El escocés Andy Murray se convierte en héroe dorado para los británicos, ayer en Wimbledon
DPA
Londres
El británico Andy Murray logró ayer el mayor éxito de su carrera al conquistar el oro olímpico en tenis derrotando al suizo Roger Federer en una final disputada en el emblemático escenario de Wimbledon.
Murray, número cuatro del mundo, se impuso 6-2, 6-1 y 6-4 a Federer, número uno. Horas más tarde, el escocés de 25 años quedó a las puertas de sumar su segundo oro al caer en la final del dobles mixto junto a su compatriota Laura Robson ante los bielorrusos Victoria Azarenka y Max Mirnyi por 2-6, 6-3 y 10-8. Pero eso no evitó que Wimbledon fuera ayer una fiesta.
“Tuve muchas derrotas duras en mi carrera, y éste es el mejor modo de volver de una derrota en la final de Wimbledon”, dijo a la BBC Murray, que el 8 de julio cayó ante Federer en el mismo escenario que lo vio consagrarse ayer y que acumula cuatro derrotas en igual cantidad de finales de Grand Slam.
Pero ayer la situación se invirtió. Federer sólo pudo mandar en el inicio con su derecha. Eran las 14:17 del 5 de agosto y el suizo arrancaba con la misma fuerza con que cerró la final del 8 de julio.
Esa fuerza se esfumó pronto, porque poco después un potente rugido de las gradas, desconocido en Wimbledon, celebró que Federer dejaba un revés en la red y Murray quebraba para 4-2.
La derecha que mandaba comenzó a ser la de Murray, que en 36 minutos se llevó el primer set por 6-2 con un passing paralelo de revés a la carrera.
El partido, la final, la lucha por el oro se acabaron allí. Federer no mostraba finura en su juego ni capacidad de reacción, aplastado quizás por las cuatro horas y 26 minutos que necesitó el viernes en semifinales para derrotar a Del Potro 19-17 en el tercer set.
Tanto es así, que el suizo perdió nueve juegos consecutivos, algo que jamás le había sucedido jugando sobre césped.
“¡Gracias por recordármelo!”, bromearía más tarde Federer, que se dijo “orgulloso” de haber conquistado la medalla de plata.
“Fue un mes extraordinario para mí. Gané Wimbledon por séptima vez, recuperé el número uno, llegué a la final olímpica… Y hoy sentí que esta medalla de plata no es el resultado de que perdí, sino que me la gané en semifinales”.
Federer, que el miércoles cumplirá 31 años, se refería al partido de cuatro horas y 26 minutos que ganó el viernes sobre Del Potro por 19-17 en el tercer set.
El suizo dijo que se alegró especialmente al saber que el argentino había ganado el bronce.
Tras un sábado en el que los británicos conquistaron seis oros, el court central más famoso del mundo fue ayer una fiesta. El público, muy diferente al que congrega habitualmente Wimbledon, avizoraba el oro para Murray, y no se equivocaba. Un saque ganador le dio el partido, la final y el oro.
Poco después sonaba Héroes, el mítico tema de David Bowie que insufla ánimos a los deportistas en los Juegos.
El triunfo de Murray ayer va acompañado de toda una paradoja: el tenis británico viene buscando desde hace 76 años que uno de los suyos suceda a Fred Perry como el último hombre en ganar Wimbledon. Murray ganó ayer en Wimbledon, pero no ganó Wimbledon.
Las rusas Kirilenko y Petrova logran bronce en dobles
Las rusas Maria Kirilenko y Nadia Petrova lograron ayer la medalla de bronce en el torneo de dobles femeninos de los Juegos Olímpicos de Londres.
La dupla rusa, tercera favorita, se impuso a las estadounidenses Liezel Huber y Lisa Raymond, las máximas preclasificadas, por 4-6, 6-4 y 6-1.
Anteriormente, las hermanas estadounidenses Venus y Serena Williams consiguieron su tercera medalla de oro después de las de Sydney 2000 y Pekín 2008 al imponerse en el césped de Wimbledon a la pareja checa formada por Andrea Hlavackova y Lucie Hradecka por 6-4 y 6-4.




