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Desairan candidatos y la presidenta del IEPC el lanzamiento del Pacto de Civilidad Política

*Encabeza el gobernador Rogelio Ortega el acto con la sola presencia del aspirante del PRI, Héctor Astudillo. Aprovecha el gobernador para exaltar su trabajo y reiterar al Congreso que lo evalúe para su eventual ratificación en el cargo

Hugo Pacheco León

Chilpancingo

A tres días de que culmine su periodo como gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez instaló ayer la Mesa de Gobernabilidad Política Guerrero 2015, en donde aprovechó la presencia de la clase política guerrerense y de los diputados presentes del Congreso del Estado, para pedirles que valoren su trabajo a favor de la paz democrática y que siempre estará disponible para servir a Guerrero.
El acto se realizó este martes en el auditorio José Joaquín de Herrera del Palacio de Gobierno, ubicado en esta ciudad, y tiene como objetivo preparar la firma de un “pacto de civilidad por unas elecciones participativas y en paz” entre partidos políticos y sus candidatos, para que al final de la elección del 7 de junio próximo reconozcan los resultados y no se generen conflictos poselectorales.
Todo se presentaba favorable para este acto político, pero lo opacó la ausencia del principal árbitro, la presidenta del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), Maricela Reyes Reyes, quien exige al gobernador que le entregue el presupuesto asignado por el Congreso local, más recursos extraordinarios.
A este primer acto político del gobernador interino, con los representantes de sus pares del Poder Judicial, la magistrada Lambertina Galeana Marín, y del Legislativo, el presidente de la Comisión de Gobierno, Bernardo Ortega Jiménez, asistieron el candidato a gobernador del PRI-PVEM, Héctor Astudillo Flores; los dirigentes de los partidos, Cuauhtémoc Salgado Romero del PRI; Andrés Bahena del PAN; la diputada Karen Castrejón Trujillo del PVEM, y Rubén Valenzo Cantor del Partido de los Pobres de Guerrero (PPG), quienes aprovecharon y en sus intervenciones le reprocharon el distanciamiento y le enlistaron los problemas sociales que se viven en Guerrero.
Por ese distanciamiento no asistieron los presidentes y los candidatos del PRD, MC, PT, Partido Humanista, Morena, Panal y Encuentro Social, ni enviaron representantes.
Caso sintomático fue la ausencia de la presidenta del IEPC, Maricela Reyes, quien ha venido advirtiendo que las elecciones están en riesgo porque el gobernador interino no ha entregado al organismo el presupuesto para cumplir con la organización del proceso electoral de gobernador, diputados locales y alcaldes.
Ausencia que el gobernador Rogelio Ortega lamentó, pues argumentó que ese órgano electoral y sus consejeros tienen una responsabilidad institucional y política que los obliga a participar y aun promover, para generar la confianza a los guerrerenses para que acudan a votar, independientemente de que no tenga dinero.
Luego el mismo gobernador dio a conocer que ha dado al IEPC el 70 por ciento del presupuesto asignado por el Congreso local, además de recursos extraordinarios por 8.4 millones de pesos para comprar equipo de cómputo, mobiliario y vehículos, para que desempeñe sus tareas.
Dijo además que realiza las gestiones ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para que les otorgue los recursos requerido para las elecciones locales.
Escucharon de estas diferencias entre el IEPC y el gobernador, magistrados electorales, magistrados del TSJE, alcaldes de todos los partidos, diputados locales y federales, secretarios de despacho, funcionarios menores y dirigentes de organizaciones campesinas de la Sierra de Guerrero.
Es decir la clase política que, dice Rogelio Ortega, lo ayudó a llegar al cargo en sustitución del defenestrado Angel Aguirre Rivero.
Aunque es de todos conocido que fue la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, en común acuerdo con los jefes de la tribu de los Chuchos de Nueva Izquierda (NI), quien lo propuso al presidente Enrique Peña Nieto para que fuera gobernador interino.
Este primer acto político del gobernador con la “clase política” –aunque no estuvieran todos los dirigentes del PRD, que estaban bien representados por Bernardo Ortega, ni llegaran los jerarcas de la Iglesia Católica-, ocurrió seis meses después de que asumiera el cargo como gobernador interino, el 26 de octubre del año pasado.
Por eso Rogelio Ortega puntualizó que el acto se realizaba “en este recinto donde seguramente seis meses atrás, siete meses, sería imposible que la clase política del estado de Guerrero se pudiera reunir aquí sin la zozobra de la beligerancia de un movimiento social, con gran insatisfacción, con gran malestar social y con acciones violentas en contra de todo símbolo institucional y autoridad gubernamental”.
Y recalcó por quién está en el poder: “hoy estamos una ruta de paz, construida todos los días a partir del 26 de octubre (del año pasado) cuando la soberanía del pueblo de Guerrero por acuerdo de la clase política de nuestra entidad y del país, me confirió la alta responsabilidad de asumir el Ejecutivo del estado de Guerrero”.
Reiteró que todos los días, con secrecía cuando era necesario, en lugares no necesariamente institucionales, a cualquier hora de las 24 del día, atendió a todos los liderazgos del movimiento social, para buscar la armonía, la recomposición del tejido social y la ruta de la paz democrática, para poder llegar al momento de realizar “una gran fiesta cívica el 7 de junio”.
Volvió a recalcarle a los diputados locales que actualmente en el Congreso sesionan sin zozobra, “porque me acuerdo todavía que el día 26 de octubre, cuando sesionaba el Congreso para mi toma de protesta como gobernador interino, todavía la marcha de miles cimbró junto con sus consignas el recinto del Congreso local”.
“Hoy no hay bloqueos de carreteras, ya no hay edificios incendiados; existen todavía y sería un error negarlo, focos rojos, si así le podemos denominar, donde todavía lo álgido del conflicto persiste, de  lo que yo llamo  la tragedia de Iguala. La crisis más honda y más profunda desde 1960 en el estado Guerrero”.
Recordó que se salvó la temporada alta de Acapulco, luego de reunirse en secrecía en el Fórum Mundo Imperial con más de 160 líderes reunidos en siete mesas temáticas de diálogo, inaugurada por el subsecretario Luis Miranda de la Secretaría de Gobernación del gobierno federal.
Por lo anterior, el gobernador le hizo un reconocimiento al presidente Enrique Peña Nieto, en el trabajo realizado en la ruta de paz democrática, y al gabinete federal por su “sensibilidad  y las puertas abiertas para los apoyos federales necesarios para Guerrero”.
Por eso, lamentó la ausencia de la presidenta del IEPC, Maricela Reyes, y dijo que “hay un problema presupuestal que no compete a la autoridad del Ejecutivo estatal”, argumentó.
“Pero aquí está una alta representación del Poder Ejecutivo de Guerrero, de las diputadas y los diputados representados aquí en la mesa por el diputado Bernardo Ortega Jiménez, presidente de la Comisión de Gobierno del Honorable Congreso del Estado”, resaltó.
Agradeció la presencia de los asistentes, así como la del presidente de la Coparmex en la Zona Centro del Estado, Jaime Nava.
“Aquí estamos trabajando por Guerrero, para que no se nos vaya la oportunidad de ir a una gran fiesta cívica, votar por los colores de nuestra preferencia, votar por quienes consideremos son quienes habrán de representarnos, en los ayuntamientos municipales, ahora con igualdad entre  géneros, difícil para los partidos políticos pero una realidad en todo el mundo y qué bueno que así sea”, dijo.
Agregó: “a todas y todos ustedes bienvenidos a este evento de la fiesta cívica guerrerense para construir y consolidar el camino de la armonía que necesita el estado de Guerrero, complicadas las elecciones porque en la oferta hay debate, hay discusión, pero siempre en la propuesta por delante antes que la diatriba y la descalificación”.
Por parte del Ejecutivo, señaló que firmó una circular para advertir a sus funcionarios que deben renunciar si quieren participar de tiempo completo en las campañas, pues deben predicar con el ejemplo.

