Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Ejecutan a dos policías y un civil cerca de un lugar al que iría Añorve

Fieles católicos que asistían a una misa en la iglesia donde se construye la nueva catedral se tiran al suelo al escuchar las detonaciones del atentado ocurrido en la avenida

 

* Hombres armados que disparan desde vehículos matan a los agentes que agilizaban el tránsito vehicular y a un trabajador del Ayuntamiento que pasaba por el lugar para dirigirse al acto que a unos metros encabezaría el alcalde  * Niega éste que el ataque fuese dirigido en su contra

Ataca comando armado a policías
viales en Universidad; hay tres muertos

Redacción

Tres muertos, dos de ellos policías viales y un trabajador del Ayun-tamiento, así como crisis nerviosa en transeúntes dejó el atentado de un comando armado que disparó desde un automóvil contra agentes viales en la avenida Universidad, en el fraccionamiento Magallanes, a las 6:30 de la tarde, cerca de donde se llevaría a cabo un acto del alcalde Manuel Añorve Baños.
En el lugar del ataque murieron el policía vial Reyes Vicencio Girón, y el trabajador sindicalizado de la Sección 36, Saúl Santos Navarrete, y minutos más tarde en un hospital el agente Humberto Roldán. A 200 metros del lugar, estaba programado para las 7:15 de la noche, que el alcalde daría el banderazo al programa de sustitución de lámparas en la calle Francisco Pizarro.
Un par de horas después, Añorve dijo en conferencia de prensa que estaba consternado por los lamentables hechos, que ocurren un día después de que el secretario de Gobernación, Ale-jandro Poiré, encabezó aquí en el puerto una reunión de evaluacióín de la Opeación Guerrero Seguro.
Aseguró que el ataque fue directo contra los policías viales y que esperaría la información que le diera la autoridad responsable.
La escena del crimen fue acordonada con una cinta roja y resguardada por policías federales, estatales y municipales. En el asfalto se encontraban los cuerpos del agente vial, Reyes Vicencio Girón, y del sindicalizado Saúl Santos, quien estaba recostado de lado.
Ante la llegada de los reporteros, fotógrafos y camarógrafos, el director de la Policía Preventiva y Tránsito, Miguel Ángel Hernández Albarrán, pidió que se buscara una manta para tapar los cuerpos mientras hablaba por teléfono reportando los hechos y se le alcanzó a escuchar que decía: “le dispararon a dos de nuestros viales, uno está muerto y el otro es un civil”.
De acuerdo con lo que se pudo recabar en el lugar por testigos, a las 6:30 de la tarde los policías viales se encontraban parados en la avenida Universidad, frente al negocio Yamaha, agilizando el tráfico, cuando desde un vehículo negro, modelo Jetta, les dispararon, al parecer con Cuerno de Chivo, mientras que el trabajador Saúl Santos iba pasando para dirigirse al evento del alcalde que se desarrollaría en una calle alterna, como regularmente lo hacen los sindicalizados.
Saúl Santos Navarrete era hermano del director de Atención Ciudadana de la CAPAMA, Manuel Santos Navarrete, quien llegó al lugar para reconocer a su familiar.
Al escuchar los disparos –de acuerdo con los datos recabados– la gente que se encontraba en la calle Francisco Pizarro esperando el acto de las luminarias se tiró al suelo, otras empezaron a correr llenas de terror y otros entraron en crisis nerviosa.
Un testigo contó que no vio qué tipo de carro era porque “nos tiramos al suelo, sepa la madre que tipo de carro era, las ráfagas se escucharon feo, era otro mundo”.
La escena del crimen atrajo a varios curiosos que sacaban sus propias conclusiones de lo que había pasado y uno de ellos comentó: “A ver ese Poiré vino ayer a decir que los índices habían bajado, pero ve, puro verbo ese cuate”, en referencia a la visita del secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, quien un día antes dijo que con el programa Guerrero Seguro habían bajado el índice de la inseguridad un 60 por ciento.
Los policías de todas las corporaciones trataban de cuidar la escena del crimen mientras llegaban trabajadores del Semefo a llevarse los cuerpos.
En el lugar se observó que los peritos en el suelo marcaron con un círculo blanco lugares donde cayeron 15 casquillos, además de un guarache lleno de sangre.
El ataque contra los agentes viales que estaban de avanzada ayer en la comitiva del alcalde generó nerviosismo entre los feligreses que se encontraban en la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, en avenida Universidad, a una cuadra de donde quedaron las tres personas muertas, lo que provocó que la mayoría se tirara al piso o se agachara.
Justo cuando las personas estaban formadas para recibir la hostia escucharon una ráfaga de por lo menos ocho tiros, de acuerdo con los asistentes a la misa, lo que provocó gritos.
“En menos de cinco segundos se escuchó otra descarga de balazos y la gente se tiró al piso, algunos con las manos en las cabezas, otros se agacharon y hubo quién se hincó y se persignó entre las bancas”, indicaron.
Las puertas de la iglesia fueron cerradas y se dio por concluida la celebración eucarística mientras que el sacerdote Ángel Martínez dijo que quien quisiera quedarse en el lugar que rezara.  Las personas salieron por la puerta del estacionamiento, de lado derecho de la iglesia.

