La fundadora del PT en Brasil abandona el partido y acusa que “se contaminó de poder”
DPA
Sao Paulo / Brasilia
La senadora brasileña Marta Suplicy pidió ayer su desafiliación del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), una fuerza política que ayudó a fundar junto al ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva en 1980, informan medios locales.
“El PT acabó desviándose del camino y contaminándose con el poder”, explicó la política de 70 años, quien fue alcaldesa de Sao Paulo entre 2001 y 2005, ministra de Cultura durante el primer gobierno de la actual presidenta Dilma Rousseff y titular de la cartera de Turismo bajo el gobierno de Lula.
“Yo ayudé a fundar el PT hace más de 30 años. Y me enorgullezco de haber estado en esa lucha para ayudar a los más pobres del país”, expresó la senadora a través de un video divulgado en su página en Facebook.
Agrega que durante su trayectoria política nunca se desvió de sus valores y aclara que abandona el partido “no para desistir del camino iniciado hace (más) de 30 años, sino exactamente para continuar recorriéndolo”.
Según el portal del diario Folha de Sao Paulo, en su carta de desafiliación, entregada ayer a la dirección del partido, Suplicy sostiene que los principios y el programa del PT “nunca fueron tan renegados por la propia agrupación, de forma reiterada y persistente”.
El medio agrega que la senadora se afiliará al Partido Socialista Brasileño (PSB), pero esto no fue confirmado ni desmentido por la política, psicóloga y sexóloga.
Desde el año pasado, Suplicy se convirtió en una de las más fervientes detractoras del partido y, muy especialmente, del gobierno de Rousseff.
“Su gobierno es de una incompetencia total. Ella intenta copiar algunas marcas modernas de mi gestión, pero la periferia está totalmente abandonada”, dijo en marzo, durante su fiesta de aniversario número 70.
En declaraciones recientes, acusó a Rousseff de haberle mentido a la población para lograr la reelección, al no admitir que implementaría el ajuste fiscal que de hecho lleva adelante su equipo económico.
En una entrevista al diario O Estado de Sao Paulo, la senadora admitió asimismo haber sido una de las promotoras del movimiento “Vuelve, Lula”, que operó en forma solapada el año pasado con el fin de que el candidato a la Presidencia en las elecciones de octubre fuera Lula y no Rousseff.
Por otro lado, el gobierno brasileño expresó ayer que recibió con “profunda consternación” la ejecución en Indonesia del brasileño Rodrigo Gularte, fusilado en el país asiático junto a otras ocho personas sentenciadas a muerte por tráfico de drogas.




