Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Carlos Pérez Aguirre

Sin respeto a los ciudadanos

 

Las campañas siguen su desarrollo. Se les nota grises, sin impactar, sin causar ningún entusiasmo y mucho menos mueven la atención de la ciudadanía, como si estuvieran desarrollándose en un mundo aparte y lo único que han provocado es sorpresa, hastió y rechazo. Esta situación no sólo se da por la molestia ciudadana ante la falta de resultados en el mejoramiento de sus niveles de vida, en donde los partidos tienen gran responsabilidad, sea el PAN o el PRI, con su enorme corrupción e ineficiencia en los niveles que gobiernan, federal, estatal o municipal. O el PRD con sus incomprensibles alianzas –o comprensibles en el área de los intereses mercantiles– con esos partidos que han quebrado, económica y moralmente a los mexicanos. Esas alianzas han dejado pasar diversas reformas que ya vulneran la soberanía y los recursos de la nación, la última, que autoriza a cuerpos armados extranjeros a actuar en territorio nacional. El Estado nacional ya no sólo no tendrá el ejercicio de la violencia legítima, vía la institucionalidad del gobierno, situación que ha sido seriamente mermada y cuestionada por los gobiernos paralelos que se han reproducido en diversas regiones del país sustentados por la llamada delincuencia organizada. También, ahora los grupos armados extranjeros, aunque aparentemente sean acotados a determinadas áreas o actividades, son la pauta constitucional para legalizar las acción extranjera contra ciudadanos mexicanos, sean estos delincuentes o no. Un ejercicio tal de desprecio a la soberanía nacional nunca se había observado desde la época de Santana, con las consecuencias de la pérdida de más de la mitad de nuestro territorio. Los partidos ofrecen de nuevo sus promesas mentirosas para, en las cámaras y desde lo alto de los aparatos de gobierno, actuar distinto, actuar contra el interés de la nación, y la nación, recordemos, somos nosotros los ciudadanos y nuestras familias. Corrupción generalizada, contubernio con la delincuencia, crisis económica, y pérdida del bienestar social y entrega de los recursos energéticos (petróleo, luz y ahora hasta el agua), además de la soberanía sobre la actuación de los cuerpos de seguridad, llámense policía, Marina o Ejército, sustituyéndola, ahora insipientemente con fuerzas externas armadas dentro del territorio. Además de coartar la libre expresión persiguiendo a periodistas independientes. ¡Nos quedaran ganas de votar por estos partidos y sus comparsas? Creo no, por eso debemos pensar bien nuestra decisión. Mientras tanto, sigue el circo.
Jorge Salgado Parra, ¡sí! el familiar del ex secretario de Finanzas, en resguardo, pero además el que protagonizó aquella detención con millonario cargamento en efectivo reseñado por algunos medios, es recibido como un prohombre en su verdadero partido por Astudillo, vaya desvergüenza. En el PAN se acepta como candidato a alcalde de Acapulco a aquel usufructuario de franquicias partidistas y acusado de homicidio; bueno, tal parece que en ese partido se nada en el descaro de estos personajes y un patiño de payaso. Del MC ya se dijo que también tiene lo suyo, como un personaje marcado por los acontecimientos de Iguala y un nefasto negociante de programas campesinos. El PRD, regenteado plenamente por Los Chuchos, se convirtió en una ominosa calca del PRI, en donde se gesticula y se juega con la esperanza, hoy muerta, de la sociedad hacia ese partido.
Mientras, una demanda fundamental de la sociedad en todo el país, en concierto con las necesidades del gobierno federal se ha querido acallar, la justicia por los asesinatos y desaparecidos normalistas de Ayotzinapa. Las demandas de los guerrerenses son justicia para los muchachos y seguridad para todas las familias de la entidad, porque la delincuencia crece día a día y a la autoridad se le ve omisa. Estas dos son hoy las prioridades, pero quienes las podrán cumplir sólo serán candidatos honestos y con principios, ¡es mucho pedir!
Definitivamente, como se ve, entonces sólo queda el camino de organizarnos como sociedad. Manos a la obra.

[email protected]

468 ad