Un ataque directo a los policías viales: Añorve

Por la noche, en una entrevista, Añorve Baños lamentó el asesinato de los dos policías viales y el sindicalizado, e indicó que de acuerdo con la información confirmada el “atentado fue directo contra los policías viales y desgraciadamente pierde la vida el trabajador del SUSPEG que estaba cerca de ellos y que iba al evento del programa de luminarias”.
Indicó que espera la investigación de la autoridad correspondiente y que se encontraba consternado por los hechos, “porque la vida humana de trabajadores del Ayuntamiento no es un asunto menor, pero se debe de permitir que las autoridades lleguen al fondo de los hechos”.
Agregó que se tiene que evitar de tajo cualquier especulación, como el hecho de que fue un atentado en su evento, pues el ataque fue directo a los policías viales.
Son hechos condenables –insistió el alcalde– “que no deseamos que se presenten y los condenamos enérgicamente a nombre de los tres niveles de gobierno que nos coordinamos en la operación Guerrero Seguro”.
Agregó que no le queda duda que son tiempos de seguir redoblando esfuerzos, no bajar la guarida, con la operación Guerrero Seguro, en las estrategias que ya tenemos implementadas para seguir combatiendo la delincuencia organizada”.
Exhortó a no caer en la especulación y que no lo va a permitir: “es una información que me han dado ya confirmada el atentado fue sobre los policías viales y desgraciadamente el trabajador estaba cerca”, y agregó que no se va detener el ritmo y trabajo diario del ayuntamiento de Acapulco; que tampoco va a reforzar su seguridad personal.
Rechazó que el atentado fuera un ataque al acto que tenía porque “es algo muy lamentable que la autoridad correspondiente está investigando, pero de haberse dado el ataque al evento en sí pues el resultado hubiera sido de otra manera, ni hablar, es algo lamentable, insisto, pero no vamos a bajar la guardia del operativo ni vamos a dejar de realizar las actividades diarias”.
El alcalde fue entrevistado en el restaurante California, donde estaba reunido con el vocero del Programa Guerrero Seguro, Arturo Martínez, con quien dijo que ya tenían agendada esa reunión- para ver algunos temas, y “por supuesto los sucesos fueron un tema a tocar, veníamos para otra agenda, pero tocamos el atentado que no merecían los trabajadores del Ayuntamiento y menos Acapulco”.
En un boletín se informó que al momento del ataque a los policías viales el alcalde trabajaba de manera habitual en su despacho de la Presidencia municipal, donde sostenía reuniones con integrantes de su gabinete.

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=AvBBulKp6Ts&w=560&h=315]

468 ad