Identifican científicos de México y EU nuevas mutaciones de cáncer de mama
Diana Saavedra / Agencia Reforma
Ciudad de México
Una serie de nuevas alteraciones genéticas relacionadas con el cáncer de mama fueron identificadas por especialistas de México y Estados Unidos.
Alfredo Hidalgo-Miranda y Claudia Rangel-Escareño, ambos investigadores del Instituto Nacional de Medicina Genómica y coautores del estudio publicado en la revista Nature, explicaron que la principal mutación encontrada es en CBFB, fusiones en los genes MAGI3-AKT3 y AKT.
“Existen muy pocos datos de alteraciones genómicas no sólo en las poblaciones mexicanas sino de Latinoamérica, por lo que era necesario llevar este tipo de investigación”, explicó Hidalgo-Miranda.
“En este momento el análisis no se pudo enfocar a revisar alteraciones únicas de los mexicanos pues para ello se requeriría secuenciar muchas más muestras, en este caso, lo que reportamos es un perfil de mutaciones asociadas al cáncer de mama, todavía no podemos hablar de alteraciones específicas sólo de la población mexicana”.
“Lo que nosotros teníamos era la caracterización molecular inicial de las muestras, es decir, qué genes se prendían o apagaban en los tumores, y las regiones donde los tumores empiezan a perder o ganar material genético de una forma desordenada”.
Los investigadores mexicanos iniciaron el estudio de las variaciones genéticas relacionadas con el cáncer de mama en poblaciones mexicanas en el año 2008, para lo cual se asociaron con el Instituto de Enfermedades de la Mama de la UNAM y posteriormente con el Instituto Tecnológico de Massachusetts y el Broad Institute, los cuales aportaron equipo para realizar las secuenciaciones así como información de su propia base de datos.
“Una vez que se estableció la colaboración ya contábamos con un buen número de muestras que nos permitían ver todo el genoma del tumor y compararlo con todo el genoma de la paciente. En total fueron 108 muestras, 56 de México y el resto de Vietnam”, añadió el investigador.
Por un lado, la investigación confirmó mutaciones previamente conocidas y que juegan un papel relevante en el cáncer de mama, como las que identificamos en los genes TP53 y PIK3CA. Sin embargo, también se identificaron alteraciones que no estaban reportadas en tumores de mama.
“Tal es el caso de las mutaciones en el gen CBFB, el cual forma parte de una proteína cuyo papel es activar y modular la expresión de otros genes. La proteína de este gen se une normalmente a la producida por otros genes, como RUNX1 para llevar a cabo su papel como factor de transcripción.
Además de las mutaciones en CBFB encontramos que el segmento de DNA que codifica para RUNX1 estaba borrado en algunos de los casos estudiados (se había perdido ese segmento de DNA en los tumores). Las alteraciones en CBFB y RUNX1 son comunes en algunos tipos de leucemia, pero nunca habían sido descritos en tumores sólidos.
Otro de los hallazgos reportados por los especialistas es la translocación entre los genes MAGI3 y AKT3, es decir, cuando una secuencia entre genes se rompe y se vuelve a unir pero dejando juntos dos genes que normalmente no lo están.
“La translocación es importante porque la fusión se encuentra en tumores que son muy agresivos en cáncer de mama y de los que desafortunadamente no se tienen terapias efectivas en contra de ellos, más allá de la quimioterapia”, explicó Rangel-Escareño.
Normalmente cuando a una persona se le detecta cáncer de mama se realizan tres pruebas: receptor de progesterona, estrógenos y detección de una proteína que se llama HER2, pero si no se detecta a tiempo, el tumor debe ser tratado con quimioterapia. Los mexicanos encontraron que el 7 por ciento de los tumores analizados tienen esta translocación.
“Lo relevante es que si se detecta la mutación se pueden generar blancos terapéuticos y se pueden utilizar inhibidores de AKT que supriman la actividad oncogénica de la proteína”, precisó Rangel-Escareño.
“Lo bueno de esto es que buscamos fármacos que inhibieran la acción de AKT y encontramos uno que sí es eficiente. Cabe aclarar que estos medicamentos aún no están en la farmacia, son experimentales, pero si ya lo identificamos puede ser útil”, comentó Hidalgo-Miranda.
Esfuerzo conjunto
El trabajo de secuenciación se suma a un esfuerzo internacional por caracterizar las mutaciones más relevantes para el cáncer de mama, informó la doctora Claudia Rangel-Escareño.
“Trabajos como el nuestro lo que aportan es un catálogo de alteraciones en el genoma de un tumor. Esto facilitará de forma muy importante el entendimiento de las bases moleculares de la enfermedad. Evidentemente este trabajo no está terminado y simplemente será necesario analizar un mucho mayor número de muestras”, dijo.
Los especialistas mexicanos realizarán un análisis general de los recientes resultados sobre el cáncer para caracterizarlo a detalle.
“Este fue un primer paso, pero nos marca el camino para buscar alteraciones mucho más específicas”, consideró Alfredo Hidalgo-Miranda.




