Unen sus voces y sentimientos siete trovadores en el Auditorio Sentimientos de la Nación
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
El Auditorio Sentimientos de la Nación abrió este viernes sus puertas a la trova con la participación de siete trovadores de Ometepec, Atoyac, Iguala, Taxco, Chilapa y Chilpancingo.
El trovador chilpancingueño Alex Correa fue quien organizó e invitó al resto de los trovadores a unir sus cantos y presentarse en el auditorio.
A pesar de la inclemente lluvia que azotó la tarde noche de ayer a la capital del estado, y que el auditorio sufrió de filtraciones que amenazaban al mural de lámina de oro que adorna el vestíbulo, además de las goteras dentro del auditorio sobre butacas del lado izquierdo, en el escenario del lado derecho y en la parte posterior del escenario, la gente asistió al espectáculo.
El concierto ha sido uno de los los pocos actos organizados por artistas guerrerenses y contó con un número importante de asistentes que sobrepasaban las 600 personas, quienes seguían llegando aunque el programa ya había comenzado.
El escenario fue adornado a partir de las ideas aportadas por los propios trovadores. En el fondo un telón negro del cual colgaban trajes de tlacololeros, además de sombreros, máscaras y costales, mientras que los trovadores fueron colocados en una media luna hecha con tarimas adornadas con paliacates de colores.
Los trovadores estaban sobre las tarimas, cada uno contaba con sus guitarras y micrófonos, para no salir del escenario y esperar su turno mientras alguien interpretaba alguna canción.
En este escenario aprovecharon los intérpretes para presentar canciones de su autoría y algunos covers, que fueron aplaudidas por los asistentes.
La trova nació en el sur de Francia, y a pesar de ello, esa noche fue abrazada por los chilpancingueños, quienes descubrieron y disfrutaron de las canciones escritas por guerrerenses que describían tradiciones como la Fiesta del Jumil en Taxco y así como las canciones de protesta escritas por el trovador Delfino
Ambrocio.
Este género musical es un canto típico que abunda en muchas regiones del mundo y cada país expresa sentires populares de su región en melodías sencillas que conjugan versos y enunciados que traspasan fronteras.
Los trovadores que participaron fueron Ulil Antunez, cantante y compositor igualteco de 27 años de edad con nueve años de carrera musical. Presentó canciones expresivas y cuenta con un gran contenido poético y social. Ha compartido escenario con David Aguilar, Miguel Luna, Mauricio Díaz y Miguel Inzunza.
Ricardo Klimek, cantante y compositor chilpancingueño de 41 años de edad con 15 años de carrera musical que se ha dedicado a la música de crítica social y amor, y ha compartido escenario con Raúl Ornelas, Edgar Oceransky, Fernando Delgadillo y Miguel Luna.
Alex Correa, compositor de Chilpancingo de 20 años de edad con siete años de carrera musical ha fusionado géneros como el jazz, bossa-nova, son cubano, también ha compartido escenario con Chamín Correa, Raúl Órnelas, Guadalupe Pineda, Edgar Oceransky, Miguel Luna, César Lazcano Malo, Fernando Delgadillo.
Asimismo, Kopani Rojas de Atoyac, compositora de 30 años de edad con mas de 14 años de carrera musical y sin duda una de las más representativas en lo que a canciones regionales de Guerrero se refiere. Ha participado con La Orquesta Filarmónica de Acapulco.
Lenin Fernández, compositor y cantante taxqueño de 33 años de edad, con 15 años de carrera musical en que ha producido canciones que reflejan tradiciones del estado, así como canciones de protesta y lucha social. Ha compartido escenario con Fernando Delgadillo, Arturo Meza y Gabino Palomares.
Delfino Ambrosio, compositor de Ometepec de 36 años de edad y con 20 años de carrera musical, ha participado con Carlos Cuevas, Aída Cuevas, Edgar Oceransky , Álvaro y Mario Carrillo Incháustegui y Enrique Yañez.
Por último Víctor Manuel Rodríguez, compositor e intérprete originario de Chilapa de 35 años de edad con 10 años de carrera musical ha incursionado en los géneros del rock, el bolero, el bossa-nova y ha compartido escenario con Guadalupe Pineda, Lazcano Malo, Edgar Oceransky, Raúl Órnelas y Fernando Delgadillo.
Cada uno de ellos interpretó cinco canciones en forma de ronda. La cantautora Kopani Rojas era la encargada de poner a bailar los asistentes, compartiendo sus canciones que invitaban al público a unirse mediante los aplausos coordinados.
Al finalizar el espectáculo, que duró casi tres horas, los trovadores agradecieron a los asistentes por escucharlos durante todo el tiempo y haber asistido a pesar de la lluvia; de igual forma agradecieron al Instituto Guerrerense de la Cultura por abrir las puertas del auditorio y cerraron la noche con la emblemática canción La Sanmarqueña, en la que los siete trovadores unieron sus voces y sus guitarras.




