Diputados guardan un minuto de silencio y piden a Aguirre castigo a responsables
Hugo Pacheco León
Chilpancingo
Los diputados del Congreso del Estado guardaron ayer un minuto de silencio por los dos estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa muertos durante el desalojo de la Autopista del Sol, condenaron los hechos y exigieron al gobernador Angel Aguirre Rivero que se investigue y castigue a los responsables. Aunque rechazaron una adición al exhorto para que el gobierno federal investigue la presunta participación de la Policía Federal Preventiva (PFP) en el homicidio de los dos estudiantes, como lo propuso en tribuna el diputado perredista Catalino Duarte Ortuño. En la sesión de ayer, a nombre de la Comisión de Gobierno, su presidente, Faustino Soto Ramos, leyó el punto de acuerdo por el que propuso exhortar al gobernador a que investigue y castigue “con la prontitud que amerita el caso”, a los responsables de los homicidios de los estudiantes Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, ocurridos el lunes 12 en esta ciudad. Y a propuesta del diputado del PRD Sebastián de la Rosa Peláez, se aprobó por unanimidad su adición por la cual el Congreso local “levanta su más enérgica condena por los dos asesinatos de los estudiantes de Ayotzinapa”. En esta sesión, antes de entrar al tema, a propuesta del diputado coordinador de los diputados del PRD y presidente de la Comisión de Gobierno, Faustino Soto Ramos, el pleno de diputados guardó un minuto de silencio por los dos estudiantes muertos. Enseguida el diputado Faustino Soto expuso en el punto de acuerdo que “de forma reiterada y consistente” los estudiantes normalistas han demandado a las autoridades educativas el otorgamiento de plazas magisteriales para los egresados; becas económicas y alimenticias; y equipo de cómputo y recursos para el mantenimiento y rehabilitación de las instalaciones de la escuela, “sin que estas exigencias legítimas hayan encontrado respuestas que satisfagan plenamente sus expectativas”. Aunque luego criticó que “en ocasiones el método de lucha empleado por los normalistas genera irritación social debido a que se altera la vida cotidiana de miles de ciudadanos, especialmente de la capital, tanto por bloqueos a vialidades como por los daños a la infraestructura y mobiliario urbano, lo que ha provocado la frecuente intervención de fuerzas policiacas que en ocasiones se encuentran escasamente preparadas para hacer frente a las movilizaciones y protestas que encabezan los normalistas”. Pero enseguida acotó que lo anterior en “nada justifica el uso de la violencia para disolver el bloqueo carretero, mucho menos los disparos de arma de fuego contra los manifestantes, dejando un saldo mortal”. Enfatizó que al Congreso local “le preocupa que en Guerrero se repita la barbarie y la incapacidad de la policía para contener a los manifestantes, que en desalojos como el suscitado el día de ayer (lunes 12) evidencia la falta de adiestramiento de los efectivos policiacos, que trae como consecuencia un fallido operativo, con las lamentables consecuencias como la pérdida de vidas humanas”. Al respecto dijo que los diputados exigen “el pronto esclarecimiento de los hechos, el deslinde de responsabilidades y el castigo a los responsables de este fallido y trágico operativo policiaco que no tuvo ni coordinación ni un plan estratégico y sí en cambio un saldo fatal”. E hizo el llamado al gobierno del estado a restablecer las pláticas con los estudiantes normalistas, “que permitan transitar por la ruta de la concertación, el diálogo, la conciliación y los acuerdos”. Y como se esperaba el arribo en marcha de los estudiantes normalistas, Faustino Soto les recordó que el Congreso local siempre ha dado muestras de apertura, como ocurrió con la atención a profesores y estudiantes provenientes de las Escuelas Preparatorias Populares, “que se apostaron fuera del Congreso hace tres semanas, y ese mismo trato seguirá dando”. Culminó prometiendo que el Congreso local “hará lo que esté a su alcance para que en Guerrero se restablezca el camino de la paz y la concordia”. Exigen justicia PRI y PRD Antes de aprobarse por unanimidad el punto de acuerdo leído por el diputado Faustino Soto, a nombre de la fracción parlamentaria del PRI, el diputado Marco Antonio Leyva Mena exhortó al gobernador Angel Aguirre a profundizar el diálogo con los grupos que piden solución a sus demandas y exigió justicia y castigo a los culpables y que se realice una investigación profunda, seria e imparcial sin ningún sesgo. Mientras que el diputado del PRD, Sebastián de la Rosa, al fijar su postura indicó: “Lo ocurrido el día de ayer definitivamente no tiene nombre, por decir lo menos. Estamos ante hechos unánimemente reprobables; hechos que eran prevenibles en tanto que existe la obligación explícita de las autoridades federales o estatales responsables —como instancias de gobierno— para buscar las soluciones pacíficas en primera y última instancia, ante cualquier conflicto social que se presente”. Asimismo consideró que en estos hechos “se denota incapacidad de diálogo por parte del gobierno y el ejercicio político en la relación y convivencia pacífica con la ciudadanía; hechos que no podemos permitir que sucedan y que vuelvan a repetirse; porque cuando las balas sustituyen la palabra entre las personas, estamos ante la presencia de la irracionalidad; pero cuando esas balas salen de las armas del gobierno, sea éste del nivel que sea, entonces estamos ante la cancelación de los derechos de las personas y eso en el México actual simplemente es inaceptable, y en nuestro heroico estado de Guerrero menos”. Pero contradictorio al compromiso de los diputados de garantizar el diálogo entre el gobierno y los estudiantes, éstos no esperaron que el diputado Sebastián de la Rosa terminara la lectura de su postura, pues al saber que los estudiantes normalistas arribarían en marcha, salieron huyendo del recinto legislativo y con ellos los trabajadores del Congreso local, y los guardias de seguridad cerraron todos los accesos, cuando eran las tres de la tarde. Sólo Faustino Soto Ramos se quedó en sus oficinas a esperar a los estudiantes para atenderlos, pero luego de una hora, a las cuatro de la tarde, se retiró, pues los estudiantes aún no salían en marcha desde la Alameda Central.




