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México jugó a ser “uno solo” por eso regresamos con el oro: Néstor Araujo

Edgar Contreras / Agencia Reforma

Ciudad de México

México jugó a ser “uno solo”, en la cancha y fuera de ella, y por eso la bandera fue izada hasta lo más alto en el mítico estadio de Wembley.
La comunión del Tricolor en la cancha comenzó mucho antes de Londres 2012, ya que los seleccionados llevaron más allá la apuesta del técnico Luis Fernando Tena por unir a los grupos a la hora de comer.
“Eran tres mesas de seis jugadores y las pegábamos y hacíamos de 18. Era algo que en lo personal no he tenido en ningún grupo, estoy feliz, contento y fue un mes en que se hacen hermanos tuyos porque convives todo el tiempo, porque te ayudan, te apoyan y por eso se hizo una familia, una hermandad”, reveló el zaguero Néstor Araujo.
Por eso si alguien se distanciaba, el equipo acudía al rescate. Las conversaciones ya no sólo versaban sobre futbol, sino sobre la familia, la novia, las vivencias, los sueños, la medalla…
“Desde que nos fuimos a España siempre hacíamos junta a las 11 en el cuarto de tal y ahí íbamos todos, platicábamos, jugábamos cartas, hacíamos apuestas, tramposas, por cierto, jugábamos ping pong, lo importante en esto fue el grupo, la unión y el compañerismo”.
Araujo cuenta que el compromiso con el grupo se reflejó hasta en los consagrados.
“Este grupo jugó a uno solo, este equipo jugó para el equipo, es eso, nunca nadie hizo algo para lucirse o para ser vistoso. Oribe Peralta y Giovani dos Santos co-rreteaban, yo nunca había visto un desgaste físico tan grande como el que tenía Oribe y todo el equipo tan junto recorriendo, hablando, recibiendo patadas y callándose.
“Fue una mentalidad muy diferente y una humildad demostrada en cada partido, lo que hicieron todos, desde los que no tuvieron participación hasta los cuatro que la tuvieron toda. Creo que la mentalidad del mexicano, el ‘ya merito, ya casi’, ha cambiado”, dijo Araujo que no jugó ningún partido.
Para Araujo, los seis meses de suspensión que recibieron ocho Sub 23 por indisciplina antes de la Copa América fueron un parteaguas.
“Tenía a lo mejor que haber pasado para que en todas la Selecciones se manejara una disciplina igual. Si no se hubiera hecho a lo mejor más adelante pudo pasar, y la disciplina a partir de la Copa América fue impresionante. En Londres no podríamos hacer nada más que ir a descansar, entrenar y comer”, dijo.

Regresan los atletas

Los clavadistas Iván García y Germán Sánchez, medallistas de plata en sincronizados plataforma, fueron recibidos entre aplausos y aclamaciones a su arribo a la ciudad de México.
García, también séptimo en la prueba individual, se dijo satisfecho con su debut olímpico.
“Realmente estoy muy contento, estoy orgulloso. Subí mis puntos en nivel internacional, 521. Simplemente estoy agradecido con Dios, con la vida y con todas las personas que me han ayudado”, digo el clavadista de 18 años.
Sánchez aseguró que cumplió uno de sus sueño al subir al podio.
“Es un sueño hecho realidad, simplemente agradecer a Dios y a nuestro equipo que siempre nos ha ayudado.
“La competencia la hicimos como la imaginábamos. Me acuerdo que antes, cuando decíamos que íbamos a meter clavados difíciles, decíamos: ‘No necesitamos dieces, necesitamos 7.5 en individual y 8 en sincronización’, y eso fue exactamente lo que nos dieron”, explicó Sánchez.
Germán se declaró feliz por su actuación  y agregó que ya sueña con Río 2016.
“Sé que no pasé a la Final (en plataforma individual), pero me voy tranquilo. Fallé un clavado y ya en esas alturas no puedes darte ese lujo, pero en sí los otros clavados los hice muy bien y me voy feliz de estos Juegos”, explicó.

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