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Urge acelerar el protocolo universal para el control de armas, concluyen

Los resultados de la Primera Conferencia de las Partes sobre el Tratado de Comercio de Armas (TCA) permitirán trazar un camino hacia su universalidad, consideró Jorge Lomónaco.
El embajador de México ante organismos internacionales en Ginebra y presidente de la conferencia dijo que contrario a la expectativa que había de que iba a ser muy difícil adoptar todas las decisiones y que muchas cosas quedarían a medias, todas las decisiones propuestas se adoptaron por consenso.
“Esto es un incentivo para la universalidad, porque aquellos que no son parte del régimen están viendo cómo hemos sido capaces de poner nuestras diferencias nacionales de lado, encontrar puntos en común, adoptarlos como una sola voz, lo serios y cooperativos que estamos y lo sólido que queda el régimen (de control del comercio de armas), lo que será un incentivo que permitirá mantener, sino es que acelerar, el ritmo extraordinario que ya traemos de ratificación, que es sin precedentes”, auguró en entrevista.
Recordó que como presidente del proceso preparatorio de la conferencia, viajó a Washington para reunirse tanto como con congresistas como con representantes de organizaciones que se oponen a este instrumento, y ahora tocará al nuevo presidente dar estas aclaraciones, pues hay un gran desconocimiento del mismo en los países que no lo han firmado o ratificado.
Sin embargo, señaló que todos los Estados parte deben hacer lo propio para lograr la universalidad.
“Es obligación yo diría de todos los Estados parte el promover la universalidad del tratado, incluirlo en nuestras conversaciones y tratos bilaterales con los países que no comparten el tratado, insistir en la importancia de ello”, manifestó.
Señaló que México tuvo un amplio reconocimiento, no sólo como anfitrión de la conferencia sino como forjador de acuerdos, por ejemplo, al encontrar una fórmula para elegir la sede del secretariado ejecutivo del tratado, que se peleó entre Viena, Puerto Príncipe y Ginebra, siendo la ciudad suiza la ganadora.
Afirmó que los tres candidatos compitieron con todas las ganas, contienda que por momentos se politizó, pero México logró encontrar un método que dejara satisfechos a los tres y al resto de los asistentes, que fuera elegante y no dividiera a la membresía.
“Encontramos un acuerdo de caballeros frente a los tres candidatos, un procedimiento que nos permitió que se fueran retirando uno tras otro hasta que quedó uno solo. Los tres candidatos honraron ese acuerdo y resolvimos así una cuestión que estaba afectando buena parte de las negociaciones, porque nadie quería negociar nada de los otros temas hasta que se resolviera éste. Hubo que dedicarle mucha ingeniería diplomática”, relató.
Reconoció que no se terminó de discutir el tema de las obligaciones que tendrán los Estados parte para rendir cuentas sobre el comercio de armas, lo que se resolverá en sesiones posteriores.
Sin embargo, resaltó que México y otros países publicarán sus reportes. (Silvia Garduño / Agencia Reforma / Ciudad de México).

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