Da a luz la esposa de otro desaparecido de Chilapa desamparada de las autoridades del gobierno
Beatriz García
Chilapa
La esposa de un desaparecido de Chilapa, la mujer nahua Natividad Matías dio a luz en las mismas condiciones en que lo hizo hace unos días María Luisa Ávila, la esposa y madre de dos desaparecidos, deseosa de tener de regreso a sus familiares, sin un sustento económico y con el desamparo de las autoridades gubernamentales.
El jueves pasado, la noticia del nacimiento del hijo de María Luisa Ávila alegró a sus compañeros de búsqueda, pero por otro significó preocupación, pues el sustento económico de la mujer eran su esposo y su hijo mayor, que trabajaban como albañiles, una mañana salieron a trabajar y ya no regresaron.
Este lunes, los familiares que prácticamente a diario se reúnen en un restaurante del centro de la ciudad a esperar noticias sobre el paradero de sus familiares y demostrar con su presencia la exigencia de su aparición con vida, su compañera, Natividad Matías dio a luz la madrugada del sábado.
La mujer originaria de la comunidad del Terrero 1, anexo del núcleo agrario de San Jerónimo Palatla, municipio de Chilapa, es esposa del chofer Roberto Santos Cruz de 24 años de edad.
El 30 de diciembre, Roberto Santos Cruz y Juan Santos Santiago, vinieron a la cabecera municipal y se separaron para cumplir diferentes tareas; el acuerdo fue que a cierta hora se reunirían con las mujeres, pero los dos hombres nunca regresaron.
Los casos de Roberto y Juan llegaron después de que familiares de desaparecidos durante el ingreso de civiles armados a la ciudad comenzaron a reunirse en el restaurante para entablar reuniones con autoridades estatales y federales que los apoyarían en la búsqueda.
Los gobiernos municipal, estatal y federal siguen sin brindar apoyo a los familiares. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el DIF estatal, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), tampoco las han apoyado.
María Luisa ahora tiene a su cargo a cinco hijos y Natividad a dos. Desde antes de sus partos asistían constantemente a las reuniones de los familiares de desaparecidos.
Casi dos meses después de su desaparición, a las familias no les informan de cómo van las investigaciones del paradero de sus desaparecidos, ni sobre los resultados de los análisis comparativos de ADN con cuerpos hallados, y tampoco han reportado detenciones.




