Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Siete meses de marchas con la foto de su hijo y de lágrimas que no terminan

Sólo habla na’savi, tiene 49 años, sentada en el Palacio Municipal de Ayutla come tortilla, queso y chicharrón y toma agua de sandía, luego de recorrer tres horas las calles de la ciudad en la “Jornada de Limpieza” que convocó el Movimiento Popular Guerrerense (MPG) en Ayutla, para quitar la propaganda política.
Es madre de Abel García Hernández de 19 años, uno de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos. En todo el trayecto portó el rostro de su hijo. El papá del normalista, Celso García Aristeo, quien apenas habla español, dice que desde hace siete meses no visita su casa, en Tehuantepe, municipio de Tecoanapa y en su hogar se ha convertido la escuela Normal en Tixtla.
En sus ojos salen lágrimas que no terminan, como el esfuerzo y la esperanza de que su hijo regrese a casa con vida, para ayudar a su mamá o ir al campo a sembrar y cosechar maíz, frijol, jamaica y calabaza; “ahorita estamos perdido en la siembra”, dijo.
Ayer sus nietos Elizabeth y Yonatan de 8 y 10 años los acompañaron. Ellos esperan a su tío que salió a estudiar. Acarician y abrazan a sus abuelos dándoles consuelo y logran sacar a veces una sonrisa.
La señora viste una enahua amarilla y un huipil blanco. Caminó descalza por la ciudad. En su rostro denotó preocupación y la angustia, de no saber nada de su hijo. (Jacob Morales Antonio / Ayutla).

468 ad