Agreden a padres de Ayotzinapa que quitaban propaganda electoral
*Policías estatales lanzan gas lacrimógeno y gas pimienta a normalistas y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos
* Fueron desalojados en calles de Chilpancingo cerca del mercado central
* Los agentes con equipo antimotines y lanzagranadas empujaron con escudos y persiguieron a los manifestantes por kilómetro y medio, ante la molestia de vecinos
*Marcha la Caravana 43 en Montevideo; habrá boicot a las elecciones, dice en la embajada mexicana
*Toman normalistas la caseta de Palo Blanco en demanda de 780 plazas de maestro
Agreden policías a padres de Ayotzinapa que quitaban propaganda electoral en la capital
La agresión continuó mientras los padres se retiraban y exigían que les devuelvan a sus hijos desaparecidos. Normalistas responden con cohetones y bombas de humo
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Policías estatales agredieron con gases lacrimógenos a padres y familiares de los 43 alumnos desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa en Chilpancingo mientras retiraban propaganda electoral cerca del mercado central.
Con equipo antimotines y lanzagranadas, primero los empujaron con escudos y luego persiguieron a los manifestantes a lo largo de un kilómetro y medio, aproximadamente, lanzandoles gas pimienta aún en zonas habitadas.
Los uniformados los replegaron hacia el este desde el lugar conocido como Las Parotas, cerca de la avenida Insurgentes, rumbo al libramiento que lleva hacia Tixtla, municipio sede de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa. Los padres los confrontaron verbalmente y se retiraron para evitar un enfrentamiento, aunque en la parte más alta, desde un cerro, los normalistas que también participaron en la actividad respondieron con cohetones y bombas de humo. No se reportaron lesionados, y los vecinos de diferentes colonias se mostraron muy molestos por los efectos de los gases.
Los padres se retiraron, no sin antes exigir a los policías que les devuelvan a sus hijos, “mientras no nos los entreguen, no dejaremos de luchar”, aclaró la señora María Inés, familiar del normalista desaparecido, Adán Abraján de la Cruz.
Esto ocurrió alrededor de las 7 de la noche, luego que padres y familiares de los desaparecidos protestaron en Chilpancingo contra las elecciones, para exigir la entrega con vida de sus hijos, detenidos-desaparecidos el 26 de septiembre de 2014, por policías municipales de Iguala.
La señora María Inés informó que cerca del mercado central comenzaron a retirar propaganda de las viviendas. No había lonas en los postes, en las paredes ni en cabinas telefónicas, ya que ahora los candidatos las colocan, por estrategia, en las casas habitación.
Los inconformes no bloquearon ni interrumpieron el tránsito peatonal ni de automovilistas durante la actividad, pero una ama de casa, de donde quitaron una lona, les reclamó que retiraran una lona, y estimó que fue ella quien llamó a la policía, que llegó unos momentos más tarde.
Los alrededor de 150 uniformados estaban comandados por el ex coordinador regional de la Policía Estatal en Acapulco, Tomás Hernández Martínez, al que cambiaron a Chilpancingo luego de las quejas de abuso de autoridad que hicieron públicas los mismo policías estatales que tenía a su mando en aquella ciudad portuaria, cuando éstos se negaron a desalojar con violencia a trabajadores del Poder Judicial que mantenían un paro laboral en Acapulco.
Ayer, el coordinador de la Policía Estatal, ahora en Chilpancingo, llegó gritando que iba a restablecer la vialidad, y los policías comenzaron a empujar a los padres, familiares y estudiantes, con sus escudos, ellos no respondieron a los empellones, pero les reclamaron muy enojados esta represión.
Señalaron que la protesta era pacífica, no había bloqueo vehicular. Ante la presencia de algunos fotógrafos, el policía bajó el tono de la voz, aunque los uniformados continuaron los empellones.
Hubo quejas, y la consignas de los familiares y los estudiantes que volvieron a los autobuses del servicio público en los que se transportaron a Chilpancingo.
