La corrupción desató la inseguridad, afirma López Obrador en Chihuahua
Staff / Agencia Reforma
Ciudad Juárez
Ante miles de juarenses, Andrés Manuel López Obrador indicó que la corrupción es lo que más ha dañado al estado de Chihuahua, por lo que aseguró que votar por “más de lo mismo” será continuar con la violencia.
“La corrupción desató la inseguridad”, dijo.
El candidato mencionó que los problemas de inseguridad de Juárez y de otras ciudades mexicanas son producto también de la falta de desarrollo, del abandono y la falta de trabajo de los jóvenes.
Frente a la ex Aduana Fronteriza, hoy Museo de la Revolución de la Frontera, en el centro histórico, el abanderado de Movimiento Progresista aseguró que Ciudad Juárez y el estado en general ha tenido gobernantes deshonestos.
“Voy a estar a la altura de ustedes, no voy a traicionar la confianza de ustedes”, aseveró.
López Obrador, candidato por el PRD, PT y Movimiento Ciudadano, aseveró que los priistas y panistas “comen del mismo plato”.
“Si antes todo iba mal, ahora todo ha empeorado”, dijo, a la vez que recordó lo que llamó una “canallada” que el ex presidente panista Vicente Fox pida cerrar filas a favor de Enrique Peña Nieto, candidato del PRI y el PVEM.
Indicó que con esto se demuestra que Fox es lo mismo que el ex mandatario Carlos Salinas de Gortari, Peña Nieto o la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo.
De forma irónica, comentó que la gente debe hacerle caso a Fox y votar por el “puntero”, que en este caso, añadió, es él.
”¿Quién es el puntero? El que les está hablando”, arengó.
Reiteró que el abanderado priista es un producto chatarra impulsado por las televisoras.
López Obrador también destacó la participación activa que ha tenido la juventud mexicana en este proceso electoral debido a que se pensaba que los jóvenes estaban dormidos, pero su iniciativa ha llevado incluso a un debate como el promovido por el movimiento #YoSoy132.
“¡Que vivan los jóvenes de México!, aquí donde comienza la patria”, lanzó.
López Obrador reiteró que su gobierno será itinerante, por lo que aseguró que después de ganar los comicios, volverá a Juárez para encabezar un plan de paz, lo cual dio a conocer en una conferencia de prensa antes del mitin.
“La sede no va a estar siempre en Palacio Nacional”, afirmó.
Entre las propuestas que comunicó, se encuentra que reducirá los sueldos de los altos funcionarios, otorgará mil pesos mensuales a adultos mayores, pensión a discapacitados y estancias infantiles para los niños.
Pide decoro a gobernadores de PRI
López Obrador, llamó a los gobernadores del PRI a actuar con decencia y decoro, y no coaccionar el voto de los ciudadanos ni intentar un fraude electoral.
En su tradicional conferencia matutina, antes de realizar su cierre estatal, el abanderado del Movimiento Progresista denunció que una reunión con mandatarios priistas, en la que se les pidió una cuota de votos y se realizó hace aproximadamente 10 días en la casa del gobernador mexiquense, Eruviel Ávila.
A ese cónclave, dijo, asistió más de una decena de gobernadores y quien les hizo la exigencia de “cuotas” de votos fue el ex gobernador de Hidalgo, Miguel Ángel Osorio Chong, uno de los principales operadores del candidato Peña Nieto.
“Hago un llamado a los gobernadores del PRI de que le piensen, porque un fraude es una mancha que no se quita ni con toda el agua de los océanos”, dijo.
“Yo lo que pido es que se respete la voluntad de los ciudadanos. Tengo información de que los amenazaron a los gobernadores del PRI de que tenían que cumplir ciertas cuotas para entregar una cantidad de votos a Peña. Hay que actuar con decencia, con decoro. Llamo a que reflexionen sobre el daño de un fraude electoral”.
El político tabasqueño afirmó que en unas horas mostrará las pruebas, las cuales no tiene caso llevarlas ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) porque nunca actúa, por lo que él se encargará de exhibir a los mandatarios.
El candidato aseguró que aunque sigue siendo víctima de la guerra sucia, en esos sondeos tiene menos puntos negativos, en comparación con la elección de 2006.




