Emocionan las bandas Poison y Def Leppard a los amantes del hard rock en el DF
Manuel Tejeda / Agencia Reforma
Ciudad de México
Un par de reyes del hard rock se enfrentaron el sábado en la Arena Ciudad de México, pero sólo hubo un ganador: el público.
Atentos al llamado que Poison y Def Leppard hicieron a sus fans, como parte de la gira Rock of Ages 2012, 18 mil personas, de acuerdo con los organizadores, hicieron que el negro, el head banging (meneo de cabeza), los gritos y los saltos predominaran en la mole de Azcapotzalco.
Con una cuenta regresiva de tres minutos, la banda inglesa logró que sus incondicionales agonizaran de emoción para que, a las 21:30 horas, Joe Elliot, voz; Phil Collen y Vivian Campbell, guitarras; Rick Savage, bajo; y Rick Allen, batería, los remataran con Undefeated y Rocket.
“Hola, México City”, dijo el vocalista de Def Leppard, en español, para luego continuar su discurso en su lengua materna. “Es bueno regresar a su país con la gira Rock of Ages 2012. ¿Podrían hacer más ruido, por favor?”.
Sus seguidores, hombres, mujeres, jóvenes y niños, de los 10 hasta los 50 años, obedecieron a su ídolo y se entregaron a sus palabras lanzando al aire una bulla, bebidas y hasta una bandera de México al escenario.
“Mi español es muy poquito”, dijo el cantante, en castellano, tras regalarle a la gente Let’s get rocked y Gods of war. “Espero entiendan lo que digo. ¡Son espectaculares, tanto como el lugar!, ¡México!, ¿saben cantar?, ¡quiero escucharlos!”.
Y el clímax llegó con un set acústico conformado por seis canciones: You can’t always get what you want (cover a The Rolling Stones), Where does go love when it dies?, Now, When love and hate collide, Have you ever needed someone so bad? y Two steps behind.
Las pantallas del edificio enfocaban a cada músico, que lucían la bandera de Reino Unido en sus instrumentos o ropa, conforme iba entrando al número. El momento que se llevó la noche fue cuando Allen llegó para tocar una percusión con la única mano que tiene. La postal quedó inmortalizada en la mente de todos.
La recta final estuvo cargada de mucha energía, tanto así que una madre, cerca de la tarima que invadía pista, alzó a su pequeño hijo para que cantara con sus ídolos Armageddon it. Luego, éstos se despidieron con Rock of ages, a las 11 y media de la noche. Pero antes, Poison fue más que un abridor para los presentes al dar lo mejor de sí en ocho canciones y dos solos de guitarra y batería, ejecutados por C.C. DeVille y Rikki Rockett, respectivamente.
Por su parte, Bret Michaels demostró que no sólo los reality shows se le dan bien al cantar, y poner a todos a corear, Look what the cat dragged in, Ride the wind, Your mama don’t dance, Fallen angel y Unskinny bop.
No podemos dejarles de agradecer por cada una de las veces que hemos venido. Durante seis años nos han apoyado, son unos fans increíbles”, mencionó el cantante a sus seguidores, antes de despedirse, a las 9 de la noche con Nothin’ but a good time.




