Descubren científicos con el telescopio Hubble tres pequeñas galaxias fósiles
Diana Saavedra / Agencia Reforma
Ciudad de México
Tres pequeñas galaxias fósiles fueron detectadas por especialistas con ayuda del telescopio espacial Hubble y su estudio podría dar una explicación al por qué se han descubierto muy pocas, aún cuando la teoría predice que deberían existir miles.
Tom Brown, del Instituto de Ciencias Espaciales en Baltimore, reporta en la más reciente edición del Astrophysical Journal Letters que dichos objetos pueden haber sido “víctimas” de un proceso de reionización que impidió que continuaran con su desarrollo.
“Las galaxias fósiles son llamadas así pues han cambiado muy poco en los últimos 13 mil millones de años y se encuentran entre los primeros objetos que surgieron después del Big Bang. Con el Hubble hemos visto tres de estas pequeñas galaxias: Hércules, Leo IV y Osa Mayor, que están formadas por estrellas de 13 mil millones de años y después abruptamente se detuvieron todas en los primeros mil millones de años luego de que naciera el Universo. De hecho, su edad es similar a Messier 92, el grupo estelar más antiguo conocido en la Vía Láctea”, reportó Brown.
“Todas estas galaxias nacieron en el mismo periodo de tiempo. Es como si una guillotina hubiera truncado la formación estelar de todas al mismo tiempo. Lo cual pudo ocurrir debido a un proceso de reionización”.
Las galaxias fósiles nacieron en los primeros 100 millones de años y los especialistas sugieren que su crecimiento se detuvo debido a que se generó un proceso de radiación que colapsó sus primitivos electrones de hidrógeno, ionizando el frío universo.
“Estas galaxias no eran suficientemente masivas para conservarse de la luz ultravioleta emitida. Por ello perdieron su disco de gas y, por ello no pudieron continuar con el crecimiento de estrellas”, sugieren los especialistas. El bajo número de estos astros descubiertos, hasta la fecha, se debe a que son en realidad muy pocas, o que el no poder continuar formando estrellas las dejó virtualmente invisibles”.
Con sus 2 mil años luz de ancho, las galaxias fósiles son primas ligeras de los cuerpos más luminosos y pesados de nuestra Vía Láctea.
Desde hace mucho tiempo, los astrónomos se han preguntado por qué sólo algunas galaxias cafés lucen borrosas en nuestra Vía Láctea, y contienen algunas estrellas.




