Reducir los cobros del servicio, exigen vecinos de la Plácido Domingo a la paramunicipal
Karla Galarce Sosa
Vecinos de la unidad habitacional Plácido Domingo protestaron en la calle principal de la colonia, para exigir a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) que reduzca de mil 500 a 30 pesos el cobro del servicio por familia.
Consideraron que el cobro por el servicio resulta “inalcanzable” para decenas de familias. Los vecinos traían dos pancartas en las que se leían leyendas en las que exigían a la paramunicipal un cobro justo por el servicio en la zona suburbana.
Denunciaron que aunado a los altos cobros por el servicio de agua potable, ni la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), la Comisión de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG) ni la Comisión Nacional del Agua (Conagua) han hecho trabajos de desazolve en el canal que rodea la colonia, pues a menos de un año de que les entregaron sus casas el nivel de azolve en el canal alcanzó los cinco metros de altura con las lluvias pasadas.
Los habitantes de la Plácido Domingo fueron reubicados en septiembre pasado de la colonia Ampliación Llano Largo, después de que sus casas quedaron destruidas por el paso de la tormenta Manuel en septiembre de 2013.
El vecino Francisco Meza de Jesús mostró un citatorio que la CAPAMA le entregó, en el que le informaron que debe pagar de mil 507 pesos.
“Nosotros queremos pagar, pero 300 o 400 pesos y pedimos una tarifa mínima de 30 pesos por casa, no nos negamos a pagar pero que sean cobros justos”, expresó.
Meza de Jesús añadió que también han pedido en tres ocasiones el desazolve del canal, pues las lluvias de febrero pasado arrastraron tierra y eso elevó hasta cinco metros del nivel mínimo.
Pidieron también un dictamen emitido por Protección Civil estatal para saber si las casas que habitan son aptas pues temen que se les caigan encima.
En un recorrido que los vecinos ofrecieron a los reporteros, mostraron las cuarteaduras en las paredes de las casas y vaciaron, en algunos casos, el relleno de papel y piedras con que las constructoras hicieron los muros.
“Las casas se están cuarteando, llegaron, aplanaron y es todo lo que hacen las constructoras, aplanar”, señaló Bertina Alquiciras Sánchez, y añadió que vive en esa casa desde septiembre del año pasado, fecha en que pasaron las primeras lluvias y el techo “parecía una coladera”.
“Los recibos de luz también llegan carísimos, hubo un decreto presidencial de que se comenzaría a cobrar a los 100 reubicados después del año pero no se está cumpliendo”, reclamó Francisco Meza.
Los inconformes informaron que al menos un 90 por ciento de las casas presentan problemas, y reiteraron que desde la entrega no se ha desazolvado el canal, por lo que temen nuevas inundaciones.




