Encabeza Sicilia protesta en el centro antiinsurgente Escuela de las Américas
Los gritos de justicia retumbaron en la entrada de la afamada Escuela de las Américas en el Fuerte de Benning. Nunca antes se había realizado una manifestación pacífica mexicana en las puertas de este centro de adiestramiento militar antiinsurgente.
Hace seis años el gobierno norteamericano le cambio el nombre a Instituto Hemisférico para la Cooperación de Seguridad, en un intento de borrar su negro historial.
Sin embargo, Javier Sicilia, el líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que recorre el país con un grupo de familias, se encargó de refrescar la memoria al afirmar que “esta escuela es el rostro de los criminales legalizados”.
Vigilados por un grupo de policías, el contingente mexicano apoyado por asociaciones sociales estadunidenses, encabezó la protesta en el acceso principal de Fort Benning.
Ahí Javier Sicilia, denunció que la escuela ha generado criminales legales que luego se han vuelto ilegales.
“Según la Secretaria de la Defensa, en México 33 por ciento de esos desertores fueron instruidos en la escuela de las Américas. Son esos los que destazan, decapitan, desaparecen gente. Esta es la realidad de esta escuela, una realidad que se conjunta con el crimen para humillar a las naciones, para humillar a su gente, para destruirla”.
El poeta hizo un llamado a las fuerzas armadas de México y a los gobiernos de otros países para que retiren a sus estudiantes de esta escuela porque, dijo, “van a producir más crimen en el país, si desertan y no tienen ética, van a formar parte, como los Zetas de las fuerzas delincuenciales del país”.
Sicilia menciono que en México al menos 13 mandos implicados en la violencia se graduaron en esta escuela, entre ellos el general José Rubén Rivas, autor del Plan Chiapas en 1994 y principal promotor de la militarización de ese estado sureño.
Luego de recordar que pese a que los gobiernos creían que el EZLN y los grupos indígenas balcanizarían el país, fueron los criminales los que lo hicieron y un ejemplo de esto, dijo, es la contratación del cártel de Juárez de 31 militares que se convirtieron en zetas.
Según Sicilia, esta escuela es la humillación de la ética de los ejércitos porque es el rostro de los criminales legalizados, lo contrario de lo que han sido los ejércitos en todo el mundo.
Antes de llegar al Fuerte Bening, la Caravana fue recibida por un grupo de integrantes de la iglesia Presbiteriana Trinity a quienes pidió ayuda para detener la guerra contra las drogas.
Recordó las recientes matanzas en este país, como la de Colorado, y dejó en claro que no vienen a tratar de imponer una agenda, sino a pedir que se responsabilicen por el apoyo que están dando al gobierno mexicano en la guerra contra las drogas.
“Esta es la responsabilidad de los Estados Unidos, venimos a pedirles ayuda, tenemos que parar esta guerra, porque lo único que está haciendo es matar y destruir, hacer ganar a los capitales más perversos, los capitales de la violencia y beneficiando a las mafias”, dijo ante los pastores blancos presbiterianos que ofrecieron un desayuno a la caravana. (José Gil Olmos / Agencia Proceso / Atlanta).




