Campea clima de sucesión en la Sedena; se dejan ver generales candidateables
Benito Jiménez / Agencia Reforma
Ciudad de México
A cinco días de que se ventilaran igual número contratos del Ejército y la empresa Security Tracking Devices para la compra de equipo de espionaje, altos funcionarios de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) lucieron sonrientes en un acto público.
Se estrecharon la mano, se dieron abrazos e intercambiaron palabras de afecto.
El Secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Guillermo Galván, lució rodeado generales de División que ya levantan la mano para sucederlo.
Como en una tregua, Galván envió cumplidos a los aspirantes, que entre serios y risueños, se cuadraron ante el General.
La cita fue en la Escuela Superior de Guerra, al sur del Distrito Federal. Los mandos asistieron con sus trajes de gala y los escudos metálicos bien ciroleados.
El motivo, una ceremonia de graduación de oficiales que culminaron cursos en Estado Mayor.
A poco más de cuatro meses de que Galván deje de ser el alto mando, sus subalternos mueven sus piezas para dirigir a las tropas en el próximo sexenio.
Los contratos del Ejército con Security Tracking Devices afectó a unos y benefició a otros, se comenta en los cuarteles.
Por lo pronto, ya suenan el subsecretario Carlos Demetrio Gaytán; el Oficial Mayor, Salvador Cienfuegos; el Inspector y Contralor, Mario Marco Antonio González; y hasta el director general de Administración, Augusto Moisés García Ochoa, firmante de los contratos con Security Tracking Devices, por casi 5 mil millones de pesos.
El General Cienfuegos, quien apenas cumplió los 64 años de edad, tiene una ventaja, concuerdan fuentes militares.
Coincidió con Enrique Peña Nieto, cuando éste era gobernador mexiquense, mientras el mando fungía como comandante de la Primera Región Militar, que territorialmente comprende al DF y el Estado de México, además de Hidalgo y Morelos.
Cienfuegos era a fines del sexenio pasado el Divisionario más joven en la lista de aspirantes a Secretario de la Defensa. Esta vez nuevamente está en la primera línea de los “secretariables””.
El General Gaytán, quien en diciembre cumple 63 años, es el “candidato natural”, si se toma en cuenta el escalafón.
“La moneda está en el aire”, comenta un mando del Ejército, tras la ceremonia.
Mientras tanto, ayer los generales se consintieron.
Ahí, el presidium, estaban el General de División José Armando Tamayo, quien fuera jefe del Estado Mayor del ex presidente Vicente Fox. Aunque ya cumplió los 65 años, edad límite para permanecer en la milicia, aún dirige el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas.
También arribó el Divisionario Roberto Gustavo García Vergara, director de Educación Militar, quien platicó largo y tendido con Tamayo, en pleno ensayo de la ceremonia.
Otro militar que andaba muy alegre, fue el General de División retirado, Arturo Olguín Hernández, quien figura como vicepresidente de una organización del PRI. Fue invitado al templete para otorgar diplomas a los egresados.
Protesta Comité 68 en Cancillería
El Comité 68 exigió este viernes que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) rinda un informe público de los documentos y argumentos que ha expuesto ante organismos internacionales en los distintos litigios que el Estado mexicano tiene abiertos por delitos de lesa humanidad.
Durante un mitin realizado frente a las oficinas de la cancillería, en avenida Juárez 20, colonia Centro, Raúl Álvarez Garín señaló que la información debe ser pública para que pueda ser conocida por la sociedad mexicana.
“En particular estamos reclamando la entrega del informe que presentaron los funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en días pasados, respecto al cumplimiento de los puntos de la sentencia emitida en noviembre de 2010, hace un año y medio, por el caso Rosendo Radilla”, dijo. (Rolando Herrera).




