Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

CORRILLOS

 La fotografía de Caletilla en el enfrentamieto Fox-López Obrador

1.- La nueva escalada del gobierno de Vicente Fox contra Andrés Manuel López Obrador tiene su origen en la exigencia del presidente nacional del PRD, Leonel Godoy, de que se investiguen los nexos de Manuel Bibriesca Sahagún con el empresario preso por los videoescándalos Carlos Ahumada. En diversas columnas de diarios de circulación nacional se ha difundido esa versión, pues antes se suponía que el presidente y el jefe de Gobierno se encarrilaban, pese a todo, hacia el diálogo.

Y cuando Reforma fue con Godoy para que ampliara su denuncia, éste reveló que al alcalde de Acapulco, Alberto López Rosas, lo había venido a interrogar una unidad especial de la PGR solamente porque aparece en una fotografía con Ahumada y el obispo de Ecatepec Onésimo cepeda en la Plaza de Toros de Caletilla. Y preguntaba porqué la PGR no hacía lo mismo con el hijo de la señora Sahagún y de un hermano del presidente Fox, quienes también aparecían en fotografías con el empresario convertido en el villano favorito del momento. Que las tres fotografías habían sido publicadas por Reforma, pero sólo se había actuado contra el alcalde porteño. Nunca dijo, aclaró entonces Godoy (ver Reforma del sábado pasado) que Bibriesca Sahagún y Cristóbal Fox hayan tenido negocios o arreglos con Ahumada sólo por aparecer en fotos con él, simplemente que propuso que también fuesen sometidos a un interrogatorio similar al que se le aplicó a López Rosas.

(Por cierto, en la nota de Reforma nunca se menciona el nombre de nuestro presidente municipal y se omite, de nuevo, que la fotografía de la plaza de toros es del reportero gráfico de El Sur Miguel Dimayuga).

Pero, por lo visto, la sensibilidad en la casa presidencial llega a extremos de arriesgar la estabilidad del país con tal de que nada toque a la señora Martha. Por cierto, llama la atención que los videoescándalos comenzaron cuando todavía no se apagaban los fuegos de la denuncia del influyente periódico inglés Financial Times en contra del manejo de la Fundación Vamos México a cargo de la esposa del presidente de la República, y quien aspira a sucederlo en la silla que tiene el águila.

 

2.- A propósito de la rudeza con que se está jugando en la política nacional, hay indicios de que algo similar puede ocurrir acá en la lucha por la gubernatura. Véase si no el caso de la investigación del Consejo Estatal Electoral sobre el gasto en publicidad del candidato del PRI Héctor Astudillo, que se extenderá –ahora se sabe que por una petición oficiosa del presidente estatal del PAN al presidente del organismo electoral– a los cuatro precandidatos del PRD.

Éstos han respondido con diplomacia política a la investigación en ciernes, pues se verían mal diciendo que no es legal que se indague sobre sus gastos pues las precampañas no están reglamentadas. Pero el hecho mismo de que el presidente consejero Ceferino Cruz Lagunas haya accedido a la sugerencia verbal de Francisco Rodríguez Otero está dando ya lugar a la suspicacia.

Si se recuerda (ver El Sur de este miércoles), en su solicitud por escrito al CEE, el PAN nunca pidió que la investigación se ampliara a los cuatro precandidatos del PRD. Tan es así que a lo largo del mismo sólo se hace referencia a Astudillo, y a ningún otro.

Como para decir que se trata de aplicar la ley de manera pareja, Rodríguez Otero anunció ayer que el PAN meterá un nuevo escrito solicitando que también se indague sobre los gastos del ahora presidente estatal del PRI, Héctor Vicario Castrejón, y del ex priísta Carlos Sánchez Barrios. Pero quien sabe. No huele bien. Más cuando se sabe de las excelentes relaciones del presidente panista con el gobernador René Juárez y con el cercanísimo amigo de éste Ernesto Rodríguez Escalona, con quien se la jugó Rodríguez Otero en la campaña de 1999 antes de pasar a formar parte del tristemente célebre grupo Amigos de Fox.

Por otro lado, tal investigación será la primera prueba de fuego del Consejo Estatal Electoral que en este proceso que se abrió el sábado 15 sabrá lo difícil que es comportarse rectamente en un estado como Guerrero.

 

3.- Pero en el PRD al parecer ni sudan ni se acongojan. Siguen confiados en que la situación nacional no va a afectar al proceso electoral guerrerense. Se aprestan a llevar a los extremos de la ruptura la lucha por la candidatura a gobernador, sólo para defender intereses de grupo, nunca pensando en el desarrollo del estado.

La discusión sobre el método de elección de su candidato no le dice nada a los ciudadanos, los tiene sin cuidado. Si prevaleciera el interés general, se vería que el ex alcalde de Acapulco Zeferino Torreblanca es, de los cuatro precandidatos del PRD, el que más simpatías recoge entre los electores perredistas, la inmensa mayoría de los cuales no milita en el PRD. Es evidente. No se necesita ser simpatizante de Torreblanca para decir eso. Si se platica con los priístas, éstos le dirán que el candidato más fuerte que puede presentar el PRD es Zeferino Torreblanca. Si un analista político escribe lo contrario estaría pecando de deshonestidad intelectual. Torreblanca puede no llegar a ser el candidato del PRD. Pero eso no quiere decir que no sea su mejor carta, pese a todas sus limitaciones.

Más allá del debate bizantino entre encuesta o elección interna, muchos quisieran escuchar un debate honrado entre los dirigentes del PRD de todas las regiones –representados en el Consejo Estatal– sobre la situación política del país y del estado; sobre lo que la sociedad está demandando de un partido que se presenta como alternativa a los caciques que mandan en el PRI y que puede abrir caminos para la modernización de las instituciones y la práctica política del estado; y sobre el candidato con los mejores atributos para enfrentar con más probabilidades de éxito al candidato del PRI.

Si al final de esa discusión los dirigentes votan que ese candidato no es Zeferino Torreblanca, entonces queda claro que aquí no lo quieren. O por lo menos, que en el PRD actual no tiene el apoyo que se requiere no sólo para ganar la elección, sino para gobernar un estado como Guerrero que, como dijo un político dinosaurio, “repara mucho”. La encuesta la desprestigiaron direcciones anteriores y la elección interna será un desastre del que no se repondrán los perredistas. La salida está en un debate sincero en el Consejo Estatal. (Juan Angulo Osorio).

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