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Resolver el homicidio, condición para que Aguirre fuera el candidato, revela Carlos Reyes

Rosendo Betancourt Radilla

Chilpancingo

Muy temprano, a las 7:30 de la mañana, acudieron al panteón integrantes de la corriente Grupo Guerrero, que Armando Chavarría Barrera formó con el nombre original de Polo Guerrerense de Izquierda.
Ahí, David Jiménez Rumbo dijo que Zeferino Torreblanca Galindo asesinó a Armando Chavarría, y que ese asesinato trastocó al Poder Legislativo, dejó sin liderazgo al PRD y que la exigencia de justicia ha generado persecución, amenazas y tortura en contra de la familia.
A las 7:30 de la mañana los integrantes del perredista Grupo Guerrero (GG) acudieron ante la tumba de su dirigente, asesinado de 10 balazos calibre 9 milímetros el 20 de octubre del año 2009. Le llevaron un trío norteño y los logros políticos obtenidos.
“Somos la primera fuerza en el estado”, le dijo a una tumba adornada, con flores y con la imagen de un Cristo crucificado, quien heredó la cabeza de lo que antes era el Polo Guerrerense de Izquierda, David Jiménez Rumbo.
También le habló a la fría piedra que guardan los restos de Chavarría Barrera, quien fuera su suplente en el Congreso y que tras el asesinato se convirtió en diputado local, Celestino Cesáreo Guzmán. Le agradeció que lo haya formado políticamente y dijo que fue gracias a él que tiene un espacio de poder.
Otro de los cuadros de Chavarría, el presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del PRD, Carlos Reyes Torres, dijo en su discurso que el acuerdo principal para permitirle al ahora gobernador Ángel Aguirre Rivero que fuera candidato del PRD, fue que esclareciera el asesinato, lo cual no ha sucedido.
Del GG acudieron unos 40 integrantes, todos sonrientes, todos alegres. Cada uno que llegaba abrazaba a Jiménez Rumbo y le daba el pésame como se hace tradicionalmente al primogénito de los hermanos que han perdido a su padre.
El encuentro no era solemne, se desarrolló como una reunión de amigos que acuden a ver a otro, para festejar y charlar de los logros.
Incluso la primera canción que tocaron Los Cachorros fue Las Mañanitas, que se escuchaba entre las carcajadas de los asistentes y entre bromas de corte político: “por qué declaraste eso, nunca entendí qué ganabas”, se burlaba Jiménez Rumbo de uno de sus compañeros.
Y es que el pragmatismo ha caracterizado a los herederos políticos de Armando Chavarría, tanto que le cerraron el paso a la viuda para que pudiera ser candidata a la gubernatura del estado en pos de que lo fuera Jiménez Rumbo, tanto que se olvidaron de su líder mientras estaban en la refriega electoral, tanto que a pesar de ser la primera fuerza política al interior del partido más importante del estado no han presionado para que el asesinato sea esclarecido.
Pero el discurso sí es solemne, exigente, consecuente con una lucha de izquierda de décadas: “el asesino de Armando Chavarría Barrera es Zeferino Torreblanca Galindo y se anda paseando en Guerrero con toda la desvergüenza y todavía se atreve a opinar de política”, dijo Jiménez Rumbo.
“Hoy se mezcla lo político con lo personal, estamos visitando a nuestro dirigente político, pero también fue compadre, amigo, maestro, nunca hemos dejado de señalar y exigir que se castigue al responsable, yo he señalado que quien ordenó su asesinato fue Zeferino Torreblanca Galindo, eso lo declaré en la averiguación previa y no ha sido citado a comparecer, ni a declarar”, continuó.
“¡Cárcel para Zeferino!”, exige el también candidato a diputado plurinominal, aunque reconoce que no tiene idea de qué pasó con el expediente que hizo perdedizo Torreblanca Galindo; dijo que sabe lo que el resto de la gente: que la actual administración tuvo que empezar de cero en la investigación del homicidio.
“El expediente fue repuesto, ese es un asunto muy delicado porque es un libro de gobierno, mi declaración fue desaparecida pero la repuse”, presume.
Y compara a Torreblanca Galindo con el emperador romano Calígula, éste último, dice, con menos problemas mentales que el político guerrerense: “Ni Calígula mató a los senadores romanos, ahí está enterrado (dice mientras señala la tumba) el representante del Poder Legislativo y no se le ha hecho justicia, es lo que venimos a exigir y vamos a seguir exigiendo”.
Mientras el trío sigue tocando, y bien entonado ameniza la reunión de los políticos; suenan El Andariego, El Corrido de Modesta Ayala, Cruz de Madera, y se retiran uno a uno los asistentes.

Espera Reyes que el 20 de agosto de 2013 ya estén en la cárcel los culpables

Y al término de la sesión solemne en el Congreso del Estado, el presidente estatal del PRD, Carlos Reyes Torres, le dio un año de gracia al gobernador Ángel Aguirre para seguir investigando y castigar a los responsables intelectuales y materiales.
En declaraciones a los reporteros, Reyes Torres propuso al gobernador que el 20 de agosto de 2013 dé a conocer que el crimen está resuelto.
“Que dentro de un año estemos visitando la tumba de Armando Chavarría y que tengamos que hacer todos los eventos posibles conmemorando su memoria y trayectoria política pero con los criminales en la cárcel”, aclaró.
Aunque advirtió que si eso no ocurre, “pudieran crecer las manifestaciones de justicia, si avanza este gobierno y no cumple con un compromiso que no es con un grupo, sino con la sociedad de Guerrero, con el partido, fue dirigente Armando del PRD, connotado, y que no vamos a echar al olvido”.

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