Décadas de inefectividad y vicios, los causantes del retraso de Guerreros por la Alfabetización: Castillo Barrientos
Lourdes Chávez
Chilpancingo
A 18 meses del inicio de la actual administración, el programa estratégico del gobernador Ángel Aguirre Rivero, Guerreros por la Alfabetización, continúa en la etapa inicial y de planeación, porque no habían logrado coordinar los métodos de enseñanza que tienen décadas de operación, y cuyos vicios nadie consideró cuando se hizo el anuncio de erradicar este rezago educativo.
El coordinador del programa, Ricardo Castillo Barrientos, reconoció que es hasta ahora cuando se tiene una estrategia clara para evitar la duplicidad y la simulación de personas atendidas entre los distintos métodos, a través del padrón de Oportunidades, donde sí se indican quiénes son las personal analfabetas y dónde se encuentran; método que ya utilizaba INEA, a través del Instituto Estatal para la Educación de Jóvenes y Adultos de Guerrero (IEEJAG).
Hace un mes y con un nuevo análisis del problema social, Castillo Barrientos anunció la reducción de la meta inicial, aún demasiado ambiciosa para la mínima eficiencia que se ha demostrado en materia de alfabetización en los últimos 20 años: alcanzar la media nacional, de 16.7 a 6.9 por ciento.
Las nueva meta implicarían reducir en tres años 10 puntos porcentuales, cuando de acuerdo con los datos de INEGI el promedio estatal ha sido de 5 puntos por cada 10 años, durante las últimas dos décadas, pero la gran apuesta del gobierno del estado se encuentra en los alumnos de escuelas de educación media superior y educación superior, que en la actualidad se pueden encontrar en más de 70 municipios del estado, aunque muchas de estas escuelas no son oficiales o no tiene financiamiento público.
En entrevista, Castillo Barrientos confió en que si cada alumno, a través de su servicio social, enseña a leer y a escribir a una persona indicada por la coordinación del programa, se podrá abatir el índice nacional que ubica a Guerrero en el penúltimo lugar nacional.
Sin embargo, la pobreza en que generalmente viven a las personas iletradas, está acompañaba de la resistencia de la población, porque tienen otras prioridades antes que aprender a leer y a escribir.
El gran desafío
Mediante la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) el actual gobierno estatal se dio a la tarea de coordinar los métodos de alfabetización del INEA, el del gobierno de Cuba, Yo sí puedo, y de la Cruzada de Alfabetización Ignacio Manuel Altamirano, para alfabetizar a la población mayor de 15 años.
Sin embargo, antes de concluir la primera etapa del programa despidieron al primer coordinador, Sergio Tavira Román, porque de acuerdo con la secretaria de Educación, Silvia Romero Suárez, “le faltó armonizar los esfuerzos”; los jóvenes instructores comenzaron a denunciar la falta de pago, luego vinieron despidos masivos y acusaciones de simulación en los resultados. A la fecha, se habla de 15 millones de pesos sin comprobar de ese periodo.
Castillo Barrientos, quien durante la primera etapa fue representante del gobernador ante Guerreros por la Alfabetización, asumió las funciones de coordinador, y Tavira Román fue reubicado en la Dirección de Planeación de la SEG.
En entrevista, Castillo Barrientos indicó que esos problemas obligaron a los encargados a reorientar la estrategia para obtener resultados confiables, pero los minimizó ante el gran desafío de abatir el analfabetismo en la entidad.
Reiteró que el problema real para abatir el analfabetismo es sensibilizar a los guerrerenses, que decimos que estamos en los últimos lugares, pero que nada hacemos para que sea de otra manera, “nomás hablamos, pero qué aportamos”, cuestionó.
Reiteró que el gobierno solo no puede contra este fenómeno “grave, agudo, critico, tenemos que concienciar a la sociedad para que se movilice, cada sector, cada institución, que cada quien haga lo que le corresponde”.
