese valor, por eso él se animó” y se integró al movimiento por la seguridad.
Consideró que ahora viven tranquilos, y el lunes se despidió de ella a las 3 de la tarde, les dijo que iba a apoyar a sus compañeros y regresó muerto de una emboscada que les tendieron presuntos miembros de la UPOEG, luego de que la organización fue desplazada por el FUSDEG en muchas localidades del municipio de Juan R. Escudero, el Valle de Ocotito en Chilpancingo, y comunidades de Acapulco Rural.
Cuando se le preguntó su demanda a las autoridades, la mujer sencilla dijo que le dejaba a Dios la justicia, y que no sabía que harían sus compañeros.
Su hijo dijo: “hizo su trabajo con gusto, se sentía contento de estar ahí, como familia no nos quedaba más que apoyarlo con su decisión, con lo que él quería para él. Estoy muy orgulloso de mi papá por haber andado ahí”.
Por otro lado, de Salomé Pérez Catalán, otro policía comunitario asesinado de El Ocotito, se reservó de hacer la denuncia pública del asesinato, pues uno de sus familiares consideró que era una burla para su esposa y sus hijos, porque el gobierno es responsable y conoce de antemano la situación de los pueblos. Si hubieran hecho lo que le corresponde en materia de seguridad, los policías comunitarios no se habrían organizado para defender a sus familias y a los pueblos.

 

Hospitalizan en Acapulco a cinco heridos
en la balacera y a dos en Chilpancingo

El director general del hospital Donato G. Alarcón de Ciudad Renacimiento, Juan Carlos Hernández Luna informó que ingresaron cinco personas heridas de bala tras el enfrentamiento entre la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y de la Policía Comunitaria del Frente Unido para la seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG).
En breves declaraciones por teléfono, el médico precisó que tres están heridas de gravedad y dos están estables, quienes ingresaron al nosocomio a la 1:40 de la madrugada de ayer.
Detalló que los tres pacientes heridos tienen impacto de arma de fuego en el cráneo, “está en peligro su vida, lo otros están delicados, pero estables”.
Informó que de los tres pacientes graves hay uno “muy grave”, “de hecho fue valorado por el neurocirujano, la herida abarca el piso medio del cráneo, no hay mucho qué hacer”.
El lunes, grupos de la Policía Ciudadana UPOEG y de la Policía Comunitaria del FUSDEG se enfrentaron a balazos en las inmediaciones del poblado de San Juan del Reparo, municipio de Juan R. Escudero (Tierra Colorada).
Por su parte, la Secretaría de Salud del estado (Ssa) informó que tiene un reporte de dos heridos de bala que hospitalizados en el Raymundo Abarca Alarcón, en Chilpancingo, después de ser trasladados de la comunidad de Tierra Colorada tras el enfrentamiento.
La Secretaría no dio detalles del estado de salud ni los nombres de los heridos. (Argenis Salmerón).

 

Mataron policías ciudadanos de la UPOEG en emboscada a cinco comunitarios en San Juan del Reparo, denuncia el FUSDEG

Fue un ataque con “alevosía y de forma ruin”, dicen consejeros del Frente que reportaron varios heridos de bala, uno de gravedad con un tiro en la cabeza, y más de 20 desaparecidos. Culpan a Bruno Plácido, a la perredista Nelly Pastrana y al candidato del PRD a alcalde de Juan R. Escudero, Leonel Muñoz

 

Lourdes Chávez

Tierra Colorada

Consejeros del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) del municipio de Juan R. Escudero (Tierra Colorada), denunciaron que policías ciudadanos de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) atacaron con “alevosía y de forma ruin” a los policías comunitarios de su organización, en el crucero de San Juan del Reparo la noche del lunes.
En el ataque fueron asesinados cinco policías comunitarios, se reportaron varios heridos de bala, uno de gravedad con un tiro en la cabeza, y más de 20 desaparecidos. Tres de los fallecidos fueron reportados la misma noche, y la tarde de ayer encontraron dos muertos en la comunidad de Chacalapa.
Durante del día se supo que 32 de los desaparecidos, hombres y mujeres, fueron detenidos por la UPOEG, 14 estaban en la comandancia de la localidad de Buena Vista y 18 en la localidad de Chacapala, los primeros fueron liberados a la 1 de la tarde.
Ayer al medio día en conferencia de prensa, representantes de la organización en este municipio acusaron de los crímenes al dirigente Bruno Plácido Valerio, a la perredista Nelly Pastrana Santaella, y al candidato del PRD a alcalde de Juan R. Escudero, Leonel Muñoz Leyva, porque están incitando a la confrontación.
El consejero Inocencio Alvarado Ramírez rechazó que la agresión haya sido un enfrentamiento, como se apresuró a decir a la prensa Plácido Valerio la noche de la agresión.
Precisó que los simpatizantes de la UPOEG en San Juan del Reparo no organizaron una asamblea el lunes para recordar que hace dos años fue asesinato un comandante de San Juan del reparo, del sistema de seguridad comunitaria, como dijo Bruno. Aquel hecho motivó en 2013 la entrada de la UPOEG a la cabecera municipal de Tierra Colorada, “eso ya había pasado”, fue el 25 de marzo, aseguró.
Explicó que el lunes los integrantes del FUSDEG estuvieron en San Juan del Reparo para hacer una asamblea informativa y resolver un conflicto con un grupo de inconformes, incitados por Nelly Pastrana para mantener un grupo de seguridad de la UPOEG en la zona.
Este año el FUSDEG desplazó a la UPOEG y, en una actividad pública, corrió del municipio a Plácido Valerio arrojándole agua y algunas frutas.
El lunes convocaron al grupo de inconformes a la asamblea, pero nunca llegaron a la reunión que se hizo en la cancha de la comunidad.
Aún así continuó la reunión por la tarde hasta la noche, y algunos policías comunitarios y civiles de Mazatlán, El Ocotito y Xaltianguis regresaron a sus pueblos. Se enteraron después que sus compañeros fueron emboscados en el entronque de San Juan, cuando uno regresó herido y denunció que se llevaron a su esposa y no sabía del paradero de los demás. No sabían de los muertos y los heridos, se enteraron ayer.
El consejero demandó una solución a esta situación, “no podemos seguir peleándonos como pueblos, como hermanos que somos, porque los líderes son los que hacen todo el daño”, añadió que se mencionaban más acciones de la UPOEG, “pero si siguen en ese tenor, es una guerra la que puede (ocurrir)”.
Demandó a Plácido Valerio que respete las comunidades donde tiene presencia el FUSDEG, y preguntó “¿Qué persigue para querer venir a mandar?, cuando ya hay una organización reconocida por los tres niveles de gobierno”.
De la acusación de Plácido Valerio, de que el FUSDEG quiere el control de la carretera federal México-Acapulco en el tramo de Chilpancingo a Xaltianguis para el trasiego de drogas, demandó que presente las pruebas si las tiene.
Añadió que si tuvieran vínculos con la delincuencia organizada no habían podido establecer una mesa de trabajo con la Secretaría de Gobernación ni con la Policía Federal.
La promotora Ruth Delgado aclaró que tampoco tienen relación con la alcaldesa panista de Tierra Colorada, Elizabeth Gutiérrez Paz. Afirmó que el acuerdo de coordinación que tiene con el cabildo se obtuvo por la presión de los pueblos de Juan R. Escudero, no por una relación de amistad con la presidenta municipal.

 

 

468 ad