Fernando Pineda Ochoa
Lo que viene
En la década de los 60 del milenio recién finiquitado Rius (Eduardo del Río) talentoso y famoso caricaturista, editaba una revista de crítica política con dibujos animados cuyo título era Los Agachados. El nombre del libreto hacia alusión a la sumisión del pueblo mexicano respecto al yugo político-social impuesto por el régimen imperante (léase régimen priista) el mismo que ahora estamos a punto de volver a padecer . Pareciera increíble, pero así es, en pleno siglo XXI existen vestigios de esa añeja sumisión y su contraparte, la satanización de quienes se atreven a ejercer el derecho constitucional de inconformarse ante la autoridad, por alguna violación en agravio de los ciudadanos sea de manera colectiva o individual.
En este corto circuito social que estamos padeciendo y en el cual se está decidiendo el futuro de los mexicanos, la coalición Movimiento Progresista ha puesto en entredicho la legalidad y la legitimidad de las votaciones del primero de julio próximo pasado y en respuesta quienes gozan de las prebendas del sistema que pretenden perpetuar aplican el adagio popular de que la mejor defensa es el ataque, y sin pudor alguno distorsionan los hechos y a través del monopolio televisivo continúan divulgando verdades a medias, bajo la consigna de vulnerar y debilitar el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador. El objetivo central de tal estrategia es el de eliminar de manera definitiva su liderazgo nacional.
Con la seguridad que otorga la impunidad, Peña Nieto interviene en la ofensiva pos electoral y trata a Felipe Calderón como menor de edad aduciendo que éste fue victima de un engaño, que lo chamaquearon pues (para decirlo de modo coloquial); y ya encarrilado acusa al dirigente de las izquierdas de pretender dividir a los mexicanos. El aspirante priista a la Presidencia de la República no se ha dado cuenta o no ha entendido que el país en el que vive, México, se encuentra dividido desde hace mucho en dos polos antagónicos: por un lado sobreviven millones de pobres y en el otro hemisferio una burbuja oligárquica que se apropia de la riqueza producto del trabajo de muchos y goza de todos los privilegios que es factible adquirir en este mundo globalizado.
Dentro de dichas perspectivas ¿es factible la unidad? ¿Cómo hablar de democracia si no existen los amarres sociopolíticos que permitan ir resolviendo tales disyuntivas? Tampoco es factible esperar del ex gobernador mexiquense un mínimo de lucidez, es como pedirle peras al olmo, si desconoce lo más elemental ¡por Júpiter! ¡No sabía, por ejemplo, el monto correspondiente al salario mínimo que ganan los trabajadores de su país!
Tres elementos esenciales conforman el cuerpo de las irregularidades que impugna el Movimiento Progresista. La inequidad mostrada en la competencia presidencial, los gastos de campaña arriba del monto permitido y la compra masiva de votos. El manejo de este arsenal de delitos estuvio previa y pulcramente diseñado. En estos bisnes es imposible restarle méritos al PRI, son unos expertos. Difícilmente el equipo de la coalición de izquierda encargado de recabar las pruebas del desastre podrá tener éxito; a lo anterior hay que agregarle otra razón: no existe ningún interés jurídico, político, ético ni moral, de limpiar las elecciones de parte de ninguna autoridad, llámese Fiscalía de Delitos Electorales, Tribunal Electoral o IFE. Lo hecho consumado está. Ignorando su compromiso de cumplir con el mandato constitucional y con ello no dejar ninguna duda que empañe el ejercicio del ejecutivo en turno. Por lo pronto en San Salvador Atenco distintas organizaciones sociales se han dado cita y formaron la Primera Asamblea Nacional contra la Imposición.
No obstante la complejidad del problema las izquierdas coaligadas tienen la obligación de presentar las pruebas del juicio de inconformidad con el propósito de invalidar los comicios; También fue presentado el Plan Nacional por la Democracia y la Dignidad de México, donde se fundamentan las premisas y objetivos para ejercer el derecho emanado de la Constitución de protestar y exigir el respeto al derecho ciudadano, de elegir libremente al primer mandatario de la nación. El documento expone un conjunto de argumentos, razones y actividades que se realizarán en el transcurso de estos días hasta el 6 de septiembre fecha límite en la que el Tribunal Electoral dará su veredicto final. Demostrar la manipulación de los medios de información (con honrosas excepciones), los cinco millones de votos comprados por el PRI y el haber utilizado dinero del crimen organizado para ganar las elecciones, es el reto del Movimiento Progresista.
Es importante hacer hincapié que todos los eventos a realizar (asambleas públicas, información casa por casa y demás actividades) por quienes integran el Plan Nacional por la Democracia y la Dignidad de México, se llevarán a cabo dentro de los márgenes constitucionales y de manera pacífica. Es significativo comentar que el PAN y el PRD presentaran pruebas sobre el presunto lavado de dinero en el transcurso de la campaña de Enrique Peña Nieto a través del Banco Monex. Los Carlos Marín, los Ciro Gómez, los Pepe Cárdenas y compañía, arreciaron las críticas de la alianza coyuntural de ambas organizaciones ¡Por favor! Su desatino especulativo no tiene límites.
En la entidad guerrerense la panorámica política-social exhibe otro video. El fenómeno López Obrador derrotó al priismo y colocó a la izquierda en el pináculo del poder estatal. Este acontecimiento no es menor, se derrotó al cacicazgo figueroista considerado como uno de los peores lastres retardatarios a nivel nacional. Dos de sus principales representantes fueron derrotados en las urnas: Héctor Vicario perdió la diputación en el 6° distrito federal y Fermín Alvarado la presidencia de Acapulco; agregando una tercia más de connotados perdedores priistas: René Juárez (que salvó el escaño gracias a la benevolencia del sistema utilizado para designar a los senadores), la sobrina del tío, Claudia Ruiz Massieu Salinas y Aceadeth Rocha Ramírez “lideresa eterna” de Xochistlahuaca. La coalición de izquierda, al mismo tiempo obtuvo la joya de la corona: la mayoría absoluta del Congreso local.
Pero no todo es fiesta y fandango. La posibilidad de sentar las bases para la transformación de Guerrero requiere de un circuito de premisas que es necesario edificar y la tarea está lejos de ser sencilla. No existe un partido de izquierda cohesionado, sólido, que acredite una agenda político-social vinculada a la población. Sobrevive un PRD (tomándolo como el más representativo de las izquierdas) carcomido por los intereses de grupo o individuales. Los principales dirigentes (y los jefes de las tribus, varios diputados y algunos presidentes municipales electos) son ágrafos, cerriles y por lo mismo incapaces. Afortunadamente todavía escuchamos voces que plantean la transformación radical del partido. De ninguna manera debe aceptarse una simulación, la cirugía debe ser completa y eficaz.
Seguiremos opinando al respecto.




