Otorgan al mexicano Juan Villoro en Chile el premio literario José Donoso
Jorge Ricardo / Agencia Reforma
Ciudad de México
La última vez que Juan Villoro estuvo en Chile pensó que iba a morirse. En la mañana madrugada del 27 de febrero de 2010, dormía en un séptimo piso, una sacudida lo despertó, trató de ponerse en pie y cayó al suelo. Se trataba del temblor de 8.8 grados que cambió el eje de rotación de la tierra.
Quedó incomunicado. Su esposa le marcó tantas veces que la tecla de Redial de su teléfono sigue fija con el número de su hotel de Santiago. “Es un recordatorio de que parte de mi vida se quedó allá. La última vez que estuve me llevé un gran susto pero no hay nada mejor que ser un sobreviviente”.
Ahora, en calidad de premiado, regresará en noviembre a recoger, durante la Feria Internacional del Libro de Santiago, el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2012, que un jurado convocado por la Universidad de Talca le concedió ayer.
El reconocimiento, que valora el conjunto de una obra, consiste en una medalla, un diploma y un cheque por 30 mil dólares. Hasta ahora lo han recibido autores como José Emilio Pacheco, Javier Marías, Jorge Volpi y Ricardo Piglia. “Esto me hace sentir un poco viejo, pero contento porque es la primera vez que alguien toma en cuenta el conjunto de mi trabajo, esto te hace pensar que estás en una trayectoria”, dijo Villoro en entrevista.
“Me da mucho gusto el hecho de que este premio esté asociado al nombre de José Donoso”, añadió. “Tuve la suerte de conocerlo con Sergio Pitol, hace muchos años, en la primera lectura importante en que participé. Yo alternaba con Sergio Pitol y como él era amigo de Donoso ahí lo conocí. Luego lo seguí viendo hasta poco tiempo antes de su muerte. Incluso, presenté uno de sus últimos libros, Donde van a morir los elefantes. Donoso fue un escritor extraordinario, El obsceno pájaro de la noche es una de las grandes novelas del idioma”.
El jurado estuvo compuesto por un investigador de las universidades de Alemania, Bélgica, España y de El Colegio de México y por el presidente de la Academia Argentina de Letras. Todos destacaron la diversidad de géneros en la obra de Villoro. Entre sus más recientes libros se encuentran la novela Arrecife y 8:8: Miedo en el espejo, la crónica del terremoto de Chile.
“Yo comencé escribiendo cuento y luego crónica y pensé que ahí me quedaría –dijo el autor–, pero luego me invitaron a escribir literatura para niños y eso me atrapó, y seguí con la novela y recientemente con el teatro, de modo que mi temperamento disperso ya es incurable y me ha ayudado a evitar la tentación de la repetición, hay autores que pueden ser sumamente variados cultivando un sólo género, yo necesito sentir nervios y estímulos muy distintos”.




