Se extiende de forma amenazante el conflicto sirio a países vecinos
DPA
Damasco / Estambul / Ammán
El conflicto en Siria se amplía de forma amenazadora a los países vecinos, a la vez que se agrava de forma considerable la situación de las personas en las regiones de guerra.
La Cruz Roja pidió una pausa en los combates para poder asistir a la población necesitada. Calcula que al menos 2.5 millones de sirios necesitan urgentemente ayuda humanitaria.
En la frontera con Líbano murieron, según fuentes no oficiales, cuatro civiles libaneses. En Ankara, un grupo de trabajo turco-estadunidense quiere coordinar la actuación de ambas naciones en el conflicto sirio, mientras que en Berlín, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, anunciaron ayer que presionarán en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que sea aprobada una resolución para mejorar la situación humanitaria de la convulsa Siria.
“Veremos lo que se pueda hacer para avanzar en pos de una resolución, especialmente en lo que respecta al aspecto humanitario”, señaló Merkel.
Por primera vez desde que comenzaron los combates entre las tropas del gobierno y las brigadas revolucionarias, un avión de combate sirio entró en el espacio aéreo iraquí.
Fuentes militares en la provincia iraquí de Anbar indicaron que el avión estuvo durante cuatro minutos en el espacio aéreo iraquí cerca del paso fronterizo (cerrado) de Al Kaim. El piloto al parecer perseguía a los combatientes del Ejército Libre Sirio (ELS) en la localidad fronteriza sirio de Al Bukamal. Los revolucionarios sirios informaron de ataques aéreos con aviones MIG21 en la región.
En Al Bukamal están atrapados cientos de civiles, según informaron medios iraquíes. Las fuerzas de seguridad de ese país cerraron el miércoles con bloques de cemento el paso fronterizo de Al Kaim. La medida fue justificada por la presencia del ELS en la parte siria de la frontera.
“Están durmiento al aire libre. La situación de suministros es pésima”, dijo un activista. Hasta la fecha los expulsados no han conseguido cruzar la frontera a Turquía, país que ya ha acogido a más de 70 mil refugiados sirios.
En tanto, los opositores al régimen del presidente Bashar Al Assad contabilizaron hasta la tarde de ayer 90 muertos en Siria, entre ellos diez hombres cuyos cadáveres fueron hallados en el barrio damasceno de Kafer Susa. No habían muerto en combate, sino que fueron asesinados durante su cautiverio.
Los combates más intensos ayer se registraron en grandes ciudades como Damasco y Alepo, así como en las provincias de Idlib y Deir as Saur.
Hijam Hassan, miembro del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Ginebra, dijo que desde hace casi cuatro semanas sus cooperantes no pueden llegar a determinadas áreas como Alepo y Homs. La Media Luna Roja, que recibe los suministros del CICR, tuvo que suspender o reducir considerablemente sus operaciones en muchas partes del país.
No obstante, los voluntarios intentan llegar a la gente que sufre, dijo Hassan. “La ayuda humanitaria tiene que llegar tan rápido como sea posible”, dijo. Es por ello que las pausas en los combates, tal como pide la ONU y la Unión Europea, son tan importantes.
En Líbano, a pesar de la intervención del Ejército, prosiguieron ayer los combates entre clanes enfrentados en la ciudad de Trípoli. El conflicto latente entre los barrios de alauitas y sunitas se ha visto avivado con la guerra civil en Siria. Los sunitas apoyan a los revolucionarios sirios, mientras que los alauitas apoyan al clan del mandatario Assad, también alauita.