“Querían fregadazos –considero doña Inés– como no les hicimos caso nos empujaron, nos querían encapsular pero no nos dejamos, y seguimos avanzando”.
Señaló que en otra protesta, hace 15 días, los policías los amenazaron con que ya no iban a permitir que volvieran a manifestarse en las calles, “no quieren que sigamos buscando a nuestros hijos, dicen que ya van actuar de otra manera, pero nosotros no nos vamos a rendir, seguiremos luchando”, afirmó.
“Mientras no nos devuelvan a nuestros hijos, mientras no nos los entreguen, vamos a seguir”, les recriminó a gritos. “No nos dejamos, no no dejamos”, insistió en una breve entrevista.
Después de pasar frente a barandilla y un parque, sobre el libramiento los policías lanzaron las bombas de gas.
Cerca del Centro Infantil de Recreación Ciencia y Cultura (Circyc), cuando los primeros manifestantes alcanzaban los autobuses, se incrementó el lanzamiento de misiles de gas, mientras los manifestantes subían a los camiones y cuando se retiraban del lugar.
Toman normalistas la caseta de Palo Blanco de la Autopista del Sol tres horas en demanda de 780 plazas de maestro
Llegan policías federales con equipo antimotines a la vía. Acuerdan los estudiantes una reunión con el gobierno federal para el 2 de junio
Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
En demanda de una mesa de negociación con el subsecretario de Gobernación federal Luis Enrique Miranda Nava, unos 120 integrantes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG) tomaron la caseta de Palo Blanco durante 3 horas y permitieron el paso libre a los automovilistas.
Al lugar llegaron el delegado de la Secretaría de Gobernación, Érick Castro Ibarra, y el subsecretario de Asuntos Políticos del gobierno estatal, Saúl Barrios Sagal, con quienes acordaron una reunión para el martes 2 de junio en Casa Guerrero.
A la 1:00 de la tarde los normalistas llegaron a la caseta de Palo Blanco en cuatro autobuses de las líneas Costa Line y Futura, tomaron el control de las cabinas de cobro y permitieron el paso libre a los conductores.
La mayoría de los manifestantes eran mujeres y todos los jóvenes que participaron en la acción tenían el rostro cubierto por playeras y pañuelos, algunos usaban lentes oscuros.
Media hora después de la actividad, 21 autobuses con policías federales que portaban equipo antimotines, encabezados por el jefe de la Dirección General de Traslados y Apoyo Penitenciario de la Policía Federal, José Luis Solís López, llegaron a la caseta de Palo Blanco.
Solís López, autodenominado comandante espartaco, se acercó a los representantes del FUNPEG, quienes le indicaron que no concluirían la protesta hasta que se les concediera la mesa de trabajo con Miranda Nava.
Un representante del FUNPEG informó que la demanda principal del movimiento normalista es la presentación con vida de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, y que se les garantice una plaza de maestro a los 780 jóvenes que egresarán este año.
Dijo que de ninguna manera perjudican a la sociedad con la toma de la caseta, “al contrario, les estamos ahorrando la cuota que van a poder ocupar para otra cosa, a lo mejor para comer, no estamos bloqueando y no queremos dañar a nadie”.
El delegado de la Segob en Guerrero, Castro Ibarra fue el primero en llegar a la caseta a dialogar con los normalistas, a quienes les propuso una mesa de trabajo con Miranda Nava para el 10 de junio al mediodía en la ciudad de México, debido a que el subsecretario “está convaleciente”.
Los normalistas rechazaron la propuesta de Castro Ibarra y le pidieron que hiciera lo posible por adelantar la fecha, también le preguntaron por qué pretendía atenderlos después de las elecciones del 7 de junio y no antes.
Castro Ibarra contestó a los normalistas, “ya hemos tenido muchas mesas de negociación para resolver sus demandas, vayan con Ramos Reyes (el secretario general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero) y pregúntenle, estamos avanzando conforme al pliego petitorio”.
