Acusa Siria a EU de interferir en la labor de observadores de la Liga Árabe
DPA
El Cairo
El gobierno de Siria acusó ayer a Estados Unidos de interferir en el trabajo de la Liga Árabe, cuando faltan unos días para la reunión sobre Siria del comité del organismo, en la que se evaluarán los informes presentados por observadores árabes sobre la visita que realizaron la semana pasada al país.
El martes, Estados Unidos expresó preocupación porque el gobierno sirio no cumplió con las promesas hechas a la Liga Árabe, señalando la continua violencia en el país.
Esas “declaraciones son un intento injustificado de internacionalizar el conflicto sirio y una posición preventiva que daña al comité observador antes de publicar sus primeros informes”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio, Jihad Makdisi, en un comunicado.
“Siria no tiene que rendir cuentas ante Estados Unidos sobre la magnitud del compromiso (…) con la Liga Árabe de la cual Estados Unidos no forma parte”, indicó Makdisi.
Estados Unidos “está buscando instigar la violencia a través de la incitación y movilización”, añadió.
El comunicado del portavoz se conoció cuando una delegación árabe, encabezada por el director de la oficina del Secretariado General Wajeeh Hanifi, abandonó El Cairo en la tarde de ayer con destino a Damasco, para dar seguimiento al desarrollo de la misión de observadores.
Mientras, la oposición siria acusó ayer al gobierno del presidente Bashar al Assad de engañar a una misión de la Liga Árabe, poniendo más presión al organismo regional para que retire a los observadores que inspeccionan el cumplimiento del plan de paz por parte de Damasco.
La oposición asegura que la misión le provee a Siria una cobertura para continuar con su represión a los manifestantes. En medio de estos llamamientos, la Liga Árabe enfrenta pedidos para retirar sus monitores o perder su credibilidad.
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, rechazó este miércoles las peticiones para que la institución retire sus observadores de Siria.
“Estamos comprometidos a mantener la misión de observadores allí durante un mes”, dijo Al Arabi a la prensa en El Cairo.
El secretario general apuntó que está esperando las informaciones del director de la misión sobre el cumplimiento del régimen sirio con el plan de la Liga Árabe para poner fin a la violencia y la represión de los manifestantes.
Mientras, al menos 21 civiles murieron el miércoles a manos de las fuerzas de seguridad sirias en los últimos actos de represión en las convulsas áreas del país. Los opositores de los Comités de Coordinación Local aseguraron que la mayoría de estas muertes tuvieron lugar en Homs, epicentro de las protestas.
Residentes en algunas áreas de Siria reportaron hoy que los soldados volvieron a pintar algunos vehículos militares para engañar a los observadores, induciéndolos a creer que son autos policiales, dijo Rami Abdel Rahman, del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos con sede en Londres.
Un comité de la Liga Árabe discutirá el domingo en El Cairo los avances de la misión en evaluar el cumplimiento del plan de paz por parte del gobierno de Al Assad. La iniciativa llama a retirar a los militares de áreas residenciales, abrir el diálogo con la oposición y liberar a los presos políticos.
Un funcionario del gobierno sirio pidió ayer a los observadores de la Liga Árabe “neutralidad y profesionalidad” en la inspección del cumplimiento del plan de paz para poner fin a 10 meses de violencia en el marco de las protestas populares.
“Siria pide imparcialidad y profesionalidad en el trabajo de los observadores de la Liga Árabe”, dijo el portavoz Makdisi, en declaraciones al diario panárabe Al Hayat.
Makdisi añadió que las relaciones entre su gobierno y la misión de observadores están basadas en la “coordinación y lejos de la burocracia”.
“Estamos proporcionando todo lo necesario para facilitar la misión de la Liga porque su éxito en poner de manifiesto las realidades del país le interesa a Siria”, dijo Makdisi.
Los líderes de la oposición siria mostraron sus dudas de que la misión logre poner fin a la violencia. El bloque de 22 miembros envió a su primer equipo a Siria a finales de diciembre.
A su vez, el Comité de Coordinación de la Revolución Siria cifró ayer en 6 mil 153 las víctimas mortales a manos de las fuerzas de seguridad y las milicias desde el inicio del levantamiento contra Al Assad a mediados de marzo.
Según sus estadísticas, la mayoría de muertos cayeron en la provincia de Homs, donde perdieron la vida 2 mil 290 personas desde marzo. En la capital, Damasco, murieron 160 personas.
La ONU declaró el 12 de diciembre que desde el inicio de la insurgencia más de 5 mil personas perdieron la vida.




