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Se descuida en México el ensayo literario, lamenta la escritora ganadora del premio estatal

“Alfonso Reyes decía que el ensayo es el centauro de los géneros y creo que en México no lo tomamos en serio”, recuerda Adriana Ventura

 

Óscar Ricardo Muñoz Cano

La escritora guerrerense Adriana Ventura Pérez lamentó que el ensayo se descuide, a pesar de ser un género literario que permite relacionar las ideas de la cotidianidad, “de lo que uno vive, escucha y ve, y que a veces es difícil trasladar a la narrativa”.
Quien ganó el 4 Premio Estatal de Cuento, Poesía y Ensayo Literario Joven de este año, en la categoría Ensayo Literario, recordó que “Alfonso Reyes decía que el ensayo es el centauro de los géneros y creo que en México no lo tomamos en serio”.
“La poesía es la más taquillera, el cuento también, después la novela, que no se hace mucha, pero hasta el último va el ensayo y creo que hay hasta desprecio por el género, no es muy aclamado y creo que es injusto”.
La escritora, nacida en Cruz Grande, argumentó que “el ensayo te permite practicar con todos los demás géneros, te permite además alejarte de la academia; te permite la libertad de relacionar ideas de la cotidianidad, de lo que uno vive, escucha, ve y que a veces es difícil meter en la narrativa”.
Luego de destacar a autores como Margarite Duras, Erick Alonso y Natalia Ginzburg como sus favoritos, quien es licenciada en Literatura Hispanoamericana, con una maestría en Letras Mexicanas, lamentó la desconsideración incluso de los propios escritores por el género.
“No hay autores que se dediquen exclusivamente al género, quien escribe ensayo tiene que escribir otras cosas y creo, quizás y especulo, que tiene que ver con el hecho de que quien escribe necesita de la reflexión”, aceptando que es posible que tanto el público lector como algunos escritores menosprecien el acto de reflexionar.
“En México no hay lectores, y los que hay son en su mayoría personas que a su vez quieren escribir y esto crea una cadena viciosa, donde si yo quiero escribir poesía, voy a leer sólo poesía y si quiero escribir cuento leo solamente cuento; para qué leo lo demás”.
Respecto a su trabajo ganador, Elogio a las rain boots que no tengo, explicó que “es una reflexión en torno al calzado y la lluvia; el detonante de la idea parte, además de mi obsesión por las botas, surge de una lectura que hice de un texto de la escritora Natalia Ginzburg sobre los zapatos”.
A partir de ahí, agregó: “Empecé a enlazar ideas, hacer algunos apuntes y reunirlos con ideas sobre la moda, el estilo, así como una fusión con lecturas que casualmente estaba leyendo en el momento”.
Al texto, que se premió el miércoles 12 de agosto anterior y que envió al concurso bajo el seudónimo Pascalina, el jurado lo destacó por considerar que sin descuidar la reflexión literaria, despliega humor y frescura, y constituye un excelente ejemplo de ensayo personal.
“No es algo académico, porque tengo un desencanto con la academia; cuando empecé a estudiar me dijeron: ‘Aquí no vas a aprender a escribir, aquí vas a investigar’ y pues me pasé cinco años así”.
No obstante, “me di cuenta de que la academia está alejada de la vida y me dije ‘me voy a dar una tregua para escribir’ y heme aquí”.

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