Saquean nidos de tortuga en Costa Chica porque no hay vigilancia, admite Semaren
Karla Galarce Sosa
El director de Medio Ambiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Tulio Estrada Apátiga, admitió que en 80 kilómetros de litoral de la Costa Chica, existe saqueo de nidos de tortuga golfina porque en el tramo de Boca del Río a San José Guatemala no hay campamentos tortugueros ni vigilancia para la conservación de esa especie, cuyo arribo para el desove en playas guerrerenses está en curso.
Confirmó que en la temporada pasada, los integrantes de los campamentos de San José Guatemala, en la Costa Chica, rechazaron el Programa de Empleo Temporal (PET) de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) porque “fueron a tirar unos cuerpos y decidieron recoger sus cosas y replegarse”.
En entrevista al concluir la participación del secretario del Medio Ambiente en la sesión semanal del Grupo Aca, Carlos Toledo Manzúr, Tulio Estrada informó que en los 500 kilómetros de litoral fueron censados 26 campamentos tortugueros y no 46, como lo había informado el representante Conanp en Guerrero, Miguel Licea González, hace unos días.
Especificó que de los 26 campamentos, ubicados en ambas costas de la entidad, 24 de éstos forman parte de la Mesa Guerrerense de Protección a la Tortuga Marina y que el año pasado se dotó a los campamentos agremiados de insumos para los vehículos y los corrales de incubación.
Destacó que las especies que arriban a las costas guerrerenses son la especie golfina, laúd, prieta y la carey, ésta última en menor medida.
A pregunta expresa de cuánto dinero se designó para el programa de conservación de esas especies, respondió que la federación aprobó 2 millones de pesos, y el estado destinó una cantidad equivalente, de los cuales únicamente se han liberado 570 mil pesos para comprar gasolina.
“Hay un tramo en la Costa Chica, de aproximadamente 80 kilómetros que no tenemos una vigilancia adecuada porque no hay campamentos. Y se instruyó para que se conformara el campamento de Boca del Río y otro de San José Guatemala con el objeto de preservar las especies”, señaló Estrada Apátiga.
Afirmó que en esa franja de litoral existe una mayor depredación; sin embargo, aseguró que el número de nidos colectados ha ido en aumento, aunque varía el dato de un campamento a otro.
“El año pasado colectaron 700 mil huevos y hubo una buena cantidad de crías liberadas, fue un año récord, pero el propósito es que la meta de éste año el número de crías liberadas aumente”, expuso el funcionario estatal.
Sobre los señalamientos que hicieron los representantes de la Conanp ante la falta de patrullajes en el Santuario de Tierra Colorada, aseguró que la Policía Ecológica Estatal retomó las actividades para las cuales fue destinada y se realizarán los recorridos en esa zona porque habían sido enviados a efectuar otras actividades.
Y habló de que se conjuntarán esfuerzos con la Semaren, la Policía Ecológica Estatal y la Procuraduría del Medio Ambiente de Guerrero (Propeg) para salvaguardar el Santuario.
El titular de la Semaren, Carlos Toledo Mazúr admitió que aún falta concluir el diagnóstico para conocer las necesidades de los campamentos y admitió también que se necesita más dinero para responder a las necesidades de los vigilantes de las playas de arribo de quelonios.
Sobre la muerte de las tortugas cuyos cadáveres fueron arrastrados por las corrientes en el tramo de playa de Alfredo Villa de Bonfil a Barra Vieja hace más de un mes, Toledo Manzúr consideró que pudo ser ocasionada por las redes de pescadores, hipótesis que aún no está confirmada por algún estudio.
“Estamos por constatar esa hipótesis. No tenemos un estudio pero es la percepción de la gente de los campamentos”, finalizó.




