Rompe Rogelio Ortega el protocolo y antes del Grito menciona a los 43 desaparecidos
*La referencia a los normalistas ocasiona abucheos de un sector del público. Desaira la población la ceremonia realizada en el Palacio de Gobierno a la que apenas asistieron unas 2 mil personas
Carlos Navarrete Romero
Chilpancingo
El gobernador Rogelio Ortega Martínez se saltó el protocolo tradicional de la ceremonia del Grito, y antes de pasar a lanzar vivas por los héroes de la guerra de Independencia, recordó a los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
En una explanada del Palacio de Gobierno semivacía, la mención del gobernador a los normalistas fue recibida por abucheos y rechiflas provenientes de un sector del público ubicado frente al balcón.
La noche del martes, por primera vez la celebración popular de cada año se efectuó en el Palacio de Gobierno y no en el zócalo capitalino, donde desde octubre del 2014 una fracción de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) mantiene un plantón en repudio de los hechos violentos del 26 y 27 de septiembre en Iguala, donde estudiantes normalistas fueron desaparecidos y seis personas ejecutadas.
El acto para conmemorar el 205 aniversario del inicio de la Independencia se desarrolló en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.
De principio, para llegar hasta las instalaciones del Palacio de Gobierno, que se encuentra sobre el boulevard René Juárez, había que caminar unos 200 metros desde el Tecnológico de Chilpancingo, toda vez que fueron colocadas desde temprano vallas metálicas que impedían el acceso en automóvil. Sobre el lado del centro comercial Soriana también estaba bloqueado el paso.
En ese punto también se colocaron diez módulos de revisión con detectores de metales, por donde pasaban todos los ciudadanos que asistieron al grito. Ese lugar era resguardado por unos cien uniformados, entre gendarmes, militares y policías estatales; además un drone sobrevoló la zona.
Entre el Tecnológico y el Palacio había dos ambulancias de la Cruz Roja, una de Protección Civil y un camión de bomberos para atender cualquier incidente.
En tanto, cerca del Museo Interactivo La Avispa, que se encuentra a escasos metros de Palacio de Gobierno, se observó a policías estatales con equipo antimotines para contener alguna manifestación si es que sucedía.
Protestan policías paristas
Ya en el acceso principal del Palacio de Gobierno, había un segundo filtro de revisión, en el que policías estatales revisaban a los asistentes con detectores de metales de mano. Ese punto era resguardado por aproximadamente 50 uniformados.
Justo a un costado del segundo filtro se encuentra el plantón de los policías acreditables en paro, quienes se acercaban a las vallas metálicas y mostraban a los asistentes cartulinas en las que se leín consignas en contra del titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Pedro Almazán Tolentino.
Uno de los inconformes tenía una cartulina en la que se leía “Guerrero 1° lugar en: feminicidios, corrupción, inseguridad, muerte de estudiantes, desempleo, extorsión, tráfico de drogas, enriquecimiento ilícito. Viva México”.
En otras “Pedro Almazán eres la mancha del ejército mexicano $$$”, “Que los recursos se destinen en donde debe ser y no en la imagen del secretario de la SSP” y “Sr. Gobernador electo, Héctor Astudillo Flores, ponga orden”.
Quienes ingresaban a la explanada del Palacio de Gobierno se acercaban y tomaban fotografías a las cartulinas expuestas por los policías paristas, quienes denunciaron que existía la amenaza de que serían desalojados si no dejaban de protestar durante el acto, pero esto no sucedió.
El Palacio, semivacío
Adentro, en la explanada había policías estatales con perros entrenados que recorrían todo el lugar, también personal de Protección Civil con equipo de primeros auxilios. Alrededor de la plancha fueron colocadas mamparas para evitar que los asistentes ingresaran a los edificios.
El acceso a la ciudadanía se permitió desde las 8 de la noche, y el grito estaba programado para tres horas después. Para amenizar mientras se daba el grito, hubo mariachi y un grupo de salsa, mismos que tocaban a la par de la banda de guerra el Ejército, que salió al acceso principal del edificio Centro.
Esto motivó la inconformidad de varios asistentes, quienes criticaron que no hubiera coordinación, puesto que no podía distinguirse una ni otra cosa.
La explanada lucía semivacía, pues los cerca de dos mil asistentes, tomando en cuenta también el escenario y otros espacios restringidos, ocupaban apenas una tercera parte de la plancha que, según personal de Protección Civil que fue consultado la noche del martes, tiene la capacidad para aproximadamente 15 mil personas.
A pesar de que se anunció como una verbena, a los vendedores de comida, chicharrones y dulces no les permitieron la entrada, por lo que los asistentes debían salir y comprar agua, refrescos y otros productos en una tienda Oxxo que se encuentra a cien metros del recinto.
Recuerda Ortega a los 43 en el grito
Minutos antes de las 11 de la noche, el gobernador salió al balcón del edificio Centro acompañado de su esposa Rosa Icela Ojeda Rivera; del presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Carlos Reyes Torres; del alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos; y del secretario General de Gobierno, David Cienfuegos Salgado.
Además asistieron la presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Lambertina Galeana Marín, y representantes de la Novena Región Militar y de la Octava Región Naval, entre otros invitados especiales.
Antes del Grito, Rogelio Or-tega manifestó que el encuentro entre el Ejecutivo y los ciudadanos que asistieron al Palacio de Gobierno se dio “en el dolor porque nos faltan 43, los 43 normalistas de Ayotzinapa, pero unidos aquí para dar un grito libertario y de justicia”.
En cuanto terminó de decir esas palabras se escucharon chiflidos y abucheos de algunos asistentes. Posteriormente, el mandatario mencionó el nombre de los héroes independentistas Don Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, Ignacio Allende, Josefa Ortiz de Domínguez, Juan Aldama, Hermenegildo Galeana, Leona Vicario, Vicente Guerrero, Nicolás y Leonardo Bravo, Valerio Trujano, Pedro Ascencio de Alquisiras, Nicolás Catalán, Antonia de Catalán. Después dijo, ¡Viva el estado de Guerrero! ¡ Viva México! Concluyó el acto con fuegos artificiales.
Tras el grito, varias familias abandonaron el Palacio de Gobierno y salieron al escenario Los Yonics, grupo musical originario de San Luis la Loma, del municipio de Tecpan, que fue el acto estelar.




