Víctor Cardona Galindo
PÁGINAS DE ATOYAC
*El Paraíso (Cuarta parte)
El 15 de diciembre de 2014, el Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), encabezado por el rector Javier Saldaña Almazán, se trasladó a la comunidad de El Paraíso donde aprobó la creación de la Unidad Académica Preparatoria 45 a la que denominó Lucio Cabañas Barrientos.
La historia de esa preparatoria comenzó a escribirse el 6 abril de 1996, cuando la planilla encabezada por Amadeo Valdez Rayo, ganó el comisariado ejidal, con lo que adquirió la oportunidad de representar a El Paraíso con sus tres anexos: La Pintada, El Edén y Río Verde. El Consejo de Vigilancia lo encabezó Vicente Pinzón Cortez. Una vez integrada esa administración ejidal aprovechó la oportunidad de trabajar por su terruño.
Al respecto Amadeo Valdez Rayo escribió un texto denominado Génesis de la preparatoria de El Paraíso. “Se nos dio la oportunidad y logramos varias cosas, que al correr de los años van quedando en el olvido. En ese tiempo no existían programas de inversión fuerte para los ejidos como los hay actualmente, pero logramos hacer algunas gestiones casi sin recursos y pudimos obtener un fondo ejidal que estaba en el Fideicomiso Fondo Nacional de Fomento Ejidal (Fifonafe) y con anuencia de la asamblea general de ejidatarios se gestionó el reembolso de este fondo que ascendía aproximadamente a 50 mil pesos, de ahí se pagaron algunas expropiaciones a ejidatarios: Julio Sánchez Ciprés, de La Quebradora; Telésforo Leyva Ciprés, de Los Planes y Lorenzo Sánchez Ciprés, de La Finquita”.
En ese tiempo estaba en su apogeo el Consejo Estatal del Café (Cecafé) que coordinaba el ingeniero Gregorio Juárez Zamora, quien implementó programas que abarcaban varios aspectos del desarrollo en el campo, que incluía eventos artísticos que fueron de importancia para el ejido. “También tuvimos la suerte de contar con los amigos del Instituto Maya, quienes nos ayudaron a gestionar recursos con fundaciones para un programa de rescate ecológico que se implementó para la limpieza de los ríos y promocionales de concientización para preservar el medio ambiente. Con los pocos recursos obtenidos se adquirió el terreno donde se instaló el centro operacional de Teléfonos de México, que era propiedad de la señora Cutberta Tolentino Sánchez… el comisario municipal Bernardino Ríos Castillo se solidarizó con una cantidad de dinero para la adquisición del terreno en el año 1997”.
En 1998, al asumir la comisaría municipal Alfredo Lucena Sandoval, con Amadeo Valdez Rayo acudieron a la Unidad Académica Preparatoria 22 para platicar con los profesores, en ese tiempo todos eran jóvenes: Roque Peralta Valle era el director. “No tuvimos grandes dificultades para lograr su apoyo que se fortaleció con la intervención de Wilibaldo Rojas, Francisco Téllez, Policarpo Valdés, Fortunato Hernández y Atanasio Peralta Valle”. Ellos hicieron la propuesta al Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Guerrero y éste aprobó la creación del módulo en El Paraíso.
En el periodo de Amadeo como presidente del comisariado ejidal, también se hicieron rehabilitaciones en las instalaciones del Inmecafé, que todavía funcionaban y sirvieron como aulas provisionales para que los alumnos del módulo de la preparatoria recibieran clases.
Más tarde Fortunato Hernández recordaría que los módulos periféricos de la preparatoria 22 fueron fundados por personal de izquierda, por profesores que concurrieron a las comunidades para construir sin sueldo. Maestros de la prepa que todavía mantienen la vocación de la Universidad Pueblo. Para su formación se privilegió a los pueblos con destacada participación de lucha como El Quemado donde se produjo la mayor represión hacia los campesinos en los años 70, luego en Río Santiago, El Paraíso, San Juan de las Flores que ahora tiene una extensión en Santo Domingo.
Comenta Amadeo que “casi sin recursos pero con mucho entusiasmo y el apoyo de los amigos universitarios, se había dado otro paso en esta tarea. Faltaba conformar el equipo de maestros que tuvieran disposición y las agallas para enfrentar la situación, pues no se contaría con un pago a sus servicios y sólo era trabajo y más trabajo”.
