Debemos combatir la chatarrización de la cultura y el arte, dice el músico Horacio Franco
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
Hoy a las siete de la noche se presentará en el Auditorio Estatal Sentimientos de la Nación el reconocido flautista y director mexicano Horacio Franco, aplaudido por la crítica internacional como uno de los instrumentistas más prestigiados.
La presentación forma arte de la personal convicción del artista por llevar a todos los rincones de México una parte de la cultura musical.
A los 11 años de edad Horacio Franco descubrió la música y al instrumento que le dedicaría años de estudio en México y Holanda para perfeccionar su interpretación y llegar a ser uno de los mejores concertistas internacionales.
Hoy en día es uno de los intérpretes mexicanos de música clásica más exitosos, pero que ejecuta también tanto música antigua barroca como folklórica, contemporánea y popular.
En entrevista vía telefónica el artista festejó la realización de estos conciertos accesibles a la población, pues comentó que el pueblo mexicano cuenta con un gran acervo musical y que, además, tiene un talento innato para hacer música. Sin embargo, dijo que el problema es la baja educación con la que cuenta en el aspecto cultural.
“El pueblo mexicano es muy musical y está muy bien dotado para la música, pero está pésimamente mal educado con tanta cultura chatarra que se le da desde niño”, enfatizó.
Mencionó que lo importante es que jamás se vaya en contra de la música popular mexicana –y en específico– en contra de la de los pueblos indígenas, pero dijo que sí se debe ir en contra de la “chatarrización” de la cultura y las artes”.
“La mano negra de los medios masivos de comunicación norteamericanos y mexicanos, es un gusto musical muy malo, y no estoy contra de los grupos de rock y de pop, el problema es que no se les enseña otra cosa a la gente que no tiene acceso a la música europea o a la música clásica”, sentenció.
Reiteró que la gente que no tiene acceso a este tipo de música y de cultura nunca podrá darle el mismo valor que tiene la música de los pueblos indígenas, pero que es desconocido por el poco acercamiento del público.
“La gente sólo conoce una sola cosa, durante su juventud, y a mí me pasó lo mismo, pero a los once años conocí la musica clásica”, subrayó.
El artista se ha dedicado gran parte de su vida a difundir el arte y la música, pues su convicción es apoyar la música y hacerla llegar a cada rincón del país; es por ello que cada año realiza 150 conciertos en México para mantener el contacto con el público.
El músico se dice comprometido con la juventud y la necesidad de compartir el gusto por la musica. Además de su incansable labor cuenta con una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), para ofrecer conciertos en secundarias, en donde además de deleitar a los jóvenes con la música trasmite su experiencia como músico y la dedicación para estudiarlo y vivir de ello.
“Quiero trasmitir mi experiencia, como me costó hacer lo que yo quería; mi mamá era de Chilapa, de Guerrero, y era una gente sin mucha educación y pobre que tuvo que irse a la ciudad de México para salir adelante, y cuando le dije que quería estudiar música, casi pone el grito en el cielo; no me querían dejar ser músico porqué no sabía que se podía vivir de ello”, relató.
Dijo que a partir de ello le costó mucho trabajo, pero lo hizo porqué él sabía que contaba con dos cosas muy importantes para lograrlo: una era la pasión y la otra era el talento.
El artista reiteró que México es un territorio virgen en este tipo de música, y lo positivo es que el público mexicano es muy receptivo a este tipo de manifestaciones artísticas y culturales, pues está ávido de contactarse con el teatro o cualquier otra expresión.
“Mientras se tenga el apoyo de los gobiernos, municipales, estatales y federales para hacer este tipo de actividades se deben de hacer, hasta apoyados de la iniciativa privada”, indicó.
Aseguró que algunas de las empresas suelen ser tan ignorantes que no creen que la cultura y el arte les vaya a dejar dinero, lo cual es incorrecto pues a los dueños de las empresas como Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego o el mismo Emilio Azcárraga, les aportaría un enorme prestigio patrocinar a este tipo de música.
“En vez de ir más allá de una deducibilidad de impuestos, les daría prestigio si pusieran a un solista de piano, o violín en un horario estelar, les podría producir mucho dinero y una gran sensibilización, de eso estoy muy convencido”, agregó.
Mencionó que un músico que interpreta música clásica, puede “brillar”, tanto como Britney Spears o Shakira, el único detalle es que no puede bailar como ellas, y eso es lo que más vende en las televisoras.
Comentó que toda la música expresa lo mismo, pues la clásica expresa lo mismo que una canción de un popero del momento, ya que lo maravilloso de la música es que expresa los sentimientos que rigen al ser humano, sólo que está escrita en un lenguaje muy alto y difícil, por ello uno se debe de concentrar al momento de interpretarse.
El artista celebró el desempeño de la Orquesta Filarmónica de Acapulco para la preparación de estos dos conciertos que se dará el primero hoy y el segundo mañana en el puerto de Acapulco en el teatro Juan Ruiz de Alarcón, pues señaló que debido a su organización y a su gestión desde el gobierno, la iniciativa civil y del mismo director, ha logrado una combinación exitosa que le ha ayudado a mantener una muy buena calidad.
El programa de esta noche incluye piezas como La danza de las horas de A. Ponchielli, Concierto en Sol Mayor de Vivaldi integrado por allegro molto, larghetto y alegro, así como el Concierto para flauta de Bach, Sarabande, El pájaro de fuego de Stravinsky y la Gymnopedia número 3 de Erik Satie.




