El teatro tiene una función social, pero hay que evitar el panfleto, advierte dramaturgo
*Germán Tonatiuh González impartió un taller en el Centro Cultural Domingo Soler, que buscó dejarles a los participantes una serie de herramientas básicas para que puedan dejarse llevar por instinto sobre lo que quieren decir
Óscar Ricardo Muñoz Cano
El dramaturgo Germán Tonatiuh González aseguró que el teatro tiene una función social al exponer lo que nos rodea, como lo puede ser la realidad mexicana en la actualidad, puesto que “el teatro permite expresar lo que estamos sintiendo, soltarlo, sacarlo y compartirlo además”, declaró.
Asimismo, lamentó que aún hubiera gente que no estuviera consiente de la realidad del país; “hay mucha gente que no está consciente y los medios ayudan a esa inconciencia, pueden estar pasando cosas terribles pero uno prefiere ir al futbol”.
En entrevista durante su estancia en Acapulco, donde desde el lunes 7 de septiembre y hasta el viernes pasado impartió un taller de dramaturgia en el Centro Cultural Domingo Soler, agregó que el teatro “tiene eso de poder hablar los problemas y de poder hacer reflexionar a la gente de una manera artística y tocar fibras sensibles para que la gente se reconozca y haga consciencia de su realidad”.
Lo anterior, porque “es un hecho vivo (el teatro) donde está el actor, su cuerpo y su ser frente a otro y están compartiendo algo íntimo y si es su problemática, su situación, claro que cumple una función social más allá del entretenimiento”.
No obstante, dijo que en el caso del teatro y su dramaturgia se debe hebrar fino para no caer en el panfleto.
“Es trabajo de escritor para no caer en lo burdo, hay que hacerlo de manera bonita, estética”, y recordó que en ese sentido Argentina tuvo mucha experiencia pues durante el régimen militar de los años 70 empezaron a crear grupos de teatro “donde presentaban obras que hablaban de la dictadura pero no de manera directa”. “Tocaron esos temas, los hablaban sin hablar, permitiendo que no se les censurara y a través del teatro lograron que la gente supiera de su realidad”.
Respecto al taller que impartió esta semana en el Centro Cultural Domingo Soler, indicó que se buscó dejarles a los participantes “una serie de herramientas básicas, pero importantes para que ellos arranquen a trabajar; herramientas técnicas de la dramaturgia para que puedan dejarse llevar por instinto sobre lo que quieren decir”.
Además, destacó que Acapulco es cuna fértil de historia, incluyendo la violencia que tanta mala fama le da al puerto en los últimos años.
Germán Tonatiuh González cursó la Maestría en Dramaturgia del Instituto Universitario Nacional del Arte de Argentina (IUNA); ha colaborado como dramaturgo, director y actor en grupos de teatro de los estados de Sonora y Chiapas.
Dentro del área de dramaturgia, ha sido becario de la Fundación para las Letras Mexicanas (2003-2004); del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora (Jóvenes Creadores 1999), y del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Chiapas (Creadores con Trayectoria, 2011).