En lo sucesivo la universidad fue apoyando esporádicamente con algún recurso para solventar un poco la situación laboral de los maestros. “Pues bien nos dimos a la tarea de entrevistar a varias personas profesionistas del pueblo, pues ¿quién más querría echarse semejante compromiso? A saber, el doctor Crescencio Gallardo Mateos (finado), Profr. Hugo Cuevas, doctor Leonel y Mariano Moreno. Fortunato Celis llegó por su cuenta a ofrecer su participación, la cual le fue otorgada sin reserva, se requería de gente decidida y con él habíamos participado años atrás en un programa de alfabetización en nuestro pueblo al lado de Mario Lucena Bautista, Gilberto Rayo Trujillo, Gaudencio Benítez González, Silvestre García y la profesora Ruth, de quien sólo recuerdo el nombre. Llevábamos un buen tiempo, pues, en estas lides de la educación”.
Sofía Villa Cisneros dice que el 24 de agosto de 1998 fue fundado el módulo periférico de la escuela preparatoria 22 en El Paraíso, por los ciudadanos Amadeo Valdez Rayo, Alfredo Lucena Sandoval y Fortunato Celis Hernández. En sus inicios se encontraba ubicado en el beneficio húmedo del café, hasta el año 2004, iniciando el ciclo escolar 2005-2006 en las instalaciones donde se encuentra actualmente en la colonia El Porvenir.
Por su parte Amadeo Valdez dice: “Se logró el módulo, pero nuestra tarea no terminó allí. Como mencioné antes, se habilitaron las instalaciones del beneficio húmedo conocido popularmente como Inmecafé, pero el proyecto contemplaba por obvias razones, la adquisición de un terreno para la construcción de la escuela y también nos dimos a la tarea como mesa ejidal para la obtención del mismo y no fue fácil pero hoy ahí está con algunas aulas de madera hechas por los padres de familia y otras de concreto construidas en el periodo de Vicente Pinzón algunos años después en su función como comisario municipal de la comunidad y que son las únicas que se han hecho. Para la obtención del terreno hubo aportaciones voluntarias de ciudadanos y aquí algunos que recuerdo: Adolfo Ortiz, Adán Quiñones, José Luis Ocampo, Ignacio Sotelo y otros más. Esta tarea la realizó Vicente Pinzón y él llevó la relación de las personas que apoyaron económicamente. Pero no alcanzaba el dinero, entonces acudimos al Ayuntamiento municipal que encabezaba Javier Galeana quien también se solidarizó con una cantidad”.
El gobernador René Juárez Cisneros visitó a El Paraíso, en el acto participó Amadeo Valdez quien le solicitó el apoyo para las distintas instituciones educativas de la localidad incluyendo el naciente módulo de la preparatoria. El mandatario otorgó algunos apoyos pero lo del módulo quedó pendiente. “En una reunión posterior en Chilpancingo a la que me invitó el coordinador del Cecafé en ese entonces, Esteban Castro Sánchez, le recordé al gobernador la promesa hecha sobre el módulo, sólo me preguntó si yo me hacía responsable a lo que por supuesto asentí, dando en esa reunión pública la cantidad de 100 mil pesos, despertando la inconformidad de los demás representantes ejidales de Atoyac que no se quedaron atrás y aunque nos tuvimos que esperar hasta en la noche de ese día también lograron algunos apoyos, que no quisieron decir en cuanto consistían. A algunos los ‘ajuararon’ con cobijas y colchonetas, pero algo habían logrado. Si no hubiera hablado, nadie hubiera traído nada y es que René Juárez, estaba blandito y no era para menos, pues Félix Salgado lo traía a ‘carrilla’”.
El dinero conseguido por el presidente del comisariado ejidal se le entregó al comité de la escuela que encabezaba Efraín Valdez Rayo y Adrián Araujo Carrillo, con eso se adquirió una fracción de terreno para abrir un acceso y se retajó el que ya se tenía, donde actualmente se encuentran ubicadas las aulas. “Algunas cosas no se dan por generación espontánea y requiere de un gran esfuerzo para lograrse, este es un ejemplo de ello. Con el transcurrir de los años, se han ido integrando otros actores necesarios para el avance en la consolidación del proyecto universitario que un día varios locos soñadores echamos a andar”, dice Valdez Rayo.