Resistencias
Sin embargo, reconoció que dentro de las instituciones han encontrado resistencias, pues por décadas los distintos programas estatales y federales han trabajado de forma dispersa; IEEJA, cruzada Ignacio Manuel Altamirano de la SEG, Centros de Educación Básica (Cebas) y misiones culturales.
Explicó que cada institución tiene su propia estructura, programa y ritmo de trabajo, para entrar a otra dinámica no es tan sencillo, de tal manera que se oponen contra el propio programa.
Un reflejo de esta situación, es una carta abierta publicada en internet donde una persona que se identificó como Carlos Alberto Salgado Díaz, acusó a Castillo Barrientos de amenazar a integrantes de las coordinaciones de la región Norte de programas educativos, para participar obligatoriamente en Guerreros por la Alfabetización.
El inconforme cuestionó que aludiendo órdenes del gobernador y la secretaria de Educación, todos debían coordinar acciones con el programa, “y que quienes no quieran participar, seremos acusados directamente con estas distinguidas personalidades, ¿en base a qué argumento legal, norma o reglamento, personal de otros programas deben ‘regalar’ su trabajo en horas que no les corresponden de acuerdo con su jornada laboral ya establecida? Porque hago la aclaración, este individuo dice que no se nos dará ninguna remuneración por ese trabajo extra”.
Las disputa por los alfabetizados
Sobre las resistencias, Castillo Barrientos señaló que alfabetizadores del IEEJA amenazaron a beneficiarios de Oportunidades para que se alfabetizarán sólo con este método, y con sus instructores, de lo contrario les retirarían el beneficio del programa federal, “eso generaba conflictos en las comunidades, porque en muchos casos es la única fuente de ingresos”.
Recordó que el mes pasado la situación generó una crisis en una comunidad de Metlatónoc, donde incluso hubo riesgo de enfrentamiento entre la población y quienes iba a prohibirles o amenazarles con que les iban a quitar Oportunidades.
Entonces, comenzaron a entablar pláticas con funcionarios de INEGI, a cruzar indicadores y detectaron que se estaban disputando a las mismas personas iletradas y que aparecían duplicadas o triplicadas en las listas, y que les pagaban en un lado y en otro, “era una anomalía, porque no se cruzaba la información y vamos depurando”.
Afirmó que a la fecha se han detectado y eliminado cientos de instructores que “son tramposos, que nos quieren mete gol”.
Yo sí Puedo
Entre los despedidos, se encuentra el coordinador del método cubano, Bulmaro Muñiz Olmedo, quien denunció que fue retirado sólo para que los coordinadores, general y operativo, colocaran a sus familiares; asimismo denunció actos corrupción en el manejo del dinero del programa que a la fecha, de acuerdo con Castillo Barrientos, asciende a 80 millones de pesos.
Sin embargo, Castillo Barrientos aseguró que Muñiz Olmedo desvió sus objetivos y se hicieron las correcciones, “detectamos anomalías, que habían caído en la simulación y les dijimos que en esas condiciones, había riesgos de la continuidad del método”.
Por lo tanto, hicimos lo que se debió hacer desde un principio: que los mismos cubanos coordinaran el método, “nosotros proveemos de medios, de recursos para realizar de mejor manera sus actividades”.
Rechazó que se hagan negado recursos a Muñiz Olmedo, “tan es así que tenía un sueldo que no devengaba, y así como Tavira, hizo lo que pudo, pero no les salieron las casos, y así son las cosas, tal vez mañana, o pasado los alcances del programa me rebasen y otra persona ingresará en mi lugar”.
Rectificar y reorientar
De la estadística, Castillo Barrientos subrayó que a la fecha se tienen 374 mil personas analfabetas registradas por el INEGI, pero si se deja de atender a la población de entre 10 y 14 años que no saben leer y escribir, van a formar parte de las filas del analfabetismo, “y de aquí a que termine el periodo del gobernador se van a incrementar 50 mil más”.
