EU niega que haya “caza de brujas” contra Assange; “trata de desviar la atención”, dice
EFE / DPA
Bogotá / Washington
Estados Unidos negó ayer que esté realizando una “caza de brujas” contra Julian Assange y acusó al fundador de Wikileaks refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres de tratar de “desviar” la atención del hecho por el que lo reclama la justicia sueca.
Assange “está haciendo todo tipo de afirmaciones locas sobre nosotros cuando en realidad su tema con el gobierno de Reino Unido tiene que ver con si va a afrontar la justicia en Suecia por algo que no tiene nada que ver con Wikileaks, sino con cargos de conducta sexual inapropiada”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
La vocera respondió así a las declaraciones efectuadas el domingo por Assange desde el balcón de la embajada ecuatoriana en la capital británica, desde donde instó al presidente estadounidense, Barack Obama, a “hacer lo correcto” y poner fin a una “caza de brujas contra WikiLeaks”.
“Mientras WikiLeaks esté amenazado, también estarán amenazados la libertad de pensamiento y la salud de toda nuestra sociedad”, agregó el australiano ante varios cientos de seguidores.
Con esas declaraciones, Assange “claramente está tratando de desviar la atención de la cuestión real, que es si va a afrontar la justicia en Suecia, que es el tema inmediato”, continuó ayer Nuland.
La portavoz, que derivó cualquier pregunta legal sobre WikiLeaks al Departamento de Justicia, subrayó que este asunto “no tiene nada que ver” con Estados Unidos sino que se trata de una cuestión “entre Reino Unido, Suecia y Ecuador, que ahora se ha metido” en ella.
Dispuestos a hablar Ecuador y Reino Unido, pero no varían sus posiciones
Ecuador y el Reino Unido manifestaron ayer su disposición a dialogar para resolver sus diferencias por el caso de Julian Assange, pero el primero condicionó el diálogo a una retirada de las “amenazas” británicas y el segundo reiteró que no cejará en su obligación de extraditarlo a Suecia.
Los dos Gobiernos se mantienen inamovibles en sus posiciones cinco días después de que Ecuador concediera asilo al fundador de WikiLeaks con el argumento de que hay riesgo de que desde Suecia pueda ser llevado a otro país donde su vida correría peligro, una alusión a Estados Unidos que el Gobierno de esa nación descartó ayer.
“Bajo nuestra legislación, habiendo agotado todas las opciones de apelación, estamos obligados a extraditarlo a Suecia. Es nuestra intención cumplir esa obligación”, dijo ayer el portavoz del primer ministro británico, David Cameron, en un comunicado.
En Suecia, Assange, de 41 años y nacionalidad australiana, es reclamado por denuncias de dos mujeres que dicen que abusó sexualmente de ellas, una acusación que él niega y nada tiene que ver con los miles de documentos oficiales secretos, sobre todo de Estados Unidos, divulgados por WikiLeaks.
Además de reiterar que no entregará un salvoconducto a Assange para que pueda dejar la embajada ecuatoriana en Londres, donde está refugiado desde el 19 de junio, y viajar a Ecuador, el Gobierno británico manifestó ayer que continúa empeñado en llegar a una “resolución amigable”.
El gobierno de Estados Unidos manifestó ayer los motivos de su oposición a dicha reunión.
“No vemos ningún papel para la OEA en una situación hipotética que no parece ser inminente en cualquier caso”, señaló la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en referencia a la advertencia del Gobierno británico de recurrir a una ley de 1987 para entrar en la embajada y detener así a Assange.




