Los tiempos de crisis son siempre fecundos para la literatura, dice Mario Vargas Llosa
Staff / Agencia Reforma
Madrid
El Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa consideró que tiempos de tribulaciones económicas, como los que atraviesa Europa, son siempre fecundos para la literatura, tal y como ocurrió en América Latina a mediados del siglo pasado.
“Los tiempos malos son tiempos, generalmente, buenos para la literatura. Esa inseguridad en el mundo real crea una enorme necesidad de tener mundos alternativos que nos den seguridad, que nos den orden y un prisma para entender mejor un mundo complejo, caótico, confuso’’, expresó.
“Ahora que estamos viviendo un periodo de gran inseguridad, de gran confusión, de gran incertidumbre; desde el punto de vista literario, desde el punto de vista cultural, no es malo. Creo que es, más bien, un tiempo muy propicio para grandes empresas creativas’’, aseguró.
El escritor dijo lo anterior al presentar la edición conmemorativa por el 50 aniversario de su primera novela, La ciudad y los perros, la cual comenzará a circular este viernes en España y América Latina.
“Todos los escritores escriben en función de su experiencia y yo escribí esta novela cuando era muy joven, por lo que, en perspectiva y al paso de medio siglo, he adquirido nuevas experiencias, perfeccionando muchas convicciones, renovándolas, y creo que todo eso se refleja en lo que he escrito en todos estos años después de haber publicado aquella obra”, expuso Vargas Llosa.
Reconoció que, aunque no suele releer sus obras una vez publicadas, releyó este volumen y la sensación que tuvo fue de “una gran nostalgia”.
“Nostalgia de la época en que yo escribí esa novela, lo que significó para mí, porque fue mi primera obra ambiciosa, en la que trabajé mucho tiempo, y me recordó mucho esos comienzos en los que nunca pudiera imaginar que esta novela tendría la historia que ha tenido y que a los cincuenta años estaría todavía viva, porque generalmente las novelas, con excepciones, mueren al poco tiempo de nacer, pero a lo mejor esta novela me entierra y sigue viva, que es lo que quisiera todo escritor”.
El ejemplar, de 768 páginas, incluye análisis de la novela de académicos como Darío Villanueva y Víctor García de la Concha, el catedrático José María Valverde o el escritor Javier Cercas.




