Con el PAN, aumenta 340 por ciento producción de heroína
Agencia Proceso
Ciudad de México
En los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón la producción de heroína aumentó 340 por ciento y con ello el índice de personas portadoras de VIH-Sida, según la Comisión Global de Política sobre Drogas, de la que forma parte el expresidente Ernesto Zedillo.
De acuerdo con el estudio La guerra contra la droga y el VIH/Sida: cómo la criminalización del uso de drogas alimenta la pandemia global, los gobiernos de todo el mundo han fracasado en su lucha contra la droga y sus acciones han incentivado una pandemia de sida entre drogadictos.
La valoración fue hecha por la Comisión Global de Política sobre Drogas, en la que participan seis ex presidentes, entre ellos Ernesto Zedillo, de México; Ricardo Lagos, de Chile; Fernando Enrique Cardoso, de Brasil, y César Gaviria de Colombia, así como el antiguo ministro español y exalto funcionario de la Unión Europea, Javier Solana y el escritor hispano-peruano Mario Vargas Llosa.
En su informe, la comisión señala que la lucha global contra la droga ha sido un “fracaso” porque se encarcelan a drogadictos no violentos y los alejan de los sistemas públicos de salud, provocando el incremento de contagios de VIH por el uso compartido de jeringas.
Hacen referencia en particular a opiáceos como la heroína, cuya demanda ha crecido 380 por ciento entre 1980 y 2010, mientras que sus precios siguen una tendencia a la baja, según datos de la propia comisión que acusa un “fracaso notable de las políticas de lucha contra la droga”.
En específico, la comisión arremete contra Estados Unidos, China, Rusia y Tailandia, por “ignorar la evidencia científica y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y resistirse a la implementación de programas de prevención del VIH”, que ha dado pie a “consecuencias devastadoras”.
Los expertos afirman que una cuarta parte de los estadunidenses infectados con el virus de VIH al menos una vez en su vida estuvieron en instalaciones penitenciarias.
En contraparte, ensalza la labor de países como Australia, Portugal y Suiza donde la adicción “se trata como un problema de salud” y por ende el contagio del VIH entre drogadictos casi se ha eliminado.




