Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Denuncian vecinos de la Loma Bonita desabasto de agua por parte de CAPAMA

Yee Trujillo

Desde hace un mes la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio (CAPAMA) no los ha abastecido con agua potable, denunciaron vecinos de la colonia Loma Bonita.
En la parte alta de la colonia, los vecinos se quejaron porque la paramunicipal no les ha enviado agua potable desde hace aproximadamente un mes y este problema ha sido una constante desde el inicio de la actual administración municipal, porque “un día te llega y de ahí, 29 días estamos sin agua”.
En este sentido, la vecina Vania Nava Solano criticó que la CAPAMA nunca les brinde una explicación al problema, y que a pesar de los constantes reportes de los vecinos no soluciona el desabasto que viven cientos de habitantes.
A pregunta expresa sobre si el servicio siempre ha sido deficiente en esta colonia  ubicada en una de las partes más altas del puerto, la vecina respondió que el desabasto ocurre desde hace tres años; “desafortunadamente este gobierno que va a salir es donde más se ha visto reflejado la falta del vital líquido”, dijo.
Además, Nava Solano reprochó que las pipas de agua gratuitas que ofrece la paramunicipal, mediante la Dirección de Gestión Ciudadana, se entreguen con la condición de que presenten sus recibos de pago del servicio más recientes.
“¿Cómo vamos a pagar un recibo cuando no nos han otorgado el servicio durante más de un mes?”, reprochó, y dijo que los vecinos se han visto obligados a comprar pipas que cuestan entre 500 y 600 pesos porque se niegan a pagar por un servicio que no reciben.
En la parte media de la colonia la señora Maximina Camero Álvarez denunció que decenas de familias que habitan en esta área han permanecido más de una semana sin el servicio, por lo que tienen que cooperarse entre varias familias para comprar pipas de agua, porque CAPAMA únicamente les dice que las tuberías están descompuestas.
En un recorrido por las calles de la colonia se observaron unas 13 cubetas y bandejas en las banquetas, afuera de las casas, mismas que los vecinos comentaron que habían colocado para acumular el agua de la lluvia que caía de las azoteas, “porque ahorita pues no hay de otra”.

468 ad