Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Estudiantes chilenos irrumpen con protestas en el escenario electoral y chocan con la policía

DPA

Santiago

Los estudiantes secundarios chilenos protestaron ayer exigiendo educación gratuita y de calidad, remeciendo de paso el escenario político marcado por las elecciones municipales de octubre.
Los incidentes se desataron hacia el final de más de una docena de marchas que comenzaron bajo la lluvia y cuyo denominador común fue la convergencia hacia los municipios y la entrega a los alcaldes de las demandas estudiantiles, en el marco de un paro nacional convocado por los alumnos de secundaria.
El paro, que cuenta con el respaldo de los universitarios, fue la culminación de tres semanas de movilizaciones que han incluido tomas de colegios, desalojos policiales, retomas de los establecimientos y manifestaciones callejeras que han sido duramente reprimidas por la policía, con un balance de centenares de detenidos.
Ayer, después de que millares de jóvenes distribuidos en por lo menos catorce marchas no autorizadas desfilaran pacíficamente en la capital durante unas dos horas, estallaron incidentes en el centro de Santiago y también en torno a la alcaldía del municipio santiaguino de Providencia.
En el centro, los disturbios surgieron tras una manifestación que reunió a más de 3 mil jóvenes en la Plaza de Armas, frente a la alcaldía, cuando algunos grupos pretendieron marchar por la Alameda Bernardo O’Higgins y algunas calles aledañas.
Tras un par de advertencias por altavoces, la policía disolvió con chorros de agua y gases a los jóvenes, que respondieron con piedras y otros proyectiles.
En Providencia la situación fue similar, aunque en este caso la policía arremetió contra unos 5 mil jóvenes congregados frente al municipio antes de que pudieran entregar sus demandas en la alcaldía.
También hubo presencia masiva de jóvenes en los sectores de Ñuñoa y Maipú, en Santiago, así como en algunas ciudades como Valparaíso y Valdivia, entre otras.
Hacia las 14:00 horas (18:00 GMT) no se había informado de lesionados o detenidos y las autoridades policiales calificaron los disturbios como aislados.
Los buses policiales desplegados al interior de los colegios movilizados, que los estudiantes tomaron reiteradamente esta semana, fueron el reflejo final de un conflicto que no logra ser resuelto por el gobierno de Sebastian Piñera, apoyado por sólo un 27 por ciento de la población, según encuestas.
Mientras cerca de 5 mil estudiantes secundarios marchaban por distintos puntos de Santiago de Chile, el presidente Piñera aseguró que su gobierno escucha a quienes protestan, pero “con mayor razón al 99.9 por ciento que quiere estudiar”.
Esta declaración fue apoyada por el ministro de Educación, Harald Beyer, quien sostuvo que las protestas de ayer en Santiago de Chile “no han sido por grupos mayoritarios”, pues los “estudiantes no están siguiendo a sus dirigentes” que “han insistido en la imposición de propuestas con las que no está de acuerdo parte importante del país”.
De todas formas, estudios de opinión pública han advertido que más del 80 por ciento de los chilenos respalda la principal demanda del movimiento secundario: el establecimiento de un sistema de educación pública y gratuita garantizada por el gobierno.
Los estudiantes, a través de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), entregaron al gobierno el “Compendio de demandas y propuestas estudiantiles”, documento que propone medidas para lograr la reforma estructural que mejorará el sistema educacional público.
La protesta estudiantil de ayer en diversas comunas de Santiago de Chile remecen el escenario político previo a los comicios municipales del próximo 28 de octubre, instancia en la que muchos de los alcaldes que ordenaron los desalojos de colegios buscan la reelección.

468 ad