Como se ve nada ha sido gratis, se ha tenido que luchar, el 7 de noviembre del 2005 cerca de 150 vecinos de la comunidad tomaron el Ayuntamiento de Atoyac para exigir que se cumpliera el acuerdo del gobierno municipal con la Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) para pagar un adeudo con 10 maestros de la prepa y la entrega de los recursos del programa Piso Firme. Encabezados por el comisario del lugar, Liborio Araujo Sánchez, llegaron de manera sorpresiva al Palacio para esperar que los trabajadores entraran al inmueble después del homenaje de cada lunes en la explanada del Zócalo.
El coordinador del módulo de la prepa 22 en El Paraíso, Esteban Hernández, expuso que exigían que el Ayuntamiento cumpliera el convenio de cubrir el sueldo de los 10 maestros del módulo. Al día siguiente de acuerdo a la nota de Francisco Magaña ?publicada en El Sur el 9 de noviembre de 2005? “Los vecinos de la población serrana de El Paraíso, entregaron las instalaciones del Palacio Municipal de Atoyac, después de que el gobierno municipal liberó 63 toneladas de cemento del programa Piso Firme y un cheque de 20 mil pesos para la nómina de los maestros del módulo de la prepa 22”.
En algunos casos el Ayuntamiento ha dado una compensación a los maestros de las prepas populares, que han cobrado como maestros municipales; el alcalde Pedro Brito García por ejemplo llegó a destinar 50 mil pesos mensuales para este rubro.
Doña Sofía dice que entre los principales profesores iniciadores del primer ciclo escolar, podemos citar a Leonel Lorenzo Valle, Crescencio Gallardo Mateos (quien falleció el 2008), Fortunato Celis Fernández, Alfredo Lucena Sandoval, Ismael López Salas, Mariano Moreno, Cándido Chanita, el sacerdote Joel Salazar Bailón y Romualda González Ortega, continuando en la actualidad sólo dos de ellos (Leonel Lorenzo del Valle y Fortunato Celis Fernández).
Entre los primeros coordinadores para esa época se encuentran Hugo Enrique Cuevas Martínez de 1998 a 1999, quien falleció en año 2002; Policarpo Valdez Rayo de 1999 a 2000, designado coordinador de los módulos periféricos de El Paraíso y Río Santiago, delegando la coordinación de la escuela en el profesor Fortunato Celis Fernández quien a su vez fue elegido para el periodo 2000-2003, siendo reelecto para el segundo periodo de 2003 a 2005. Esteban Hernández Ortiz de 2005 a 2006, Alfredo Lucena Sandoval de 2006 a 2010 y actualmente como directora funge Lucina Calderón Vega.
La actual directora Lucina Calderón Vega ha jugado un importante papel en este proyecto, y siguiendo el comentario de Amadeo: “A algunas de ellas y ellos, maestras y maestros que aún permanecen y que aguantaron las inclemencias y sacrificaron muchas cosas hay que reconocerles su labor sin mezquindad de ninguna índole y a quienes no llevan mucho tiempo pero que se han abocado a gestionar la consolidación de la institución, que pasó por un efímero período como Preparatoria Popular. También el reconocimiento y sin duda a los padres de familia que confiaron a sus hijos a los maestros, originarios o adoptados paraíseños, para que fueron receptores de sus enseñanzas que a la postre desde entonces, ha dado a El Paraíso muchos profesionistas que hoy viven decorosamente gracias a su aplicación”.
Doña Sofía Villa en una breve monografía que escribió de la escuela dice que entre los profesores que han pasado por las aulas de esta Unidad Académica, cabe mencionar a Jesús Jacobo Hernández Mayo, Kisai Tolentino Dávalos, Eva Iris Cruz Andrés, Ignacio Sotelo Aguilar, entre otros. Con respecto al personal administrativo que ha laborado en esa institución podemos mencionar a Romualda González Ortega, Adriana Nara Araujo, Maribel Hernández Dimas, Alba Barragán Dávalos y Sandra Luz Celis Ríos.
Los primeros alumnos que se inscribieron fueron 24, de los cuales únicamente diez terminaron su bachillerato: Alondra Celis Ríos, Domitila Adame Araujo, Rosario Solís Bouzán, Kisaí Tolentino Dávalos, Yuridia Tolentino Moreno, Cristina Sánchez Téllez, Rocío Palma, Blanca Estela de la Cruz Nava, Luis Manuel Araujo Bouzán y Melecio Díaz Zamora. De ellos, Domitila Adame Araujo se graduó como ingeniera en sistemas, Kisaí Tolentino Dávalos es licenciado en psicología y Rocío Palma es contadora pública.




