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Urgen ambientalistas de Baja California Sur a Conapesca a frenar la mortandad de caguamas

Evlyn Cervantes / Agencia Reforma

Ciudad de México

Ante la certificación negativa que otorgó Estados Unidos a México por la mortandad de tortugas marinas de la especie caguama en Baja California Sur, ambientalistas reiteraron ayer la urgencia de que la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) implemente medidas efectivas e inmediatas.
Gustavo Alanis, director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) expuso en entrevista que no le sorprende la reciente certificación negativa en contra de México, que fue dictada el pasado 14 de agosto, por parte de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos de América (NOAA, por sus siglas en inglés).
Lo anterior, debido a que el Cemda ha reiterado de forma sistemática al gobierno mexicano, vía la Conapesca, que la tortuga amarilla o caguama (Caretta caretta) es una especie que no sólo se encuentra en peligro de extinción sino también, que desde hace varios años tiene una alta tasa de mortalidad en el Golfo de Ulloa en Baja California Sur, derivado de las actividades pesqueras.
Durante varios años, indicó que se ha pedido públicamente al gobierno investigar y atender, especialmente a la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) la situación de la especie sin que al día de hoy dicha instancia gubernamental haya atendido este llamado.
El pasado abril, cuando el gobierno mexicano debía demostrar a Estados Unidos que estaba llevando a cabo acciones equiparables con la legislación del gobierno estadunidense para proteger a las tortugas, la Conapesca publicó en el Diario Oficial de la Federación un Acuerdo mediante el cual se estableció una zona de refugio pesquero de dos años que incluía algunas medidas para intentar reducir la captura incidental de tortugas marinas en las pesquerías del Golfo de Ulloa.
No obstante, Alanis aseguró que dichas medidas son insuficientes debido a que no son equiparables a las adoptadas por Estados Unidos para la protección de la especie.
“La medida con la que se intentó atajar esta situación, a través del instrumento que sacó la Conapesca en abril pasado, no era la solución adecuada al problema. Lo que estaban haciendo era imponer un instrumento a dos años, pero no iba entrar en vigor este año sino hasta el año que entra entonces en realidad iba ser un instrumento muy poco efectivo y que no iba a resolver el problema.
Nos parece que quien tiene que rendir cuentas es Conapesca y es quien en estos días ni siquiera ha asomado la cabeza”, puntualizó el director del Cemda.

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