Pide a diputados evaluar su trabajo para ser ratificado

Aunque Rogelio Ortega dijo que no pediría a los diputados del Congreso local que lo ratifiquen, en un giro a su postura aprovechó este acto de instalación de la Mesa de Gobernabilidad, para decirles: “quiero hacer alusión a lo que estos días habrá de trabajarse en el Congreso local, quien me dio la oportunidad de servir en este tramo en condiciones difíciles, que se evalúe el trabajo realizado, y que el Congreso decida lo que considere que es pertinente para el siguiente tramo en el estado de Guerrero”.
Acotó que “yo por supuesto, comprometido con la democracia, comprometido con las instituciones y con vocación republicana acataré fielmente lo que el Congreso decida, sin presión alguna, sin coacción alguna, al contrario con todo mi respaldo, con todo mi aprecio para las diputadas y los diputados en este trance”.
“Porque sé que habrán de decidir bien con una perfecta valoración de lo que nos corresponde hacer a todas y a todos en el tramo que siga”.
Y se propuso: “yo aquí, desde donde estoy ahora y donde esté siempre para servir a Guerrero, a nuestras instituciones y a los valores y principios de la democracia”.
Asistieron como invitados, en representación del gobierno federal, el Fiscal Especializado para Delitos Electorales (Fepade), Santiago Nieto Castillo; el delegado de Gobernación en Guerrero, Eric Alejandro Castro Ibarra; el consejero del INE, Javier Santiago Castillo; el Vocal Ejecutivo del INE, David Alejandro Arroyo; el fiscal local de la Fepade, Jesús Zamora Muñoz, y los alcaldes de Acapulco, Chilpancingo e Iguala, entre otros.

Rumbo a la firma de un Pacto de Civilidad

El objetivo de la Mesa de Gobernabilidad fue leído de manera breve por el secretario general de Gobierno, David Cienfuegos, explicando que pretenden establecer una coordinación permanente y efectiva entre el gobierno del estado, el gobierno federal, los órganos electorales y los partidos políticos con registro en la entidad, para garantizar los principios de civilidad, legalidad, pluralidad, competencia y responsabilidad política para la realización de la jornada electoral del 7 de junio.
Dijo que el fin es alcanzar un acuerdo entre partidos políticos para firmar un Pacto de Civilidad Política entre los candidatos a gobernador del estado, diputados federales, diputados locales y presidentes municipales.
La líneas de trabajo de la Mesa de Gobernabilidad que los lleve a la firma del pacto son fomentar e impulsar la participación ciudadana para la realización de la jornada electoral; contribuir a generar un clima de paz y armonía para la celebración de las elecciones; evitar campañas denostativas entre partidos y candidatos; coadyuvar en la organización de las elecciones, y respetar los resultados de la jornada electoral del 7 de junio.

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