Inicia en Berlín hoy la reunión del G7 sin Rusia y convocatorias a protestas
EFE
Berlín
La sombra de Rusia y la convocatoria de una decena de acciones de protesta planean sobre la reunión de los ministros de Exteriores del G7 que se abre este martes en Lübeck (norte de Alemania), con Ucrania, Irán y la lucha contra el terrorismo yihadista como ejes de la agenda de trabajo.
La pregunta de hasta qué punto tiene sentido abordar sin la presencia de Moscú cuestiones como el programa atómico iraní o la situación en Siria pesa sobre la primera gran cita del G7 bajo la presidencia de turno alemana, que concluirá con la cumbre de sus líderes, en junio, en Elmau (Baviera).
“No es intención del gobierno alemán aislar a Rusia. Pero no podemos ignorar la anexión de Crimea y hacer como si nada hubiera ocurrido”, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, al diario Die Welt, sobre la reunión con sus colegas de Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón.
Del formato G8 -el Grupo de los Siete más Rusia- se volvió al originario del G7 tras estallar el conflicto ucraniano, a pesar de que en las negociaciones internacionales en las que abordan esas grandes crisis globales sí está Moscú.
Exponente de ello es la reunión del propio Steinmeier ayer en Berlín con sus colegas ruso, Serguéi Lavrov, ucraniano, Pavló Klimkin, y francés, Laurent Fabius, en el marco de las conversaciones a cuatro bandas que mantienen estos países para el seguimiento de la implementación de los acuerdos de paz de Minsk.
La reunión de los titulares de Exteriores de Lübeck comenzará este martes, aunque hasta el miércoles no se incorporará a sus sesiones el estadunidense John Kerry, ya que este martes debe intervenir ante el Congreso de EU para exponer el controvertido preacuerdo con Irán.
Con la llegada del secretario de Estado de EU se entrará en cuestiones fundamentales, como el acuerdo preliminar alcanzado el 2 de abril en Lausana (Suiza) entre Teherán y el Grupo 5+1 que debe conducir, previsiblemente en julio, a la firma de un pacto definitivo sobre el programa nuclear de Teherán.
En esos acuerdos también está implicada directamente Rusia, lo que refuerza la petición de la oposición alemana -principalmente la Izquierda- para que se invite a Vladímir Putin a la cumbre de jefes de Estado y de gobierno del 7 y 8 junio con el argumento de que, sin Rusia, no pueden esperarse soluciones a grandes conflictos globales.