Consideró que los programas de atención del INEA para este sector “se ve que no le están haciendo ni cosquillas”, por lo tanto hace falta reforzar una estrategia que permita al menos ir resolviendo lo que sea factible, para que el mínimo de personas pasen al siguiente segmento de analfabetas mayor a 15 años.
Destacó que el día internacional de la alfabetización, 8 de agosto, Guerreros por la Alfabetización firmó un convenio para que todos los métodos puedan utilizar el padrón de Oportunidades, como el INEA, para irle cerrando el paso a la simulación.
El IEEJA, que tiene mayor capacidad, delimitará su acción en cada municipio para que el resto sea atendido por los demás métodos, en función de su capacidad, coordinados por el programa del gobierno estatal.
Metas inalcanzables
Castillo Barrientos reconoció que al establecer la meta inicial se desconocía la complejidad del problema, “fue romántico, pensábamos y la veíamos más sencilla, hicimos cálculos y (dijimos) cuando termine quedamos con porcentaje mínimos de analfabetismo, 4 o 5 por ciento, que la Unesco reconoce para declarar como bandera blanca, pues no se puede terminar por completo con este problema”.
Sin embargo, destacó que si no hubiera acudido a las comunidades, “si me dedico a esperar las cifras, seguiría con la idea de erradicar el analfabetismo”.
Ahora, aspiran alcanzar la media nacional de 9.6 puntos porcentuales, que también es demasiado ambiciosa pues en los últimas dos décadas, todos los programas juntos de alfabetización han tenido mínimos avances.
Datos del censo de Población y Vivienda indican que de 1990 a 2000 los índices de analfabetismo se redujeron 5.6 puntos (26.9 a 21.3 por ciento); para 2005 la tasa bajó a 19.6 por ciento y en 2010 a 16.9, es decir 4.6 puntos en los últimos diez años. En todo el país, los datos se orientan por una disminución moderada: de 1990 el porcentaje de personas analfabetas era de 12.4 por ciento, y en 2000 de 9.5, es decir, hubo 3 puntos de diferencia en diez años; en 2010, el porcentaje bajó a 6.9, que implica una reducción de 2.6 puntos.
La apuesta
Castillo Barrientos señaló que a la fecha entre 75 y 78 municipios tienen escuelas de educación media superior y superior, donde incluyó las preparatorias interculturales que comenzarán a operar este año, y preparatorias populares incorporadas a la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), que operan sin recursos públicos en condiciones mínimas de atención.
Por ejemplo, dijo que en los municipios de Metlatónoc y Cochoapa El Grande, con mayores índices de marginación, funcionan preparatorias por cooperación, que no son oficiales.
Destacó que en la nueva legislatura se buscará la aprobación del servicio social obligatorio para que cada estudiante alfabetice, y a cada alumno se le asignaría a la persona iletrada más cercana a su domicilio.
Aunque el otro cuello de botella será el control y seguimiento, para lo que se diseñó el comité comunitario de alfabetización, como un órgano de contraloría ciudadana, figuras que no han sido muy efectivas en otros programas sociales.
Destacó que se trabajó mucho para adentrase y perfeccionar el acercamiento a la población a través del programa Oportunidades, pero también se busca que las personas alfabetizadas tengan continuidad educativa, de lo contrario “se pierden todos los esfuerzos”.
“Se trata de orientar a la educación que sea un alfabetismo funcional, que le sirva en su vida cotidiana, y por eso vamos a capacitar a instructores en proyectos productivos”, y en una siguiente face a los alfabetizados.
Para finalizar, dijo que se podrá en marcha el programa Apadrina a una Comunidad, para que desde la sociedad civil se envíen donaciones y beneficios “para que la gente de los círculos de estudio se motive”, pero la efectividad de la estrategia, será medida de forma efectiva en el Conteo de Población y Vivienda 2015, cuando concluya el periodo de gobierno.




