Busca López Obrador alejar a las tribus de su partido; no se reconocerán facciones
Érika Hernández / Agencia Reforma
Ciudad de México
La creación de corrientes o tribus internas y la asignación de cargos por cuotas quedarán prohibidos en el nuevo partido político que perfila Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con el proyecto de estatutos del Movimiento Regene-ración Nacional (Morena), que se mantendrán si deciden convertirse en un instituto político, se pretende liberar a este nuevo partido de los sectarismo tales como los que operan en el PRD.
“En MORENA la participación será libre e individual, sin corporativismos de ninguna índole. No se reconocerán facciones, corrientes o grupos.
“No se permitirá ninguno de los vicios de la política actual: el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, el patrimonialismo, el clientelismo, la perpetuación en los cargos, el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad de otros, la corrupción y el entreguismo”, plantea el proyecto.
Una de las principales críticas que han hecho los líderes históricos del partido del sol azteca y liderazgos perredistas que renunciaron a sus filas es que éste se convirtió en un instituto de cuotas y no de militancias libres.
Actualmente, en ese partido las corrientes que controlan el mayor número de cargos son Nueva Izquierda, de Los Chuchos, e Izquierda Democrática Nacional, de René Bejarano.
En el proyecto también establece como norma no buscar alianzas “con el régimen actual”, bajo el pretexto de llegar acuerdos o negociaciones políticas.
El tabasqueño plantea un esquema similar al del partido del sol azteca en cuanto a sus órganos de dirección y ordena a sus afiliados a aportar recursos, de acuerdo a sus posibilidades, para el sostenimiento del movimiento.
En el documento que discutirán a partir del 12 de septiembre en los congresos distritales, se indica que la misión de Morena es lograr, por la vía democrática y pacífica, combatir la opresión, injusticia, intolerancia y privilegios.
En la pasada elección, los principales operadores de López Obrador, con su aval, lograron que parientes como María Luis Alcalde y Fernanda Romero, hijas de Bertha Luján y Octavio Romero, cercanos al tabasqueño, se convirtieran en diputadas, y en otros casos hermanos y esposas.
Se advierte que serán excluidos del Movimiento a quienes se prueben actos de corrupción, violación a los derechos humanos y sociales o actividades delictivas, y se plantean sanciones desde separación del cargo hasta un proceso penal.
“L@s miembros de MORENA no se subordinarán ni buscarán alianzas con representantes del régimen actual y de sus partidos, a partir de la presunta necesidad de llegar a acuerdos o negociaciones políticas pragmáticas, de conveniencia para grupos de interés o de poder”, indica.
Similitudes
López Obrador conserva algunos aspectos de la forma de organización de los perredistas.
Por ejemplo, su máxima autoridad será un Congreso y mientras éste no sesione, el segundo órgano de importancia será un Consejo Nacional, integrado por 300 personas –similar al del sol azteca–, y un Comité Ejecutivo Nacional.
Esto cargos se elegirán por votación universal, secreta y en urnas, no se admitirán planillas o grupos, que es como los perredistas eligen a sus autoridades.
El CEN tendrá un presidente nacional, un secretario general, una comisión de honestidad y justicia y otra electoral y 16 secretarías -similares a las de un gobierno federal-, una de ellas se llamará Fortalecimiento de ideales y valores morales, espirituales y cívicos.




