Impide el paso la empresa que removerá los pilotes del muelle en playa Revolcadero
Karla Galarce Sosa
Empleados de la empresa Oprinsa, contratada por la Secretaría de Marina (Semar) para retirar los pilotes que conformarían el muelle de playa Revolcadero, cerraron la calle que conduce a la estructura e impide el paso a quienes no laboran en los condominios Marena, Bamboo, o son integrantes de la cooperativa 13 estrellas que administra un pequeño restaurante en el lugar.
Al otro lado del bulevar Las Palmas se observó una camioneta con efectivos de la Marina Armada, quienes resguardan el sitio.
La grúa que había sido introducida para remover los pilotes fue sustituida por una más pequeña que circula sobre llantas, pues la anterior lo hacía sobre un mecanismo de tracción.
El oleaje que provocó el mar de fondo la semana pasada, impidió que los trabajos para la remoción de los pilotes comenzaran, pues aún se observan enterrados en playa Revolcadero.
En un recorrido por la zona se observó que una docena de trabajadores realizaban maniobras en la grúa que originalmente estaba en la playa, pero que fue retirada de la franja de arena después de las marejadas.
Advirtieron que la calle estaba cerrada, tanto para el estacionamiento de vehículos, como para los peatones, a pesar de que en un lado de la banqueta fue colocada una malla color naranja para delimitar el paso peatonal.
En el área de la calle se observa maquinaria para carga pesada, materiales diversos como tubos. Ya fue pavimentado un tramo de la calle y comenzaron a colocar tubos para construir una galera. Hay una planta de luz y cinco máquinas para soldar metales.
El oleaje que llegó hasta la entrada del restaurante de la cooperativa cubrió la rampa que había sido elaborada para llevar la maquinaria hasta la estructura de acero.
Como se informó en estas páginas, las acciones del retiro de pilotes del muelle, edificado por Jar State, se efectuarán de forma coordinada con la Secretaría de Marina (Semar). La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) canceló la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) a la empresa Jar Estate para construir el muelle debido a que violó sus términos y condicionantes.
Como se informó en estas páginas, en diversos intentos de legitimar la obra, la constructora del muelle, colocó lonas en las que mostraba datos de los permisos otorgados que supuestamente eran vigentes el mes pasado, antes de que comenzaran las vacaciones de Semana Santa. Dos días después, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sustituyó las lonas con las de clausura, pues la obra había sido detenida desde hace más de un año, lonas que aún permanecen colgando en la enorme estructura.




