Dejó Octaviano en 200 páginas su testimonio sobre la guerrilla, la represión y la cárcel
Daniel Velázquez
Los últimos días de su vida, Octaviano Santiago Dionicio los dedicó a escribir sus memorias, de las que dejó 200 páginas, informaron ayer sus amigos, quienes fueron los únicos que pudieron conversar con él en el hospital y su casa.
El recuento de lo que vivió quien fuera alumno del maestro Lucio Cabañas, en sus 61 años de vida, entre su paso por la guerrilla y la lucha electoral, estaba previsto para publicarse en diciembre de este año.
Ayer, David Molina Francisco tenía previsto reunirse con Octaviano Santiago, quien le entregaría el manuscrito para que lo revisara.
Molina Francisco dijo que probablemente la publicación de las memorias seguirá en marcha y será para ayudar a la familia de Octaviano Santiago.
También quedó pendiente la elaboración de un documental en video, en el que el propio Octaviano Santiago narraría la represión que sufrió y su encarcelamiento, una propuesta que le planteó el ahora comisionado de la Comisión de la Verdad, Nicomedes Fuentes y que él ofreció analizar.
Santiago Dionicio nació el 22 de marzo de 1951 en Atoyac; estudió la primaria en la escuela Juan N. Álvarez de ese mismo municipio y a los 13 años se incorporó a las Juventudes Comunistas junto con Carmelo Cortés Castro, entonces ya en el Partido de los Pobres, cuando estudiaba en la normal rural de Ayotzinapa.
En 1968 se unió a la lucha de Lucio Cabañas; su trabajo consistía en repartir propaganda por las noches y por esa razón fue detenido en varias ocasiones y recibió unas cuantas “pescosadas”, de acuerdo con el relato de Arturo Gallegos Nájera.
En 1969 fue enviado a la ex Unión Soviética, donde permaneció seis meses, y a su regreso a México se deslindó del Partido Comunista porque no apoyó la guerrilla de Lucio Cabañas, y se unió a la guerrilla.
El 11 de enero de 1972 fue detenido acusado del secuestro del entonces director de la Preparatoria 2, Jaime Farril Novelo, y sentenciado a 12 años de prisión, pero en febrero de 1976 quedó libre debido a una salida jurídica que preveía que una persona podría obtener su libertad si cumplía dos quintas partes de su sentencia. Al salir de prisión decide continuar la lucha.
En septiembre de 1978 vuelve a ser encarcelado; en esa ocasión fue detenido en Querétaro, acusado de ser responsable del homicidio de Obdulio Ceballos, y fue enviado a Acapulco para ser sentenciado.
En 1979, mientras estaba preso en la cárcel de Acapulco, que se ubicaba en lo que hoy son las instalaciones de la Dirección de Salud Municipal y la Jurisdicción Sanitaria 07, el entonces jefe de la policía de Acapulco y las dos costas, Mario Arturo Acosta Chaparro, y el entonces procurador Carlos Ulises Acosta Viques, organizan un grupo de sicarios en la cárcel con el objetivo de asesinar a los presos políticos que ahí permanecían recluidos, entre los que estaban además de Octaviano Santiago, Aquilino Lorenzo Ávila, Juan Islas Martínez y Arturo Gallegos, pero la operación fracasó porque fue descubierto el plan.
Durante los días en la cárcel de Octaviano Santiago, de acuerdo con David Molina Francisco, un grupo de estudiantes universitarios se convirtieron en asiduos visitantes y convirtieron las visitas en “círculos de estudio”, en los que Octaviano Santiago compartía su conocimiento sobre su formación marxista.
En 1982 salió libre por una amnistía concedida por el gobierno de José López Portillo y retomó la lucha desde la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), donde se desempeñó como bibliotecario de la Escuela de Ciencias Sociales de Acapulco, donde trabajó hasta 1989.
En 1988 se adhirió a la campaña del Frente Democrático Nacional que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como candidato presidencial, y junto con el ex rector Rosalío Wences Reza, Juan García Costilla, Saúl López Sollano, Rafael Aréstegui Ruiz, Guillermo Sánchez Nava y Eloy Cisneros Guillén, se convirtieron en los coordinadores de campaña de Cárdenas en el estado.
En 1990 se convirtió en el primer presidente del comité municipal del PRD en Acapulco, cargo que desempeñó hasta 1993, cuando fue sustituido por Juan García Costilla.
En el período de 1993 a 1996 se integró al Comité Ejecutivo Estatal como secretario de Formación Política; de 1996 a 1999 fue presidente del Comité Ejecutivo Estatal del PRD; de 1999 a 2002 fue diputado local por la vía plurinominal y coordinador de los diputados locales de su partido. En 2002 fue candidato a alcalde de Atoyac.
En los últimos diez años su salud lo mantuvo alejado de la actividad política plena; en 2005 respaldó a Zeferino Torreblanca Galindo como candidato a gobernador, y también respaldó a Ángel Aguirre en su paso del PRI al PRD con el compromiso de que se creara la Comisión de la Verdad.
En 2011 se incorporó a los trabajos para la creación de la Comisión de la Verdad y su última aparición en público fue el 17 de abril, en la toma de protesta a los integrantes de la Comisión de la Verdad en el Congreso local, de la que fue nombrado asesor.




