Miles de egipcios se manifiestan en la plaza Tahrir contra militares y por un gobierno civil
DPA
El Cairo
Decenas de miles de personas se reunieron ayer en la Plaza Tahrir de El Cairo para protestar contra el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que gobierna el país y pedir un gobierno civil.
Si bien la convocatoria fue realizada por los Hermanos Musulmanes, que consideran que su candidato, Mohamed Mursi, ganó las elecciones presidenciales con un 52 por ciento de los votos, venciendo al ex primer ministro de Mubarak, Ahmed Shafik, se sumaron luego grupos y movimientos seculares y de izquierda.
La protesta se dirige sobre todo contra las últimas decisiones del consejo militar para otorgarse mayores poderes, así como contra el retraso en el anuncio de los resultados de las elecciones presidenciales del domingo pasado.
El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas se otorgó amplios poderes legislativos y ejecutivos en los últimos días y disolvió el Parlamento de mayoría islamista después de que los tribunales anunciaran que hubo fallos constitucionales en su elección. Además, autorizó a la policía militar y los servicios de inteligencia a arrestar civiles y remitirlos a tribunales militares.
En lo que respecta a las elecciones presidenciales, la Comisión Electoral continúa sin anunciar el resultado final ante el posible fraude detectado en numerosos locales electorales. Al parecer, se está planteando la posibilidad de repetir los comicios en más de un centenar de distritos.
En el marco de las protestas, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas llamó hoy a los ciudadanos del país a respetar las decisiones de la Comisión Electoral y de los órganos judiciales. Al mismo tiempo, en una declaración difundida por los medios estatales, afirmó que las reformas implementadas recientemente son “imprescindibles para gobernar el país en esta crítica situación”.
Asimismo, el Consejo Supremo dijo que no se “justifica” que los dos candidatos proclamen la victoria en las presidenciales, ya que sus anuncios propagan la confusión y llevan a divisiones en el país. Además, prometió enfrentar “todo intento de dañar las instituciones del Estado con firmeza y poder”.
Por su parte, Mursi criticó ayer a los gobernantes militares por asegurarse más poderes mediante una Constitución provisional y disolver el Parlamento. “No hay ningún problema entre nosotros y las Fuerzas Armadas. Pero las decisiones recientes de los militares son equivocadas”, dijo a periodistas. Asimismo, advirtió acerca de “falsificar” el resultado de las presidenciales.
En una conferencia de prensa conjunta con otros políticos, Mursi prometió un gobierno de coalición si es presidente. Asimismo, dijo que se rodeará también de mujeres, cristianos y políticos jóvenes y prometió que sería un primer ministro “independiente”.
Las ansias de poder del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas lograron, por otro lado, que los islamistas, que desempeñaron un papel subordinado en la caída de Mubarak, se acerquen cada vez más al movimiento secular que llevó a la caída de Mubarak en los meses de enero y febrero de 2011.
El movimiento juvenil 6 de abril, el activista de Internet Wael Ghonim y otras personas del frente anti-Mubarak de ese entonces declararon hoy que apoyarán a los grupos islamistas en su lucha contra los militares si éstos permanecen en el poder más de lo previsto.
Miles de manifestantes pasaron la noche del jueves allí y dijeron que no se irán hasta que Mursi sea proclamado ganador de las elecciones y los militares se echen atrás con las reformas a la Constitución.
“Si Shafik es declarado presidente, será un golpe de Estado, que provocará miedo y un falseamiento de la voluntad de los egipcios. Y todo Egipto se levantará contra ese crimen”, citaron medios locales al relevante miembro de los Hermanos Musulmanes Saad al Husseini. Otros miembros del grupo islamista amenazaron también con una “segunda revolución”.