Los normalistas replicaron que ellos nunca se han reunido con Miranda Nava, “llevamos dos meses pidiendo esa mesa con el subsecretario y nos la niegan”.
También se deslindaron de los acuerdos entre Ramos Reyes y el gobierno federal, en los que se menciona al FUNPEG.
De las demandas de los normalistas, Castro Ibarra dijo a reporteros que ya se había garantizado el pago a los maestros, cuando se le dijo que esos resolutivos son independientes a la situación de los jóvenes que exigen plazas evadió el tema.
En otro momento el comandante de los policías federales se acercó a los normalistas y les dijo que no podían bloquear el paso porque estaban en una zona federal, “los invito a que se pasen a un lado y permitan que la gente siga pasando”.
Los manifestantes le dijeron a Solís López que eran los policías quienes bloqueaban el paso vehicular, porque antes de que llegaran se permitía el paso gratuito en la carretera de cuota, “si lo que le duele es el dinero proceda a hacer lo que debe, nosotros no nos vamos hasta que nos resuelvan”.
Los policías federales se formaron para desalojar, pusieron al frente a las mujeres pero no hubo represión debido a que después de varias llamadas telefónicas Castro Ibarra y Barrientos Sagal informaron que la reunión se llevaría a cabo este martes.
Luego del acuerdo los normalistas se retiraron de la caseta, eran las 4:30 de la tarde, pero advirtieron que si Miranda Nava no se presenta a la mesa de trabajo volverán a manifestarse.
Marcha la Caravana 43 en Montevideo; habrá boicot a las elecciones, dice en la embajada mexicana
La Caravana 43 Sudamérica compuesta de compañeros y familiares de los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos hace ocho meses por policías en Iguala, marchó hoy por el casco histórico de Montevideo, y reclamó justicia y transparencia frente a la embajada mexicana en Uruguay.
“Sólo recuerdo las balas de aquellos policías municipales que querían verme muerto, recuerdo cómo llegaron y subieron a mis 43 compañeros, golpeándolos, a sus patrullas”, rememoró Francisco Sánchez, un testigo de los ataques que acabaron con la vida de seis personas y en la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa el 26 de septiembre.
Centenares de personas reclamaron justicia ayer en una marcha por el casco histórico de Montevideo, en la que portaron pancartas con los nombres y las fotografías de los 43 alumnos de magisterio desaparecidos.
Esta marcha englobada en la denominada Caravana 43 Sudamérica se dirigió desde la céntrica plaza Independencia hasta la embajada de México en Uruguay, donde Sánchez reclamó a las autoridades de su país, a través de un manifiesto, una mayor transparencia en la investigación para encontrar y condenar a los culpables de los ataques en Iguala.
“Nosotros señalamos totalmente y denunciamos al Estado mexicano porque nosotros somos testigos, vimos a los (policías) municipales actuar, a los militares del Batallón 27”, dijo en declaraciones a la prensa el estudiante.
También aseguró que el gobierno de México intenta ofrecer “una versión diferente” de los hechos en los que la policía atacó a los estudiantes y luego dijo que los confundió con miembros de un cártel de delincuentes.
En un momento de la protesta uno de los agentes de policía que custodiaban la entrada de la embajada mexicana en Uruguay se acercó a Sánchez y lo invitó a hablar con algún representante del Gobierno mexicano.
“Nosotros tenemos la postura de que no queremos hablar con nadie del Gobierno (…), son ocho meses y si en verdad estuvieran indignados ya hubieran denunciado al Gobierno y a Peña Nieto”, contestó al ofrecimiento.
Sánchez también dijo que el próximo 7 de junio, el día de las elecciones para mil 996 cargos, incluidos 500 diputados federales y los gobernadores de nueve estados, se declarará un “boicot nacional”.




