Descubren arqueólogos dos entierros prehispánicos con ofrendas en Querétaro
DPA
Ciudad de México
Dos entierros prehispánicos de unos 900 a mil años de antigüedad fueron encontrados en un templo prehispánico en el sitio arqueológico de Ranas del estado de Querétaro, centro de México, informaron ayer las autoridades.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) indicó que el edificio donde se encontró el entierro, la semana pasada, forma parte de un área dedicada a la molienda y envasado de un mineral, el cinabrio, en la Sierra Gorda.
En una fosa de 72 centímetros de diámetro se hallaron los restos de un joven de unos 13 a 16 años, de género todavía no especificado, que estaba “debajo de los restos óseos desarticulados de otro personaje”.
Como ofrenda había cuchillos bifaciales de obsidiana gris, dos conchas del Pacífico, un silbato y un anillo grabado, hecho con hueso humano.
Cerca de ahí se localizó otro enterramiento, en un espacio ovalado de 90 centímetros de ancho, que todavía no ha sido excavado, pero donde los arqueólogos han alcanzado a ver tres cráneos.
“Se desconoce si corresponden a esqueletos completos o si se trata de restos que fueron removidos”, informó el INAH.
“Por el momento, únicamente se ha determinado que estos restos humanos tienen la misma antigüedad que la primera inhumación descubierta (900-1100 d.C.), y tienen algunos materiales de ofrenda”, agregó.
Los arqueólogos señalaron que el cinabrio, que se explotaba en esta zona, era muy valorado en Mesoamérica.
Se han hallado restos del mineral en lugares como Teotihuacan, en el centro de México, en Monte Albán, Oaxaca, en la tumba de la Reina Roja de Palenque, Chiapas, y en Tikal, Guatemala.




