Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Carlos Pérez Aguirre

Candidaturas banales

 

El día jueves se publicó en El Sur un extraordinario artículo, en el que el historiador Lorenzo Meyer analiza el fallido intento de transición a la democracia que sufrió nuestro país. Escribe… “la transición a la democracia nunca se completo, lo mucho que quedaba del pasado terminó por imponerse y el resultado es lo que hoy vivimos… La enorme oportunidad histórica que entonces se abrió para trasformar y recargar de legitimidad la vida política mexicana, se degradó muy rápido hasta perderse por la falta de visión, estupidez y la corrupción de quien debía llevar adelante tan delicada tarea. Consecuencia de lo anterior fue que sobrevivió mucho de lo del pasado infectado hasta la médula de corrupción e ilegitimidad, y eso contaminó todo lo nuevo”. La transición se revirtió. No lo dice, pero evidentemente sabemos que el Foxismo, de la mano con el equívoco voto útil, le cerró el paso con patrocinio de ese poder corrupto a quien tenía un proyecto de nación acabado y viable, Cuauhtémoc Cárdenas.
Los resultados de ese fraude están a la vista para desgracia de los que habitamos este país, delincuencia e inseguridad creciente, inexistencia del Estado como tal en diversas y vastas regiones, corrupción enorme, ineficiencia y cinismo, solo por mencionar algunos de los saldos más evidentes, sin mencionar la desigualdad lacerante y la crisis económica. Guerrero sufrió su propia transición truncada, en el corrupto y delincuencial zeferinato y posteriormente en el fallido aguirrismo, los dos gobiernos tránsfugas, uno del panismo y otro del priismo (ambos por cierto ya regresaron a sus respectivas madrigueras de donde nunca debieron salir); los resultados aquí en la entidad son muy similares aunque mas dramáticos a los del resto del país. Lo dramático está en el hecho de que, en una entidad con una gran tradición de lucha social ganan, como era de esperarse y por mucho, los proyectos democráticos, pero son encabezados y traicionados por quienes los utilizan, dos individuos que la historia tiene ya en su basurero.
Ahora, una buena parte de los liderazgos de esas fuerzas ya está contaminada por esa podredumbre que encabezan de nueva cuenta proyectos electorales a nivel municipal y estatal, lo cual evidentemente deterioraría aún más las condiciones de vida de la población, porque sus intereses sólo son personales o de grupúsculos. Así, vemos en Chilpancingo que los candidatos a la presidencia municipal son actores marcados por esos grupos que traicionaron e impidieron el paso a la democracia, por el PRD postulan a un cercano al grupo aguirrista, que no se mudó de nuevo a su partido de origen sólo porque el ex gobernante lo negoció como cuota. Los candidatos a diputados por los distritos de Chilpancingo también exhiben este síndrome. Un caso casi de espejo al anterior lo exhibe el candidato priista, quien es cercano al candidato al gobierno estatal, y habrá que recordar que la violencia y la delincuencia que azotan a la capital de la entidad tienen su antecedente en Astudillo, y el actual alcalde Mario Moreno ha sido acusado de posibles nexos en diversas ocasiones. Entonces, ¿cuáles son las opciones en Chilpancingo, si la mayoría de los candidatos viene de la misma rama y adolece de los mismos nexos, que ponen en evidente peligro a la población de este municipio?
Hoy todos se lavan las manos, pero todos tienen los trapos muy sucios.

[email protected]

468 ad