Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Carlos García Jiménez

BAJO EL ALA DEL SOMBRERO

*Para una nueva agricultura, otra educación es posible

A 25 días de cumplirse el primer año de los trágicos hechos de Iguala, siguen faltando 43.

“En solo cuatros días aprendimos el manejo integrado de la tierra, el agua, las semillas, las plantas y las plagas; a trabajar en equipo; a cultivar con tecnologías sustentables; y a comprometernos a incorporar algunas prácticas agroecológicas en nuestras parcelas y traspatios”, fue una de las conclusiones de los participantes en la tercera sesión del diplomado de Agricultura Ecológica y Desarrollo Regional Sustentable que tuvo lugar del 27 al 30 de agosto en el campus de la Universidad Campesina del Sur (Unicam-Sur) en Coyuca de Benítez.
El diplomado tiene como propósito “compartir entre los participantes espacios de reflexión colectiva acerca de la problemática rural en México y sus repercusiones en la calidad de vida de sus pobladores. Y construir propuestas sustentables que desde iniciativas locales contribuyan a mitigar los impactos negativos de la agricultura moderna y la globalización neoliberal”. Consta de siete sesiones modulares de tres a cuatro días cada una, mismas que se realizan cada mes y de manera itinerante en diferentes sedes en los estados de Guerrero y Morelos. En la actual versión participan 40 diplomandos, procedentes de distintas regiones de Guerrero, Morelos, DF y Estado de México; la mayoría con experiencia en producción rural.
En esta tercera sesión los campesinos, promotores comunitarios y técnicos participantes, bajo una metodología reflexiva y participativa, aprendieron nuevos conceptos y experiencias agroecológicas: análisis de suelos, labranza de conservación, selección y mejoramiento de semillas nativas, preparación de remedios contra plagas y enfermedades, la doble excavación en la horticultura, preparación y manejo de diferentes tipos de compostas, métodos de siembra, los efectos de la luna en la agricultura, asociación y rotación de cultivos, bio-fertilizantes, el sistema milpa, metodologías participativas para la promoción de la agroecología…
En las otras sesiones modulares el diplomado incluye los temas Entorno rural en México, Ordenamiento territorial, Manejo sustentable de la ganadería, Agregación de valor y comercio justo, Turismo de naturaleza, y Planeación del desarrollo regional sustentable. Al finalizar el diplomado –afirman sus coordinadores–, “se espera que los participantes devengan promotores de la agricultura ecológica en sus lugares de origen, además de que pongan en marcha una propuesta o proyecto agroecológico que sirva de espacio para reafirmar los conocimientos adquiridos, y ejemplo para sus vecinos”.
De “cómo se aprende tanto en tan poco tiempo” es algo que a primera vista parece complicado, pero bajo el enfoque educativo de la Unicam-Sur, resulta sencillo.

Educación rural alternativa

La Unicam-Sur es una iniciativa de educación rural que una docena de organizaciones sociales de Guerrero y Morelos viene impulsando desde hace 10 años. En sus acciones educativas (diplomados, talleres, giras de intercambio, foros, etcétera), ha venido incorporando experiencias de más de 25 años, tanto de organizaciones campesinas, indígenas y civiles de México, como de países latinoamericanos.
Operando hasta ahora por fuera del sistema educativo oficial, la Unicam-Sur tiene como objetivo “promover la educación, la cultura, las tecnologías alternativas y la investigación en el sector social del sur de México; articulando sinérgicamente el talento, la experiencia y la visión de los campesinos con el conocimiento sistémico de educadores populares, investigadores y técnicos con formación académica convencional”.
Congruente con este objetivo, esta universidad de campesinos forma parte de una red de organizaciones sociales que de manera sistemática impulsa la educación rural alternativa (ERA): “El proceso orientado a formar un ser humano integral, en armonía con su entorno social, económico, tecnológico, ecológico y cultural; sobre la base de un pensamiento reflexivo y crítico, que permita la transformación social con una visión de sustentabilidad, interculturalidad y equidad de género”. (Segundo Foro Nacional de ERA. 2011)
También, basándose en los principios libertarios del educador brasileño Paulo Freire, la Unicam-Sur rompe con la relación vertical y divorciada del maestro y el alumno, del técnico extensionista y el campesino, del “que sabe” y del “que no sabe”.
“Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre”.
“Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho”.
“Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos”
“Nadie educa a nadie, todos nos educamos a todos; el conocimiento no solo se transmite sino que fundamentalmente se genera y se produce para poder transformar la realidad”.
“El que enseña aprende al enseñar y el que aprende enseña al aprender”

Aprender trabajando

Por tales motivos, las prácticas agroecológicas del diplomado en cuestión, año con año se realizan en el Centro de Educación, Experimentación, Producción y Demostración de Insumos y Tecnologías Sustentables (Ceprodites) –el campus de la Unicam-Sur en Guerrero– que constituye un espacio que permite a los visitantes y educandos aprender trabajando en armonía con la naturaleza. En este centro se dispone de ecotenias para el bienestar social (estufas ecológicas, colectores de agua de lluvia, refrigerador natural, filtros de aguas grises, baños secos), módulos productivos agroecológicos y áreas de manejo ambiental, entre otros.
El programa formativo del diplomado pone mayor énfasis a la práctica de “aprender trabajando”, al intercambio de saberes y experiencias, a la reflexión colectiva y al compromiso de los educandos de compartir y aplicar lo aprendido en sus lugares de origen. Bajo este modelo, los educadores asumen el papel de facilitadores; y en este proceso, los diplomandos desarrollan la capacidad de escribir, de analizar, de sistematizar, y de poner en práctica lo aprendido en su realidad concreta.
Cuatro días de formación interactiva, en donde el 80% es práctica y el 20% es teoría, resultan insuficientes, tal como lo sugiere el poeta Antonio Machado: “Nuestras horas son minutos cuando esperamos saber, y siglos cuando sabemos lo que se puede aprender”.

A pleno sol… una comisión numerosa de la Organización de Pueblos Indígenas Me’pha (OPIM) y del Consejo Ciudadano para la Reactivación del Desarrollo Sustentable de la Costa Grande (Credescog) se reunió la semana pasada con el delegado federal de Sedesol, José Manuel Armenta, para analizar los compromisos suscritos con anterioridad, tanto por él, como por la ex secretaria Rosario Robles. La respuesta a las demandas y propuestas de las organizaciones, fue sumaria: “en este año tuvimos recorte presupuestal”, “no contamos con aportaciones complementarias del gobierno del estado”, “a las demás dependencias federales no les interesa coordinarse”… y para colmo el funcionario no sabe si en los próximos días continuará como delegado…. Ante este panorama, si el gobierno del estado no pinta en materia presupuestal, y las delegaciones federales solo operan como emisarias de las decisiones que se toman en oficinas centrales, ¿será necesario que las reuniones de seguimiento o protestas sociales se trasladen a la capital del país?

468 ad